Fri 25 Jm2 1435 - 25 April 2014
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Comentario sobre el reporte “Nadie se sobrecarga a sí mismo en la religión sin que se encuentre incapaz de continuar así”

¿Cuál es el significado del reporte del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Nadie se sobrecarga a sí mismo en la religión sin que se encuentre incapaz de continuar así”?

Alabado sea Allah

Este reporte fue narrado por Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él), que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: 

“La religión es fácil, y nadie se sobrecarga a sí mismo en la religión sin que se encuentre incapaz de continuar así. Por lo tanto, no se vayan a los extremos, intenten acercarse a la perfección y reciban las buenas noticias de que serán recompensados. Ganen fuerza a través de la adoración en las mañanas y en las tardes, y durante las últimas horas de la noche”. Compilado por Al-Bujari (39) y Muslim (2816). 

Al-Háfiz Ibn Ráyab (que Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“El significado de este reporte es que no es permisible excederse en la religión, sobrecargándose a uno mismo con actos de culto que uno no puede realizar sino con extrema dificultad. Esto es lo que significan las palabras del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) “Nadie se sobrecarga a sí mismo en la religión sin que se encuentre incapaz de continuar así”, es decir, que uno no debe acercarse a la religión de esa forma extrema, y quien lo haga, está derrotado de antemano. 

En el Musnad del Imam Áhmad (5/32), en un reporte que fue clasificado como bueno por los comentaristas del Musnad, se narró que Mihyán ibn al-Adrá’ dijo: “Vine con el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y cuando estábamos ante la puerta de la mezquita vimos a un hombre que estaba rezando. El Profeta me dijo: “¿Piensas que es sincero?”. Yo dije: “Oh, Mensajero de Dios, él es fulano de tal, es de las mejores personas de entre la gente de Medinah, uno de los que más reza de entre ellos”. Él respondió: “Que no te oiga, y lo destruyas” (lo repitió dos o tres veces), “Tú estás en una comunidad para la cual yo quiero la facilidad”. De acuerdo a otro reporte: “Lo mejor de tu religión es aquello que es más fácil, lo mejor de tu religión es aquello que es más fácil”. Musnad Áhmad, 3/479. Fue clasificado como bueno por los comentaristas. 

De acuerdo a un reporte proveniente del Profeta (marfu’) narrado por ‘Abd Allah ibn ‘Amr ibn al-‘Ás: “Esta religión es muy profunda, por lo tanto, aproxímense a ella de una forma gentil, y no se lleven al extremo de detestar el culto de Dios, porque le viajero que no deja su montura descansar no llegará a destino, pues su montura no será capaz de mantenerlo en camino”. As-Sunan al-Kubra, por al-Baihaqi, 3/19; Clasificado como débil por al-Albani en as-Silsilah ad-Da’ífah, 1/64. 

Quien no deja descansar su montura no llegará a su destino, y será como el extraviado, porque su montura no será capaz de continuar, entonces está cerca de la condenación. Si hubiera sido benevolente con su montura y hubiera hecho más fácil su jornada, su montura habría sido capaz de viajar una gran distancia con él y llevarlo a su destino”. Fin de la cita de Fáth al-Bari, por Ibn Ráyab (1/136-139). 

Al-Háfiz ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“Lo que significa es que nadie se excede en la práctica religiosa y abandona su facilidad, sin que se vuelva incapaz de continuar así. 

Ibn al-Munir dijo: “Este reporte es uno de los signos de la profecía. Hemos visto al igual que quienes vinieron antes que nosotros, que los extremistas en la religión serán condenados. 

No significa que no debamos buscar practicar un culto más perfecto, pues eso es algo elogiable. Más bien, lo que está prohibido es la clase de extremismo que conduce a aburrirse y cansarse del culto, o excederse tanto en los actos voluntarios que uno termine abandonando aquello que es mejor, o puede conducir a demorar los actos obligatorios hasta que su tiempo prescripto haya pasado, como quien se levanta y reza toda la noche, hasta que el sueño lo derrota al final de la noche y se queda dormido para la oración del alba en congregación, o hasta que su tiempo termina, o hasta que el sol asciende y el tiempo para las oraciones obligatorias termina”. Fin de la cita de Fáth al-Bari, por Ibn Háyar (1/94). 

