Sun 20 Jm2 1435 - 20 April 2014
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La súplica al-qunút debe ser recitada en tiempos de calamidad con una redacción apropiada a las circunstancias, no con la misma que se narró.

En tiempos de calamidad, algunos imames recitan la súplica al-qunút pidiendo perdón y misericordia, o recitan la súplica del qunút (Allahúmma ihdina fiman hadaita, “Oh Dios, guíanos entre aquellos que Tú has guiado…”). ¿Qué está prescripto para tales casos?

Alabado sea Allah

Lo que el Islam prescribe como súplica en tiempos de calamidad (al-qunút) es que se reciten unas palabras apropiadas a la situación que se está viviendo, y esa redacción original que citaste (Allahúmma ihdina fiman hadaita, “Oh Dios, guíanos entre aquellos que Tú has guiado…”) no debe recitarse.

El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ofreció una súplica en tiempos de calamidad en diversas ocasiones, y sus súplicas fueron acordes a la calamidad por la que estaba rezando. Cuando rezó por la salvación del débil y el oprimido en La Meca, dijo: “Oh Allah, Oh Allah, salva a al-Walíd ibn al-Walíd, a Salamah ibn Hisham, a ‘Aiyás ibn Abi Rabi’ah, y a los creyentes débiles y oprimidos”. Cuando rezó contra algunas de las tribus árabes por la enemistad que le guardaban a Dios y a Su Mensajero, él dijo: “Oh, Dios, castiga a Mudar severamente y envía sobre ellos una hambruna como la de los tiempos de Yusef (el profeta José)”. Narrado por Muslim, 675.

Cuando rezó contra algunas de las tribus árabes que habían traicionado a setenta de los compañeros del Profeta y los asesinaron, él rezó para que fueran maldecidos. Se narró que Ibn ‘Abbás (que Allah tenga misericordia de él) dijo: El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) rezó la súplica del qunút a lo largo de un mes durante la oración del mediodía, de la tarde, del ocaso, de la noche y del alba, y cuando decía “Sami’a Alláhu liman hámidah” en la última rak’ah, rezaba contra algunas de las tribus de Banu Suleimán, contra Ri’l, Dhakwán y ‘Usáiyah, y aquellos que estábamos detrás de él dijimos Amín”. Narrado por Abu Dawud (1443). Ibn al-Qayím dijo: “Un reporte auténtico”, Zaad al-Ma’ád, 1/280; clasificado como bueno por al-Albani en Sahih Abu Dawud.

De acuerdo a un reporte narrado por Muslim (679), él dijo: “Oh Alla, maldice a Banu Lihián, Ri’l, Dhakwán y ‘Usáiyah, porque han desobedecido a Dios y a Su Mensajero”.

De acuerdo a un reporte narrado por al-Bujari (4070) de Ibn ‘Umar (que Allah esté complacido con él), él (Ibn ‘Umar) oyó al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir, cuando levantó su cabeza de la inclinación en la segunda rak’ah de la oración del alba: “Oh Dios, maldice a tal y tal, a tal y tal, y a tal y tal”, después de decir “Sami’a Alláhu liman hámidah, rábbana wa laka al-hámd”.

El Shéij al-Islam Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Está prescripto recitar al-qunút en tiempos de calamidad, rezar por los creyentes y contra los incrédulos, durante la oración del alba y durante otras oraciones. Así, ‘Umar recito al-qunut cuando luchó contra los cristianos, en su súplica en la cual dijo: “Oh, Allah, maldice a los incrédulos entre la gente del Libro…”. De la misma manera, ‘Ali (que Allah esté complacido con él) una vez luchó contra un ejército y dijo la súplica al-qunút, y rezó contra ellos. Quien recita la súplica al-qunút debe decir, en el tiempo de cada calamidad, una súplica que sea apropiada a dicha calamidad. Si nombra a los creyentes por quienes está rezando y a los incrédulos contra quienes está rezando, eso es bueno.

Maymu’ al-Fatáwa (22/271).

Dice en Fatáwa al-Láynah ad-Dá'imah, 22/271:

“Está probado que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía recitar al qunút en tiempos de calamidad, rezar contra los agresores de entre los incrédulos, y rezó por los débiles y los musulmanes oprimidos, para que sean salvados de los complots y el cautiverio de los incrédulos”. Fin de la cita.

El shéij Ibn al-‘Uzaimín dijo en Shárh al-Mumti’ (4/45): “Debe recitar al-qunút haciendo una súplica que sea apropiada a la calamidad que ha sucedido. Por eso el Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía recitar al-qunút con palabras que fueran apropiadas a la calamidad, y no dijo “Allahúmma ihdini fiman hadaita” (Oh Dios, guíanos entre aquellos que Tú has guiado…), como algunos musulmanes dicen. No ha sido narrado en ningún reporte, auténtico ni débil, que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) siempre usara las palabras “Allahúmma ihdini fiman hadaita” (Oh Dios, guíanos entre aquellos que Tú has guiado…) en las oraciones obligatoria; más bien, él ofrecía una súplica que fuera apropiada a la calamidad. En una ocasión, él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) rezó por la gente débil y oprimida, pidiéndole a Dios que los salve, hasta que ellos llegaron (a Medinah)”. Fin de la cita.

Basándonos en esto, el orante debe escoger una súplica que sea apropiada a la calamidad, y recitarla.

Quien diga la súplica del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) porque es apropiada a una calamidad que les ha acontecido a los musulmanes, tal como decir con respecto a lo que sucede hoy en día “Oh Dios, salva a los creyentes débiles y a los oprimidos en Gaza”; o “Allah, ayúdalos, Oh Allah, castiga a los judíos y a los cristianos, y a quienes los ayudan, severamente; Oh Allah, maldícelos; Oh Allah, envía sobre ellos hambruna y sequías como las de los tiempos de Yusef”, ha hecho bien, porque las súplicas del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) son las mejores y las más comprensivas que se pueden ofrecer.

Y Allah sabe más.

Islam Q&A
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