Fri 25 Jm2 1435 - 25 April 2014
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Llora cuando oye el Corán, pero tiene el hábito secreto de maltratar a sus padres… ¿es un hipócrita?

Leí en un sitio web sobre las cualidades de nuestro amado Profeta, y esto me hizo llorar. También lloro a veces mientras rezo en la mezquita, especialmente si el imam tiene una voz conmovedora. Sin embargo, caigo en algunos pecados, como la masturbación, o hablarle en voz alta a mi padre. Leí en su sitio web sobre las razones de tales pecados, y cómo detenerlos. Mi pregunta es: ¿se considera que soy un hipócrita por cometer tales pecados?

 Alabado sea Allah.

 En primer lugar, pensamos que el hecho de que estés preguntándote si eres un hipócrita o no, es un signo de una gran bondad en ti, in sha Allah, porque cuando un musulmán teme que pueda caer en la hipocresía, esto indica que su corazón está espiritualmente vivo y que se preocupa por proteger su fe. Ibrahím at-Taimi dijo: “Siempre que examino mis palabras comparadas con mis actos, temo no ser sincero”. Al-Hásan al-Basrí dijo de la hipocresía: “No le teme sino el creyente, y nadie se siente a salvo de ella sino el hipócrita”.

 Ibn al-Qayím (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Cuanta más fe y más conocimiento tenga una persona, más temerá que pueda estar entre esta clase de gente (los hipócritas), por eso los líderes y las primeras generaciones de musulmanes tuvieron tanto temor de ser uno de ellos. ‘Umar solía decir a Hudhaifah: “Te ruego por Allah, ¿me mencionó el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) entre esa gente (es decir, los hipócritas)?”, y él le dijo: “No, pero no elogiaría por eso a nadie después de ti (es decir, no elogiaría a la gente diciendo que no fueron mencionados entre los hipócritas)”. Esto no significa que ‘Umar fuera el único que estuviera libre de hipocresía”.

 Taríq al-Huyratain (p. 604).

 Los más grandes amigos de Dios (awliá') temieron esto en sí mismos.

 1 – Ibn Abi Mulaikah dijo: “Conocí a treinta de los compañeros del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y todos ellos temían poseer actitudes hipócritas y ninguno de ellos nunca me dijo que tuviera una fe equivalente a la de Gabriel o Mika’il.

 Al-Háfid Ibn Háyar (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Los más prominentes de entre los compañeros del Profeta (que Allah esté complacido con ellos) a quienes Abi Mulaikah conoció, fueron: ‘Aa'ishah, a su hermana Asmá', a Umm Salamah, a los cuatro ‘Abd Allah, a Abu Hurairah, ‘Uqbah ibn al-Háriz, y al-Miswar ibn Mayramah. Estos están entre aquellos de quienes he oído este reporte. También conoció a otros compañeros más prominentes que estos, tales como ‘Ali ibn Abi Tálib y Sa’d ibn Abi Waqqás, y confirmó que ellos temían a la hipocresía en sus acciones y nada contrario a esto fue narrado de ninguno de los compañeros, así es como si hubiera un consenso general en este aspecto. Esto es porque los actos de los creyentes pueden ser contaminados con elementos que socaven su sinceridad. El hecho de que ellos temieran esto no significa que cayeran en eso, sino que ellos eran extremadamente cautelosos y piadosos, que Dios esté complacido con ellos.

 Fáth al-Bári, por Ibn Háyar (1/110-111).

 2 – Al-Háfid Ibn Ráyab al-Hánbali (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Al-Ya’d Abu ‘Uzmán dijo: “Le dije a Abu Raya’ al-‘Attáridi: “¿Conociste a alguno de los compañeros del Profeta (que Allah esté complacido con ellos) de los que yo conocí, que temiera caer en la hipocresía?”. Él respondió: “Sí”. Alabado sea Dios, conocí algunos de los más prominentes entre ellos, y ellos solían temer mucho a la hipocresía. Y él había conocido a ‘Umar”.

