5955: Un niٌo judيo pregunta sobre el Islam


Hola. Vivo en un hogar judيo pero hace mucho tiempo que estoy aprendiendo sobre el Islam y el Corلn. Creo que el Islam es el camino correcto, y quiero saber mلs sobre él y quizلs convertirme en musulmلn. ؟Qué debo hacer?

Alabado sea Allah.

Usted puede ser un joven a quien Allah le desea el bien. Lo admiramos porque, a pesar de vivir en una familia judيa, ha leيdo sobre el Islam y el Corلn por un tiempo, y piensa que el Islam es la religiَn verdadera. Es un gran logro y un paso importante por el que merece ser alentado. 

Su bْsqueda de la verdad a su edad demuestra que su razonamiento es firme y que sus pensamientos son correctos. Por lo tanto lo felicitamos por la manera en la que piensa, y le recomendamos que lea mلs y busque buenos sitios islلmicos en Internet. En este portal encontrarل mucha informaciَn y respuestas a las preguntas de personas cuyas circunstancias son similares a las suyas. Ahora meditemos sobre la historia de un joven judيo que viviَ en el tiempo del Profeta del Islam, Muhammad (paz y bendiciones de Allah sean sobre él):

De Anas (que Allah esté complacido con él): Un joven entre los judيos solيa servir al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). El joven se enfermَ, y el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) vino a visitarlo cuando estaba en su lecho de muerte. Lo invitَ al Islam, y el joven mirَ a su padre, que estaba de pie al lado de su cabeza. Su padre dijo: “Escucha a este hombre”. Por lo tanto el niٌo se convirtiَ en musulmلn, y luego muriَ. El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) se despidiَ de él diciendo: “Alabado sea Allah, quien lo ha salvado del fuego del Infierno”. (Informado por Iman Ahmad, 12896; también narrado en Sahih al-Bujari, 1268). Por lo tanto dé un paso adelante y abrace el Islam como hizo su predecesor, para que quede a salvo del Infierno y gane la victoria del Paraيso, tan grande como el cielo y la tierra. También queremos contarle la siguiente historia que contiene una lecciَn importante y un informe conmovedor de un joven que buscaba la verdad, y que Allah lo ayudَ a encontrarla:

El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) dijo: “Habيa un rey de los pueblos pasados que tenيa un mago. Cuando el mago envejeciَ, le dijo al rey: “He envejecido, por lo tanto envيame un joven a quien le pueda enseٌar magia”. El rey le enviَ un joven, y le enseٌَ magia.  Este joven pasَ al lado de un monje, se sentَ con él, lo escuchَ y le gustَ lo que dijo. Cuando llegَ hasta donde estaba el mago, éste lo golpeَ por llegar tarde. El niٌo se quejَ ante el monje, quien le dijo: “Si le temes al mago, dile que llegaste tarde por tu familia y si temes a tu familia, diles que llegaste tarde por el mago”. Mientras le decيa esto, se encontrَ con una gran bestia que bloqueaba el camino de las personas. ةl dijo: “Hoy sabré si es mejor el monje o el mago”. Luego tirَ una piedra y matَ a la bestia y las personas retomaron su camino. Fue con el monje y le contَ lo que habيa pasado.  El monje le dijo: “Oh, hijo mيo, hoy en dيa eres mejor que yo, has alcanzado tal nivel que ahora serلs probado. Si eres probado, no le digas a nadie sobre mي”. 

