Thu 17 Jm2 1435 - 17 April 2014
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No rezar causa toda clase de angustias y ansiedades

Soy una joven de 23 años, y para ser honesta no rezo y aún si lo hago no realizo todas las oraciones obligatorias. También escucho música, pero esto me pone de mal humor y Dios me está mirando. Quiero rezar. Quiero obedecer a Dios y temerle, y estoy orgullosa de ser musulmana, mi Dios es Allah solamente, sin compañeros, yo amo al Profeta Muhámmad y su ejemplo de vida (Sîrah), y esto me afecta cuando escucho acerca de él. Todas las alabanzas sean a Dios, Quien este año me ha honrado con la peregrinación menor, y estoy feliz por esto, pero siento que estoy siendo dura de corazón y que no hay diferencia entre mí y los incrédulos, porque no rezo. He intentado muchas veces mantenerme en la oración, pero no sé qué pasa conmigo, sabiendo que no he estado rezando por mucho tiempo y que me siento ignorante acerca de muchos tópicos de la religión islámica. Siento que Dios no aceptará ninguno de mis actos, como oraciones, caridad obligatoria, peregrinación menor u otros deberes islámicos, y siento que mi destino está seguramente en el Infierno. Necesito que alguien me tome de la mano, me aconseje y me ayude a superar esto, ¡Yo detesto ser así!
Más aún, hay otro problema; siento que he perdido algunos días de ayuno de Ramadán sin excusa alguna.
Francamente, no estoy segura si esos días fueron de Ramadán o de Shawwál, pues es un hábito en nuestra casa ayunar seis días de Shawwál cada año, así que estoy confundida. Este problema me sucedía cuando estaba lejos del camino de Dios, yo sé que a quien rompe su ayuno sin ninguna excusa un día de Ramadán, Dios no le aceptará nunca su ayuno, y debe ofrecer una penitencia, por lo tanto ¿qué debo hacer ahora?
Por favor ayúdeme e ilumíneme, por favor, estoy muy desesperada, quiera Dios agregar esta a sus buenas obras y recompensarlo por ello.

 Alabado sea Allah.

 Es esencial en primer lugar definir la causa del problema, luego podemos seguir adelante y tratar con él. Si nos pides ayuda para definirlo, diríamos que el problema está en ti misma y no en alguna otra cosa más. La ayuda que los demás te ofrezcan nunca te será de beneficio a menos que tú misma des los pasos hacia la salvación.

 Los sentimientos que expresas en tu preguntan indican que los elementos de la rectitud están presentes en tu caso, porque el creyente es aquel que se examina a sí mismo y rechaza sus propios errores, y al parecer tú estás haciendo esto.

 El creyente teme sus incumplimientos y pecados, y los ve como una montaña a punto de caerle encima. Al parecer tú sientes en esta forma.

 El creyente tiene al Islam y a la fe en alta estima, está orgulloso de pertenecer a esta gran religión, y ama a su Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como tu carta muestra claramente.

 Por lo tanto, ¿Cómo pueden todas ésta cualidades estar presentes en alguien que no cumple el más grande de los deberes de esta religión, que es la oración?

 No tenemos ninguna explicación para eso excepto una pobre gestión de los propios asuntos y una falta de autocontrol. De otra forma, realizar la oración no toma mucho tiempo ni esfuerzo. Son sólo unos pocos minutos en los cuales estás a solas con tu Señor, pidiéndole que satisfaga tus necesidades y presentándole tus quejas acerca de las cargas pesadas de este mundo, y expresándole tu anhelo por Él por Su misericordia.

 Si no podemos tratar con esa obligación de unos pocos minutos, entonces pensamos que no podríamos tener éxito en nuestras vidas. La auto disciplina requiere compromiso y decisión, y nuestro Señor no ha cargado a los musulmanes con más de lo que pueden soportar, ni siquiera nos ha cargado con algo que sea demasiado difícil para nosotros; Él ama aceptar nuestro arrepentimiento y nos facilita las cosas.

 Allah dijo (traducción del significado):

 “Allah quiere aclararos y mostraros el camino correcto de quienes os precedieron, y absolveros. Allah es Omnisciente, Sabio.

 Allah quiere absolveros, mientras que quienes siguen sus pasiones quieren que os extraviéis completamente.

 Allah quiere facilitaros las cosas, ya que el hombre fue creado débil” (an-Nisá' 4:26-28).