 3 – Y él (que Allah tenga misericordia de él) también dijo:

 “Entre aquellos de los compañeros que solían buscar refugio en Dios de caer en la hipocresía, estuvieron Hudhaifah, Abul Dardá' y Abu Aiúb al-Ansarí. Entre la generación siguiente a los compañeros hubo muchos que solían hacer esto también. Ibn Sirín dijo: “No hay nada que yo tema más que este verso (interpretación del significado): “Entre los hombres hay hipócritas quienes dicen: Creemos en Allah y en el Último Día, pero en verdad no creen” (al-Báqarah 2:8). Abu Aiúb dijo: “Cada verso en el Corán que menciona la hipocresía, rezo para que no se aplique a mí”. Mu’awiyah ibn Qúrrah dijo: “’Umar solía temer a la hipocresía, por lo tanto, ¿cómo puedo sentirme a salvo de ella?”. Al-Hásan le dedicó mucha atención a este tópico, como también lo hicieron los imames del Islam después de él.

 De acuerdo a un reporte narrado por Ibn Háni', el Imam Áhmad fue interrogado: “¿Qué opina acerca de alguien que no teme encontrar rasgos de hipocresía en sí mismo?”. Respondió: “¿Quién puede sentirse a salvo de la hipocresía?”.

 Fáth al-Bári, por Ibn Ráyab (1/178-179).

 Pon atención a estos dos importantes puntos:

 1 – La hipocresía a la que temían estos imames entre los compañeros del Profeta (que Allah esté complacido con ellos) y entre quienes vinieron después fue la hipocresía de los actos, la cual conduce a la hipocresía del corazón y al Infierno (que Dios nos salve de eso). Esta es la clase de hipocresía que fue mencionada en varios reportes que advierten a los musulmanes contra sus características, tales como los siguientes:

 Se narró que ‘Abd Allah ibn ‘Amr dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Hay cuatro cualidades, y quien las posea todas es un perfecto hipócrita, y quien posea una de ellas tiene rasgos de hipocresía hasta que la abandone: cuando habla, miente; cuando se le confía, traiciona; cuando promete, no cumple; y cuando discute, recurre a calificativos denigrantes”.

 Narrado por al-Bujari (34) y Muslim (58).

 También fue narrado por at-Tirmidhi (que Allah tenga misericordia de él) quien dijo después de eso (2632):

 “Lo que esto significa de acuerdo a los eruditos es la hipocresía en los actos. Esto era la hipocresía del rechazo en el tiempo del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Algo similar fue narrado de al-Hásan al-Basrí cuando dijo: “La hipocresía es de dos tipos: en los actos, y en la fe”.

 Fin de la cita.

 Al-Háfid Ibn Ráyab al-Hánbali (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Esto nos remonta a lo que mencionamos antes: que hay hipocresía mayor y menor. La hipocresía menor es la que se da en los actos, que es lo que estos compañeros temían en sí mismo. Esto conduce a la hipocresía mayor, que es lo que debería temer quien ha sido superado por la hipocresía menor, a tal punto que esto lo despojará de su fe completamente, como Allah dijo (traducción del significado):

 “Y cuando se alejaron de la Verdad, Allah desvió sus corazones” (As-Sáff 61:5).

 “Y sellamos sus corazones y sus ojos como la primera vez, cuando no creyeron, y les dejamos desorientados en su extravío” (al-An’ám 6:110)”.

 Fáth al-Bári por Ibn Ráyab (1/179).

 El Imam an-Nawawi comentó este reporte, ver su Shárh Muslim (2/46-48).

 2 – Estos musulmanes prominentes fueron de la gente más recta de corazón, fueron quienes más respetaron los límites sagrados y quienes era menos probable que los transgredieran, pero esto era gracias a su gran conciencia de Dios y su temor a Su ira, porque podían considerar un pecado menor, si caían en él, algo tan grave como si fuera un pecado mayor. Algunos temían ser presuntuosos, otros incumplir en sus actos para que sus acciones no contradigan sus palabras, y otros consideraban que distraerse con actividades permisibles en sus hogares con su familia y esposas, aún cuando ellos se concentraban correctamente en las oraciones o al recordar a Dios, era una clase de hipocresía.