Al-‘Allámah ‘Abd er-Rahmán as-Sa’di (que Allah tenga misericordia de él) dijo: 

“Cuán grande es este reporte, y cuán conciso y beneficioso consejo contiene, ciertamente un principio fundamental. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) establece con él este importante principio, y dice: “La religión es facilidad”, es decir, que es fácil y simple en sus creencias, normas morales y obligaciones, en sus prescripciones y prohibiciones. 

Las creencias que tienen que ver con Dios, con Sus ángeles, con Sus libros, con Sus mensajeros, con el Último Día, con el decreto divino sea positivo o negativo; todas estas son sanas creencias en las cuales los corazones encuentran descanso y la forma más perfecta de moralidad y rectitud, que es el principal objetivo de la religión, en este mundo y en el Más Allá. Perdiéndolas, ningún bien puede alcanzarse. Son fáciles y sencillas, aceptables para el sentido común y la naturaleza humana. 

Sus obligaciones son una forma de facilidad. Las cinco oraciones se repiten cinco veces cada día y noche, en momentos apropiados. El Omnisapiente, El Omnisciente, las ha convertido en más fáciles aún ofreciéndolas en congregación, porque reunirse para realizar actos de culto es hacerlos más fáciles, y decretó que hubiera mucha bondad y compromiso religioso y una sana fe en ellas, y atrayendo recompensas tanto inmediatas como diferidas, que hacen que el creyente encuentre confort al realizarlos y alabe a Dios por encomendarle esto a Sus servidores, porque no podrían vivir sin ello. 

El zakah no se le exige a ninguna persona pobre, cuya riqueza no alcance el monto mínimo imponible. Más bien, es exigido al rico para que complete su religión y sumisión a Dios, para purificar su corazón y sus riquezas, para evitarse calamidades a sí mismo y a su riqueza, para limpiar sus pecados, para ofrecer confort al necesitado y traer armonía a la sociedad. Pero a pesar de eso, es una cantidad muy pequeña comparada con lo que Dios les ha dado en riqueza y provisión. 

Sobre el ayuno, es obligatorio durante un mes al año, en el cual todos los musulmanes se reúnen y abandonan sus deseos más básicos durante el día, como la comida, la bebida y las relaciones maritales, y Dios los compensa por eso con Su gracia y benevolencia, completando su compromiso religioso y fe e incrementando sus bendiciones, con Su gran recompensa, y muchas otras cosas buenas que vienen como consecuencia del ayuno. Es también un medio para alcanzar la piedad (taqwa), que es la base de toda clase de cosas buenas y de la prevención del mal. 

Con respecto a la peregrinación, Dios sólo la ha encomendado a quien es capaz de hacerla, y al menos una vez en la vida. Hay muchos beneficios mundanos y religiosos en ella, más de los que se puedan contar. Allah dijo (traducción del significado): “” (al-Háyy 22:28), es decir, tanto en términos religiosos como mundanos. 

Luego después de eso están todos los rituales del Islam, que son muy fáciles y tienen que ver con los derechos de Dios y los de Sus servidores. Son fáciles en sí mismos y por sí mismos. Allah dijo (traducción del significado): “Dios sólo quiere la facilidad para vosotros, Él no quiere dificultarles las cosas” (al-Báqarah, 2:185). 

De cualquier forma, si algo evita que una persona realice estos deberes, tal como una enfermedad, un viaje o algo por el estilo, Dios le ha garantizado algunas concesiones y licencias, que le permiten cumplir con esos deberes en una forma aún más fácil o evitárselos completamente, como es bien sabido en la ley islámica. 

Más aún, si una persona observa muchas de las cosas que los musulmanes hacen durante el día y la noche, tanto obligatorias como voluntarias, y quiere seguir el ejemplo más perfecto de entre los líderes de la humanidad, el del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y realizar estos deberes, descubrirá que no es tan difícil, y que no le impedirá atender sus asuntos mundanos, más bien realizándolos será capaz de cumplir con todos sus deberes, sus deberes hacia Dios, consigo mismo, con su familia y amigos, y hacia todo aquél que tenga derechos sobre él, completamente fácil. 