 La oración es una misericordia que Dios nos ha encomendado por Su misericordia y benevolencia. Quien se aferra a ella y reza regular y correctamente, verá la munificencia que Dios ha decretado para nosotros y comprenderá que quien está verdaderamente privado es quien se ha privado a sí mismo de la felicidad del contacto con Dios, glorificado y exaltado sea.

 Se narró de Abu Hurairah (que Allah tenga misericordia de él) que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:

 “La oración es la mejor de las cosas prescriptas, por lo tanto, quien es capaz de hacer muchas de ellas, que lo haga y rece mucho”.

 Narrado por at-Tabaráni (1/84); clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih at-Targhíb, 390.

 Observa lo que Dios dijo en los versos en que encomendó la purificación para la oración (traducción del significado):

 “Allah no quiere imponeros ninguna carga, sólo quiere purificaros y completar Su gracia sobre vosotros para que seáis agradecidos” (al-Má'idah 5:6).

 El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), a quien tú amas y cuyo ejemplo amas, dijo: “Mi deleite está en la oración”. Narrado por an-Nasá’i (3940); clasificado como bueno por al-Háfid ibn Háyr en at-Taljís al-Habír, 3/116, y clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih an-Nasá'i.

 ¿Cómo puede el creyente consentir la pérdida de esta bondad y de esta bendición?

 Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “¡Hay de mí! ¿Cómo puede una persona gastar su tiempo y vivir su vida privado de sentir esta fragancia, dejar este mundo como ha llegado a él, sin haber probado lo mejor que la vida tiene para ofrecer, y haber vivido en ella como un tonto animal, partiendo como quien está en bancarrota? Ha vivido una vida de desamparo, ha tenido una muerte triste y su resurrección estará marcada por el pesar y la pérdida. Oh Dios, alabado seas, a Ti te presentamos nuestras quejas, Tu ayuda es la única que buscamos, sólo de Ti pedimos auxilio, en Ti ponemos nuestra confianza, pues no hay poder ni fuerza excepto en Dios”.

 Taríq al-Hiyratáin (p. 327).

 No te estoy diciendo esto para incrementar la desesperación que estás sintiendo, sino para que te esfuerces en librarte a ti misma de eso. Esto solo te ha sucedido porque has fallado en realizar el más fácil de los deberes, por lo tanto debes saber que eres más incapaz de cumplir con los otros.

 No debes dejar ningún espacio en tu vida para desesperar con respecto a Dios. Debes comprender que Él reprocha a quien desespera (traducción del significado):

 “Dijo: Sólo desesperan de la misericordia de su Señor los extraviados” (al-Híyr 15:56).

 Y que Él ama a aquellos que son optimistas por Su misericordia y gracia. Por Su vasta benevolencia, Él perdona los malos actos y los errores. Allah dijo (traducción del significado):

 “Aquellos que no invocan a nada ni a nadie junto con Allah, no matan a nadie que Allah haya prohibido matar salvo con justo derecho, y no cometen fornicación ni adulterio. Y [sabed que] quienes cometan esto recibirán un terrible castigo.

 El Día de la Resurrección se les atormentará incesantemente, y permanecerán en el castigo despreciados,

 Salvo quienes se arrepientan, crean, y obren correctamente. A éstos, Allah les perdonará sus pecados y en su lugar les registrará buenas obras; y Allah es Absolvedor, Misericordioso” (al-Furqán 25:68-70).

 Un hombre sabio dijo: “Nada trae esperanza sino los buenos actos”. Nunca escaparás de las trampas de la desesperación, en las cuales Satanás te ha hecho caer, a menos que comiences a esforzarte y a comprometerte tu misma con la rectitud, aún si fracasaras en el comienzo.

 Allah dijo (traducción del significado):

 “Y no desesperéis de la misericordia de Allah, pues no desesperan de la misericordia de Allah sino los incrédulos” (Yusuf 12:87).

 La esperanza significa que una persona debe trabajar y esforzarse duro por aquello que espera, y la desesperación significa que la persona se volverá floja y lenta. Lo mejor que la gente puede esperar es la generosidad, la benevolencia, la misericordia y la gracia de Dios.

 “Ciertamente, nadie desespera de la Misericordia de Dios, excepto quienes no creen”, porque en su incredulidad, ellos piensan que la misericordia de Dios es improbable, y que Su misericordia está lejos de ellos. Por lo tanto, no seas como los incrédulos. Esto indica que cuanto más fe tenga una persona, más esperanza tendrá en la misericordia y gracia de Dios”. Tafsir Ibn Sa’di.

