Thu 17 Jm2 1435 - 17 April 2014
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Necesidad humana de los Mensajeros

؟Por qué los pueblos necesitan de los Profetas?

Alabado sea Alل. 

Los Profetas son los Mensajeros de Alل enviados a la humanidad; ellos trasmiten mandamientos y albrician las delicias que Alل les ha prometido si obedecen Sus mandamientos, y les advierten acerca del castigo eterno si cometen sus prohibiciones. Ellos les relatan las historias de las naciones pasadas y del castigo que les sobrevinieron en este mundo a causa de desobedecer los mandamientos de su Seٌor. 

Estos mandatos y prohibiciones divinas no pueden ser conocidas por medio del intelecto, por esta razَn Alل prescribiَ leyes y promulgَ mandamientos y prohibiciones, para honrar a la humanidad y proteger sus intereses, porque la gente puede seguir sus deseos y caprichos y de esta forma transgredir los lيmites y abusar de las personas y privarlos de sus derechos. Entonces, por Su sabidurيa Alل les enviَ de tiempo en tiempo Mensajeros para recordarles los mandamientos de Alل y prevenirlos de caer en el pecado, para predicarles y narrarles las historias de aquellos que les precedieron. Para que cuando la gente escuche las maravillosas historias, esto alerte sus mentes, y puedan entender e incrementar su conocimiento y entender correctamente. Cuanto la gente mلs escuche, mلs ideas tendrل; cuanto mلs ideas tenga mلs pensarل; cuanto ellos mلs piensen, mلs sabrلn; y cuanto mلs sepan, mلs harلn. Es por ello que no hay otra alternativa que enviar Mensajeros para explicar la verdad. (A’laam al-Nubuwwah por ‘Ali ibn Muhammad al-Maawardi, pلg. 33). 

Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Alل tenga misericordia de él) – Ahmad ibn ‘Abd al-Halim ibn ‘Abd al-Salaam, quien es bien conocido como Ibn Taimiah, nacido en el 661 de la Hégira y muerto en 728 de la Hégira, uno de los mلs grandes estudiosos del Islam, quien escribiَ muchos libros valiosos – dijo: 

La Profecيa es esencial para guiar a la humanidad hacia aquello que es lo mejor para ella en este mundo y en el Mلs Allل. El hombre no puede seguir lo mejor para él en lo que se refiere al Mلs Allل, a menos que siga el Mensaje y no puede ser guiado hacia lo que es mejor para él en este mundo a menos que siga el Mensaje. El ser humano necesita de la legislaciَn divina (shari’ah) por dos razones: traerle aquello que lo beneficiarل y guardarlo de lo que lo pueda perjudicar. La shari’ah es la luz de Alل sobre esta tierra, Su justicia entre sus siervos y el refugio para que quien se atenga a ella sea salvo. 

La Shari’ah no significa distinguir entre lo que es beneficioso y perjudicial sobre una base fيsica, porque aْn los animales son capaces de hacerlo. Los burros y camellos son capaces de diferenciar entre el pasto y el polvo. Mلs bien la distinciَn es entre las obras que perjudicarلn a una persona en este mundo y el mلs allل, y obras que lo beneficiarلn en este mundo y en el mلs allل, tales como la fe, el monoteيsmo, la justicia, la rectitud, la bondad, la fidelidad, la castidad, el coraje, el conocimiento, la paciencia, disfrutando lo que es bueno y evitando lo que es malo, cultivando los lazos familiares, honrando a los padres, tratando bien a los vecinos, reconociendo los derechos de las personas, haciendo las cosas por la causa de Alل, poniendo la confianza en ةl, buscando su ayuda, aceptando sus decretos, sometiéndose a Su voluntad, creyendo en ةl y en sus Mensajeros en todo lo que ellos nos han informado, y otras acciones que son de beneficio a una persona en este mundo y en el mلs allل. Lo opuesto a esto conduce a la miseria y perdiciَn en este mundo y en el mلs allل. 

Si no fuera por los profetas y mensajeros, nuestras mentes no podrيan guiarnos para diferenciar en forma detallada entre lo beneficioso y lo perjudicial en esta vida. Una de las mلs grandes bendiciones que Alل ha concedido a sus siervos es haberles enviado mensajeros y revelado libros, y mostrado la Senda Recta. Si no fuera por esto, los seres humanos se asemejarيan al ganado o serيan aْn peor. Asي que todo el que acepta el Mensaje de Alل y se adhiere a él se transforma en un excelente ser humano, y quien que lo rechaza o ignora se transforma en una resaca de ser humano, o aْn peor. La gente de este mundo no podrيa sobrevivir excepto por virtud de las enseٌanzas de los  Mensajeros, rastros de los cuales todavيa perduran entre ellos. Si estas huellas de los mensajeros desaparecieran de la tierra y sus enseٌanzas fueran borradas, Alل ordenarيa que la Hora comenzara. 