Pero quien se sobrecarga a sí mismo y no está conforme con lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estuvo conforme o con lo que enseñó a su comunidad, sino que se va a los extremos y se sobrecarga a sí mismo con actos de culto, será superado y al final no será capaz de continuar, y se detendrá. Por eso él dijo: “Y nadie se sobrecarga a sí mismo en su religión sin que sea incapaz de continuar en esa forma”. 

Por lo tanto quien se sobrecarga a sí mismo en los asuntos de la religión y no se modera, se verá superado por ella y perderá el ritmo y se encontrará a sí mismo retrocediendo.

Por eso el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) encomendó la moderación, y dijo: “Yo los conmino a ser moderados, y lograrán sus objetivos”. Luego nos encomendó evitar los extremismos y perseguir la autosuperación, y nos encomendó tener esperanza y no desesperar. 

Evitar el extremismo significa decir y hacer las cosas correctas, y seguir el camino sabio; esto significa decir y hacer lo correcto en todo sentido. Si no puede hacer eso en toda situación, entonces que tema a Dios tanto como pueda, y que se acerque a su meta, porque si una persona no puede manejar sus asuntos completamente bien, que al menos se acerque, y si no puede hacer todo eso que haga tanto como pueda. 

De esto se puede extraer un principio útil que está también mencionado en el verso en que Allah dijo (traducción del significado):

“Por lo tanto cumplan sus deberes para con Dios y témanle tanto como puedan” (at-Taghábun, 64:16). 

Y el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando les ordeno algo, cúmplanlo tanto como puedan”. Los asuntos que están basados en este principio son innumerables. 

En otro reporte, él dijo: “Faciliten las cosas a la gente, no las dificulten; albricien a la gente, no la ahuyenten”. 

Entonces el reporte termina con un consejo que es fácil para la gente, pero extremamente beneficioso, que es: “Toma fuerzas para la adoración en las mañanas y las tardes, y durante las últimas horas de la noche”. 

Estos tres períodos son en aquellos que, si el viajero viaja, será capaz de llegar a destino, ya sea que esté lejos o cerca, y él y su montura estarán ambos en buena forma. También estos tres períodos  pueden ayudar a una persona a alcanzar su destino en el Más Allá y viajar directo hacia Dios de una manera fácil. Así si una persona se ocupa a sí misma con obras rectas y piadosas apropiadas para ese momento, al comienzo y al final del día y parte de la noche, especialmente al final de la noche, eso le traerá una recompensa mayor y alcanzará la felicidad, la victoria y la prosperidad, y tendrá éxito en encontrar facilidad y sosiego, como también en sus asuntos mundanos y metas psicológicas. 

Este es uno de los más grandes signos de la misericordia de Dios hacia Sus servidores en esta religión, que significa la eterna felicidad, como Dios explicó a Sus servidores en los labios de Sus mensajeros, a quienes envió con la guía verdadera, y Dios lo ha facilitado, y nos ha ayudado con ello en todas las formas, y mostrando toda clase de bondades a aquellos que se esfuerzan y protegiéndolos de obstáculos e impedimentos. 

Así, es conocido que se pueden derivar algunos principios de este importante reporte: 

1 – El Islam es fácil en general

2 – Las dificultades abren la puerta del alivio

3 – Si se nos pide hacer algo, cumplirlo lo mejor que podamos

4 – Aconseja a aquellos que se esfuerzan duro y les da las buenas nuevas de la benevolencia y la recompensa que serán el fruto de sus acciones.

5 – Es un consejo cabal sobre cómo aproximarse a Dios, consejo que puede ser suficiente por sí mismo aún cuando ningún otro consejo tome su lugar o lo acompañe. 

Que Dios bendiga y otorgue la paz a quien le fue dado el poder el discurso conciso y cabal”. Fin de la cita. 

Bahyát Qulub al-Abrar wa Qúrrat ‘Ain al-Ajiár fi Shárh Yawámi’ al-Ajbar, p. 77-80. 

Y Allah sabe más.

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