El joven comenzَ a curar a los ciegos y leprosos, y a curar a las personas de todo tipo de enfermedades.  Uno de los cortesanos del rey, que estaba ciego, oyَ sobre él y por lo tanto le enviَ muchos obsequios y le dijo: “Todo lo que he apilado aquي es para ti, si me curas”. El joven dijo: “No sano a nadie, es Allah quien sana. Si crees en Allah y lo invocas, ةl te sanarل”. Entonces él creyَ en Allah y Allah lo curَ. Luego fue donde el rey y se sentَ con él como siempre habيa hecho. El rey le dijo: “؟Quién te devolviَ la vista?”. ةl respondiَ: “Mi Seٌor”. El rey insistiَ: “؟Tienes otro seٌor aparte de mي?”.  ةl dijo: ‘Mi Seٌor y vuestro Seٌor es Allah”. Por lo tanto el rey lo tomَ y lo torturَ hasta que le dijo sobre el muchacho. Por eso el muchacho fue llevado hacia el rey, quien dijo: “Oh, hijo mيo, he oيdo sobre tu magia, que curas a los ciegos y leprosos, y que haces tal y cual cosa”. El joven respondiَ: “No sano a nadie, es Allah Quien sana”. Entonces lo torturَ hasta que le dijo sobre el monje. Trajeron al monje ante el rey y le dijeron: “Abandona tu religiَn”, y él se negَ.  Por lo tanto se trajo un serrucho, se lo pusieron sobre su cabeza y fue cortado en dos. Luego trajeron al joven y le dijeron: “Abandona tu religiَn”, y él se negَ.  El rey lo entregَ a un grupo de soldados y dijo: “Llévenlo a tal montaٌa.  Cuando lleguen a la cima, si abandona su religiَn (entonces déjenlo libre), de lo contrario tيrenlo”. Luego lo llevaron hasta la cima de la montaٌa y el joven clamَ: “Oh Allah, protégeme de la manera que te plazca”. Entonces la montaٌa temblَ y los soldados cayeron, y el joven volviَ caminando hasta el rey. El rey le preguntَ: “؟Qué sucediَ con mis soldados?” ةl respondiَ: “Allah me protegiَ de ellos”.  Luego el rey lo entregَ a otro grupo de soldados, y dijo: ‘Pَnganlo en un barco, luego llévenlo a mar abierto. Si abandona su religiَn (entonces déjenlo en paz), de lo contrario tيrenlo por la borda. Lo llevaron a alta mar y el joven clamَ: “Oh Allah, protégeme de la manera que te plazca”. El bote se dio vuelta y se ahogaron, excepto el joven que regresَ caminando hasta el rey. El rey le preguntَ: “؟Qué le sucediَ a mis soldados?”. ةl respondiَ: “Allah me protegiَ de ellos”. 

El joven le dijo al rey: “No podrلs matarme a menos que hagas lo que te diga”.  El rey preguntَ: “؟Qué es eso?”. ةl respondiَ: “Junta a las personas en un lugar y لtame al tronco de un لrbol, luego toma una flecha de mi aljaba y ponla en tu arco. Luego di: “En el nombre de Allah, el Seٌor del joven” y arrَjala.  Si lo haces, me matarلs”. 

Entonces el rey juntَ a las personas en un lugar, atَ al joven en el tronco de un لrbol, tomَ una flecha de su aljaba y la puso en su arco.  Luego dijo: “En el nombre de Allah, el Seٌor del joven” y la arrojَ.  La flecha golpeَ su sien, éste puso su mano en su sien y muriَ. La gente dijo: “Creemos en el Seٌor del joven, creemos en el Seٌor del joven, creemos en el Seٌor del joven”. Un soldado se acercَ al rey y le dijo: “؟Ve a lo que usted le temيa?  Por Allah, lo que usted temيa ha sucedido ahora”. 

Entonces ordenَ a sus soldados cavar zanjas en las intersecciones de las calles, y se cavaron y se prendiَ fuego en ellas. Luego dijo: “Aquel que no abandona su religiَn, serل arrojado dentro de las zanjas” o se dijo: “Tيrense ustedes mismos”. Lo hicieron hasta que llegaron a una mujer que tenيa un bebé con ella. Le dio miedo tirarse, pero el bebé le dijo: “Oh madre, ten paciencia, ya que estلs en el camino correcto”.  (Informado por Muslim en su  Sahih, 5327).

Luego de contar esta conmovedora historia sobre un joven que descubriَ la verdad, creyَ en ella y se adhiriَ a ella, nos gustarيa decirle que si piensa que su familia lo molestarل si se convierte en musulmلn, entonces puede mantener su Islam en secreto y hacer sus oraciones en secreto, hasta que Allah le conceda una salida, ya que ةl le encontrarل el mejor camino. Lo recibimos como lector e interrogador, y como un futuro hermano en el Islam, in sha Allah.

Sheij Muhammed Salih Al-Munajjid
Create Comments