Fri 18 Jm2 1435 - 18 April 2014
21575

¿Cuáles son los mejores campos para el trabajo mundano, el empleamiento o el comercio?

¿Cuáles son los mejores campos para el trabajo mundano, el empleamiento o el comercio?

Alabado sea Allah

Le hicieron al shéij al-Islam Ibn Taimíyah la siguiente pregunta: 

“Le pregunto al shéij e imam, quien siguió los pasos de las primeras generaciones y el líder de las generaciones posteriores, el hombre más sabio que he conocido y en Este o el Oeste, Taqí ad-Dín Abu al-‘Abbás Áhmad Ibn Taimíyah, que me explique cuáles son los mejores medios para ganarse la vida”. 

Él (que Allah tenga misericordia de él), respondió lo siguiente: 

La mejor forma de ganarse la vida es poner nuestra confianza en Dios y tener que Él es Capaz de cuidarnos, y pensar bien de Él. Esto significa que quien quiere ganarse la vida debe volverse hacia Él e invocarlo, como Allah dijo, de acuerdo a un reporte qudsí (aquél en el que se citan palabras de Dios que no forman parte del Corán) en el cual Su Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Que cada uno de ustedes le pida a su Señor por cada cosa que necesita, aún si fuera un cordón para sus sandalias que se le ha roto, porque si Dios no les facilita conseguirlo, no serán capaces de hacerlo”. Un reporte similar de la Madre de los Creyentes ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) ha sido clasificado como auténtico. Ver as-Sílsilah ad-Da’ífah, No. 1362. 

Dios dijo en Su Libro (traducción del significado): 

“…y pídanle a Dios de Su Misericordia” (an-Nisá' 4:32). 

“Y cuando haya culminado la oración dispersaos por la Tierra y procurad el sustento, y recordad mucho a Allah que así triunfaréis” (al-Yumu’ah 62:10). 

Aunque esto se refiere a las oraciones de los viernes, el significado se aplica a todas las oraciones. 

Por eso, y Dios sabe más, el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos recomendó decir cuando ingresamos a la mezquita “Allahúmma iftah li abuáb rahmátika” (Dios nuestro, Te pido Tu Misericordia). E Ibrahím, el amigo íntimo de Dios (la paz sea con él), dijo: 

“Pedid pues, a Dios el sustento, adoradle y agradecedle” (al-‘Ankabut 29:17). 

Esta es una orden, y una orden demanda respuesta. Por lo tanto, busquen la ayuda de Dios, volviéndose a Él tanto en la provisión como en otros asuntos, este es un principio importante. 

Entonces uno debe buscar ganarse el dinero con respeto y dignidad, para que Dios nos bendiga; uno no debe adoptar una actitud de desesperación ni de codicia. Más bien, el dinero debe ser para nosotros como el baño, el cual lo necesitamos pero no tiene ningún lugar especial en nuestro corazón. Esforzarse en ganar dinero debe ser como esforzarse en reparar el baño. De acuerdo a un reporte de los compañeros del Profeta (marfu’) que fue narrado por at-Tirmidhi y otros, “Quien se levante por la mañana y este mundo sea su principal interés, Dios lo aniquilará y lo esparcirá en pedazos, y sentirá pánico y un sentimiento de pérdida, y no obtendrá de este mundo excepto lo que ya se le haya decretado. Pero quien se levante por la mañana y su principal interés sea mayormente el Más Allá, Dios lo hará sentir concentrado y contento, le proveerá de un sentimiento de independencia, y ganancias mundanas que le llegarán, las haya buscado o no”. 

Uno de los rectos sucesores dijo: “Necesitas este mundo, pero necesitas mucho más el Más Allá. Si comienzas buscando tu provisión en el Más Allá, entonces tendrás automáticamente tu provisión en este mundo. Allah dijo (traducción del significado): 

“Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren. No pretendo de ellos ningún sustento, ni quiero que Me alimenten. Allah es el Sustentador, y Él posee un poder grandioso” (ad-Daariyát 51:56-58). 

Con respecto a un medio específico de vida, ya sea en la industria, los negocios, la construcción, la agricultura, etc., esto varía de persona a persona. No conozco ninguna regla general, pero si hay una dirección que una persona deba tomar, entonces que busque la guía de Dios y rece pidiendo Su guía mediante la oración de al-istijárah, como enseñó el maestro de toda bondad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), porque hay tan gran bendición en ella que no puede ser comprendida, entonces lo que sea que se le facilite, debe estar contento con ello, a menos que sea algo objetable según la óptica islámica.

Citado del ensayo de Ibn Taimíyah, al-Waríyah al-Yami’ah lil Jáir ad-Dunia wa al-Áajirah
Create Comments