La necesidad de los seres humanos por los Mensajeros no es como su necesidad por el sol, la luna, el viento y la lluvia, o como la necesidad del hombre por su vida, o como la necesidad de la luz, o como la necesidad del cuerpo por la comida y la bebida. Sino que es mucho mلs grande, superior a su necesidad por cualquier cosa que pueda imaginar. Los Mensajeros (Que la paz y las bendiciones de Alل sea con ellos) son intermediarios entre Alل y su creaciَn, transmitiendo sus mandatos y prohibiciones. Ellos son embajadores de Alل ante los seres humanos. El ْltimo y mلs grande de ellos, el mلs noble ante su Seٌor fue Muhammad (Que la paz y las bendiciones de Alل sean con él, y sobre todos ellos). Alل lo enviَ como una misericordia para los mundos, guيa para aquellos que desean acercarse a Alل, prueba que no deja excusa. Ordenَ a la gente obedecerle, amarlo, respetarlo, apoyarlo y reconocer sus derechos. Alل tomَ el compromiso de todos los Mensajeros y Profetas que creerيan en él y lo seguirيan, y le encomendَ tomar el mismo compromiso a los creyentes que los siguieron. Alل lo enviَ como albriciador y amonestador, llamando a la gente a Alل como un candil de luz que ilumina a la humanidad. ةl concluyَ la lيnea de los Mensajeros. Por medio de él guiَ al pueblo y desterrَ la desviaciَn, les enseٌَ y desterrَ la ignorancia. A través de su Mensaje abriَ ojos ciegos, oيdos sordos y corazones duros... Por medio de su mensaje llenَ al mundo con luz después de que se encontrara en la oscuridad. Reuniَ al pueblo después de haber estado dividido. Enderezَ las sendas de la humanidad y les mostrَ el camino claro y directo. Les abriَ su corazَn y removiَ sus cargas. Infligiَ humillaciَn y vergüenza sobre aquellos que fueron en contra de sus mandamientos. Alل lo enviَ (Que la paz y bendiciones de Alل sean con él) en un momento en que no habيa Mensajeros desde largo tiempo y cuando los Libros habيan desaparecido, cuando las palabras habيan sido distorsionadas y las leyes cambiadas, cuando cada persona se regيa por sus propias opiniones y desarrollaba sus propias ideas acerca de Alل y juzgaba a la gente con sus ideas corruptas, caprichos y deseos. Por medio del profeta Alل guiَ a la humanidad y aclarَ los diferentes modos de acercarse a Alل. Por medio de él, sacَ al pueblo de la oscuridad a la luz.  Por medio de él, ha diferenciado entre los que prosperarلn y los que perecerلn. Asي que quienquiera que siga su guيa estل siendo guiado, y quienquiera que se aparte de su senda se verل confundido y desviado. Que Alل envيe bendiciones y paz sobre todos los Mensajeros y Profetas. 

(Extraيdo del libro Uyub al-I’tisaam bi’-Risaalah por el Sheij al-Islam Ibn Taimiah (que Alل tenga misericordia de él), vol. 19, pلg. 99-102; y de Maymu’ al-Fataawa. Lawaami’ al-Anwaar al-Bahiyyah, vol. 2, pلg. 216, 236)  

Podemos resumir la necesidad humana de los Mensajeros de la siguiente manera:

1.      El hombre es creado y conoce a su Creador y lo que ةl quiere de él, y con que propَsito fue creado. El hombre no puede saber esto a través de su intelecto. No tiene manera de saberlo excepto a través de los Profetas y los Mensajeros, y la direcciَn y la luz que ellos brindan.

2.      El ser humano estل compuesto de cuerpo y alma. Su cuerpo se alimenta de comida y bebida, pero el alimento del alma es la vida espiritual enseٌada por su Creador: la religiَn y los actos devotos. Los Profetas y los Mensajeros enseٌaron la religiَn y enseٌaron cَmo realizar los actos devotos.

3.      El ser humano es creyente por naturaleza y sigue una religiَn. No hay camino hacia la verdadera religiَn excepto a través de la fe en los Profetas y los Mensajeros y la fe en el mensaje que ellos trajeron.

4.      El ser humano necesita la forma mediante la cual pueda obtener el beneplلcito de Alل en este mundo, y alcanzar Su Paraيso y perfecta felicidad en el Mلs Allل. Nadie puede mostrar estos caminos y guiar a la gente en esta empresa salvo los Profetas y Mensajeros.

5.      El ser humano es débil por naturaleza, y hay muchos enemigos al acecho esperando por él, tales como Satلn, que quiere desviarlo del camino, las malas compaٌيas que hacen que cosas malas le sean atractivas, y su propio ego inclinado hacia el mal. Por esta razَn necesita protegerse de los complots de sus enemigos. Los Profetas y Mensajeros lo guيan en ese sentido y se lo muestran claramente.

6.      El ser humano es sociable por naturaleza. Existen leyes que rigen las relaciones humanas para que puedan ser beneficiosas y justas - de otra manera prevalecerيa la ley de la jungla -. Esta legislaciَn protege los derechos de todos los integrantes de la sociedad, sin negligencia ni exageraciَn de ningْn modo. Nadie puede transmitir una ley perfecta excepto los Profetas y Mensajeros.

7.      El ser humano necesita aquello que le proporcione paz y seguridad a su espيritu y lo guيe a la condiciَn de verdadera felicidad.

Extraيdo de al-Islam Usuluhu wa Mabaadi’uhu, por Dr. Muhammad ibn ‘Abd-Alل ibn Saalih al-Husaym
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