Sun 20 Jm2 1435 - 20 April 2014
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Ella quiere ser una buena musulmana

Quiero convertirme realmente en una buena musulmana, ¿qué puedo comenzar por hacer? No quiero decir que sea mala musulmana ahora, pero no hago todavía las cinco oraciones ni me cubro a mí misma en la manera apropiada islámica. ¿Cómo puedo empezar?

 Alabado sea Allah.

 El verdadero musulmán es el que se aferra a las normas del Islam y uno de los más importantes es la oración (salah), que es un pilar de la religión y la primer cosa acerca de la cual un musulmán será interrogado cuando sea llamado a rendir cuentas en el Día de la Resurrección. La oración es un convenio que distingue a los incrédulos de los creyentes, y quien descuide la oración está cometiendo un acto de incredulidad.

 Por lo tanto lo que debes hacer es rezar regularmente y a horario, no perderte ninguna oración. Luego debes aferrarte a las demás normas del Islam, que incluyen el hiyab. Lo que ayuda al musulmán a hacer esto es leer el Corán con regularidad, leer la biografía del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) para conocer su ejemplo, y las historias de la gente recta. Te aconsejamos que elijas amistades piadosas de entre las musulmanas, porque esto te ayudará, si Dios quiere, a aferrarte firmemente a la religión de Dios.

 Debes también corregirte a ti misma, en obediencia a las palabras de Allah cuando dijo (traducción del significado):

 “¡Oh, creyentes! Temed a Allah, y que cada alma considere cuánto ha realizado para el Juicio de mañana. Temed a Allah” (al-Háshr 59:18).

 Aquí Dios nos ordena dos veces temerle (taqwa), y entre ambas órdenes, Él nos ordena controlarnos y corregirnos a nosotros mismos. Entonces, presta atención a lo que llevarás al Día del Juicio, en forma de buenas obras y de abstenerte de malas acciones. Estar vigilante acerca de sí mismo es un importantísimo medio para cambiar, el Día de la Resurrección será difícil y largo, y hará que los rostros luzcan horribles (por su extremo disgusto, ver al-Insán 76:10). Por lo tanto, presta atención a lo que tienes preparado en la forma de buenas obras, e intenta hacer más y de ser sincera al hacerlas. Abandona el pecado, porque ello es la peor cosa con la que uno puede ir al Día del Juicio. Asegúrate de que irás al Más Allá con lo mejor que puedas hacer. No olvides hacer abundantes súplicas, pedirle a Dios que te guíe por el Camino Recto y te ayude a permanecer firme en él.

 Le pedimos a Dios que nos garantice a nosotros y a ti la fuerza y la guía, y un buen destino. Que Dios bendiga y otorgue la paz a nuestro Profeta Muhámmad, a su familia y a sus compañeros.

Shéij Muhámmed Salih al-Munáyyid
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