Wed 23 Jm2 1435 - 23 April 2014
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Teme que sus buenas obras no cuenten para nada en el Día de la Resurrección

Yo estoy temeroso de que mis buenas obras no importarán en el Más Allá. He oído una historia de una madre y un hijo y de cómo el hijo cuidó a su anciana madre, lavándola, bañándola y velando por ella. Un día él se dijo en su corazón que si ella muriera no le importaría (no recuerdo las palabras exactas). Y en el Día de la Resurrección Dios lo arrojaría al fuego por haber dicho esto.
Estoy preocupado de que yo tuviera la intención de que algo suceda o decir o hacer, o tener malos pensamientos que se vuelvan en mi contra en el Día del Juicio. Por favor, ayúdeme a corregir mis maneras y permítame saber cuál es el correcto entendimiento. Su respuesta podría cambiar mi vida completamente, así que ayúdeme a encontrar el conocimiento correcto para que pueda permanecer en el camino de Dios.

Alabado sea Dios

El temor a que nuestras buenas obras se conviertan en inválidas y que en el Día de la Resurrección uno enfrente una situación amarga es uno de los pensamientos más serios que pueden desvelar a una persona honesta, y muchos de los cercanos amigos de Dios han dejado de dormir confortablemente a causa de ello. A causa de ello las lágrimas han caído de los ojos de los adoradores cuyos corazones, Dios, glorificado y exaltado sea, describe como ‘temerosos’, y Él los elogia por apresurarse a realizar el bien. Esto está visto en el verso en el cual Él, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

Dan en caridad parte de lo que se les ha concedido, y aún así sienten temor en sus corazones porque saben que comparecerán ante su Señor,

61. Son quienes se apresuran en realizar obras de bien, y son los primeros en hacerlas” (al-Mú'minún, 23:60-61). 

Se narró que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: 

“Le pregunté al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) acerca de este verso (traducción del significado): “Dan en caridad parte de lo que se les ha concedido, y aún así sienten temor en sus corazones porque saben que comparecerán ante su Señor” (al-Mú'minún, 23:60). Le pregunté: “¿Son aquellos que beben alcohol y roban?”. Él dijo: “No, hija de as-Saddíq; son aquellos que ayunan y rezan y dan en caridad, pero temen que eso no les sea aceptado; son aquellos que corren y se apresuran a hacer buenas obras”. Narrado por at-Tirmidi, No. 3175; clasificado como auténtico por Ibn Kázir en Tafsir al-Qur'án al-‘Azím, 1/176. 

A pesar de eso, los sentimientos de temor en tales personas no se convierten en ansiedad permanente, que les impida esforzarse o los haga caer en la desesperación, y no se convierten en pensamientos insinuantes y susurros de Satanás que sean contrarios a lo que uno puede entender de docenas de versos de esperanza en el Sagrado Corán. 

¿Acaso no has oído las palabras de Dios, glorificado y exaltado sea (traducción del significado): “Allah no es injusto con nadie ni en el peso de un átomo. Cada obra buena la multiplicará con una magnífica recompensa” (an-Nisá', 4:40)? 

Y Dios, glorificado y exaltado sea, también dijo (traducción del significado): 

Quienes se presenten habiendo realizado buenas obras serán recompensados más de lo merecido por ellas, y quienes se presenten habiendo realizado malas obras sólo serán castigados por lo que hicieron” (al-Qásas 28:84). 

En cambio, quienes crean y obren rectamente sepan que recompensaremos todas sus obras.

31. Ellos alcanzarán los Jardines del Edén por donde corren los ríos. Serán engalanados allí con brazaletes de oro, vestidos con prendas verdes de seda y brocado, y estarán recostados sobre sofás. ¡Qué placentera recompensa y qué bello lugar de descanso!” (al-Kahf 18:30-31). 

Quienes teman [Su castigo] y sean pacientes [ante las adversidades] sepan que Allah no dejará de recompensar a los benefactores” (Yusuf 12:90). 

Lo que se requiere que el musulmán crea con fe verdadera que se manifieste en acciones y pensamientos, es que la justicia y generosidad de Dios, y que Él, glorificado y exaltado sea, no causará la pérdida de la recompensa de nadie que realice buenas obras, pues Él no trata a nadie injustamente ni aún en el peso de un átomo; más bien, Él recompensa las buenas obras con el bien, y responde las malas obras con el perdón y la misericordia a quien sea que Él quiera. 

Escucha, servidor de Dios, lo que tu Señor nos dice y Sus verdaderas palabras acerca de Sí mismo, glorificado y exaltado sea, que Él dirige tanto a nuestros corazones como nuestras mentes (traducción del significado): 

En cuanto a quienes creyeron y se aferraron a Allah, Él tendrá compasión de ellos, les agraciará y les guiará por el sendero recto” (an-Nisá' 4:174). 

El temor a un mal final y a que nuestras buenas obras sean inválidas es uno de los medios más fuertes para crear una sociedad pacífica en la cual la gente se esfuerce duro en hacer buenas obras y adquiera virtuosas características, como se afirma en el Sagrado Corán en el verso citado arriba, en el cual Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

Dan en caridad parte de lo que se les ha concedido, y aún así sienten temor en sus corazones porque saben que comparecerán ante su Señor,

61. Son quienes se apresuran en realizar obras de bien, y son los primeros en hacerlas” (al-Mú'minún 23:60-61). 

Se menciona nuevamente que cuando el temor a una mala rendición de cuentas en el Día de la Resurrección se menciona junto con la conservación de los lazos familiares y la ayuda al pobre y al necesitado. Esto está en el verso en el cual Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

No rompen los lazos familiares que Allah ordenó respetar, temen a su Señor y Su terrible castigo” (ar-Rá’d 13:21). 

Por eso se narró que Al-Fudail ibn ‘Iyád (que Allah tenga misericordia de él) que dijo: “Quien teme a Dios, ese temor lo guiará a todo lo que es bueno”. Fin de la cita. 

En resumen, el Islam nos encomienda mantener un balance entre el temor a Dios y la esperanza en Su misericordia, y no permitir que ninguna de las dos sobrepase a la otra. Más bien, debes viajar hacia Él a través de ellas como un pájaro con dos alas, y no permitir que Satanás tenga control alguno sobre ti de tal forma que tu esperanza se debilite, o te haga olvidar la evidencia sólida en el Corán y la Tradición Profética que señala la vastedad de la generosidad de Dios. Una pequeña pero sincera obra piadosa puede ser suficiente para garantizarte la entrada al Paraíso. 

Se narró de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Mientras un hombre estaba viajando por un camino, encontró una rama con espinas por el camino, entonces la quitó (para que nadie vaya a lastimarse). Dios apreció eso y lo perdonó”. Narrado por Muslim, No. 1914. 

Ver también la respuesta a la pregunta No. 125618

Y Allah sabe más.

Islam Q&A
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