 La primer cosa que debes hacer es ofrecer oraciones con entusiasmo, regularmente y a horario, de la misma manera que sientes entusiasmo por otros asuntos mundanos como la comida, la bebida, el estudio, el matrimonio, etc. Cada acción está precedida por un interés y un pensamiento. Alguien de las primeras generaciones se esforzó duro en hacer muchas oraciones voluntarias, hasta que Zábit al-Banáni (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Me esforcé duro en ofrecer oraciones voluntarias durante la noche (qiyám al-láil) por veinte años, y las disfruté por los siguientes veinte años”.

 Este pensamiento e interés no sería suficiente a menos que te concentres en los medios que te ayudarán a rezar regularmente y pensar acerca de las formas que harán que te acerques a ello, que es lo que Dios ha encomendado. El hombre posee una gran habilidad para escoger los medios que lo ayudarán a realizar lo que desea.

 Esfuérzate en el camino recto, tan pronto como oigas la voz del mu’áddin diciendo el takbir, y recuerdes que Dios es el Más Grande que todo en este mundo por lo que te distraes. Luego ve a tu lugar de oración y reza como Dios te ha encomendado. No olvides decir esta súplica que nuestro Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos enseñó: “Allahúmma ‘inni ‘ala dhíkrika wa shúkrika wa husni al-‘ibádatik (Dios nuestro, ayúdame a recordarte, a agradecerte y a adorarte).

 Dices que tu familia a menudo ayuna seis días de Shawwál, y esto es un signo de bondad y de rectitud que te ayudará a ofrecer tus oraciones a horario, cuando veas a tu madre y a tus hermanos levantándose en este tiempo. Alaba a Dios por esto; cuántas quejas provienen de los hijos cuyas familias los abofetean para que dejen de rezar o abandonen el hiyab. Y sin embargo Dios te ha honrado con una familia que puede ayudarte a temer a Dios.

 Conserva la compañía de las muchachas que rezan y son rectas, y pídeles que te ayuden con la oración, te la recuerden y te incentiven a hacerla. Esta puede ser la mejor ayuda para ti.

 Finalmente, ten cuidado con los pecados, porque son la base de todos los problemas. Un pecado te conduce a otro, y a otro, y así, hasta que se acumulan y destruyen a la persona, haciéndole demasiado difícil rezar y privándola de su luz y su bendición. Le pedimos a Dios que nos guarde de eso.

 Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Los pecados generan más pecados, y uno conduce a otro, hasta que sobrepasan a una persona y esta encuentra difícil arrepentirse de ellos. Como alguien de entre las primeras generaciones de musulmanes dijo: “uno de los castigos de los malos actos, son más malos actos, y una de las recompensas de las buenas obras, son más buenas obras”.

 Al-Yawáb al-Káfi, p. 36.

 En segundo lugar, sobre tu pregunta acerca de ayunar en Ramadán y que no estabas segura sobre ciertos días que no habías ayunado, sin tener excusa, te decimos: no prestes atención a estas dudas, si lo más probable parece ser que hiciste estos actos de culto en el momento correcto con tu familia. Pensar acerca de lo que es más probable que haya sucedido es suficiente para haber cumplido con tu deber, y las dudas no sirven de nada después de eso.

 En Fatáwa al-Láynah ad-Dá'imah (7/143) dice:

 “Las dudas después de haber finalizado el tawáf, el sá’i y las oraciones deben ser ignoradas, porque lo que parece ser del caso es que el acto de culto es válido”. Fin de la cita.

 El Shéij Muhámmad ibn ‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Si la duda viene después de terminar el acto de culto, entonces no se le debe prestar atención, en tanto no haya ninguna certeza acerca del asunto”.

 Maymu' al-Fatáwa ash-Sháij al-‘Uzaimín (14/pregunta No. 746).

 Más aún, si no has observado un ayuno sin excusa, no debes reponerlo ni ofrecer expiación alguna, sino que debes arrepentirte y buscar el perdón de Dios, como ha sido previamente explicado en la respuesta No. 50067.

 Le pido a Dios que decrete para ti la recompense, te reafirme en la verdad y en el Islam, y que te proteja de Satanás el maldito.

 Y Allah sabe más.

Islam Q&A
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