 Se narró que Hánzalah al-Usaidi dijo: “Abu Bákr se encontró conmigo y dijo: “¿Cómo estás, Oh, Hánzalah?”, y yo respondí: “Hánzalah se ha convertido en un hipócrita”. Él exclamó: “¡Subhana Allah! ¿Qué estás diciendo?”. Respondí: “Cuando estamos con el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) él nos recuerda el Fuego y el Jardín (es decir, el Paraíso y el Infierno) hasta que siento que los estoy viendo con mis propios ojos, pero cuando dejamos al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), volvemos con nuestras esposas, con los niños y a atender nuestros asuntos, nos olvidamos mucho de eso”. Abu Bákr dijo: “Por Allah, nosotros experimentamos algo similar”. Abu Bákr y yo fuimos a ver al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le dije: “Hánzalah se ha convertido en un hipócrita, Oh, Mensajero de Allah”. Él respondió: “¿Qué quieres decir?”. Respondí: “Oh, Mensajero de Allah, cuando estamos contigo, nos recuerdas el Fuego y el Jardín (es decir, el Paraíso y el Infierno) hasta que es como si lo estuviéramos viendo con nuestros propios ojos, pero cuando te dejamos, volvemos con nuestras esposas, con los niños y a atender nuestros asuntos, nos olvidamos mucho de eso”. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Por Aquél en Cuyas manos está mi alma, si tú fueras siempre como cuando estás conmigo, y continuaras recordando (el Paraíso y el Infierno), los ángeles se saludarían contigo en las calles y en tu casa. Pero, Oh Hánzalah, hay un tiempo para esto, y hay un tiempo para lo otro” (y lo repitió tres veces).

 Narrado por Muslim (2750).

 An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Con respecto a las palabras “atendemos a nuestras esposas e hijos, y nuestros asuntos”, al-Harawi y otros han dicho: “Lo que significa esto es que estamos absorbidos y demasiado ocupados con eso. “Asuntos”, se refiere a cómo el hombre se gana la vida. “Hánzalah se ha convertido en un hipócrita” significa que él tenía miedo de volverse un hipócrita, porque sentía temor de Dios cuando estaba sentado con el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y eso se manifestaba en él al mantenerse concentrado en la rememoración de Dios y en meditar acerca del Más Allá, pero cuando se iba se distraía con su esposas e hijos y ganándose la vida en este mundo, pues el significado básico de la hipocresía es mostrar lo opuesto de un mal que uno esconde, por eso él temía estar convirtiéndose en un hipócrita. Pero el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo que esto no era hipocresía, y que no se esperaba que estuvieran inspirados por su presencia todo el tiempo: “Hay un tiempo para esto, y un tiempo para lo otro”.

 Shárh Muslim (17/66-67).

 Al-Háfid Ibn Ráyab al-Hánbali (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 Cuando esto se hizo claro para sus compañeros (que Allah esté complacido con ellos), que la hipocresía significa una incoherencia entre nuestros pensamientos interiores y nuestras expresiones exteriores, algunos de ellos temieron eso si perdían el estado de concentración que habían alcanzado cuando escuchaban las arengas, después de que haber retornado a sus asuntos mundanos y fueran distraídos por sus familias, sus hijos y sus bienes, que esto fuera hipocresía, como fue narrado en el Sahih Muslim de Hánzalah al-Ásadi...” (y citó el hadiz).

 Fáth al-Bári, por Ibn Ráyab (1/111).

 Con respecto a tu situación, debes temer más que aquellos amigos de Dios (awliyá') de entre los compañeros y las generaciones posteriores, porque estás desobedeciendo a Dios al tener ese hábito secreto y al maltratar a tus padres. Lo que dices que algunas veces le levantas la voz a tu padre no te excusará de la advertencia del castigo. Tienes prohibido aún decirle “Uf!” a tus padres, por lo tanto, ¿cómo les levantarás la voz? Lo que debes hacer es estar alerta para que tus pecados no te conduzcan a un mal destino.

 Al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) le dedicó el título de un capítulo al reporte que narró de Ibrahím at-Taimi, Ibn Abi Mulaikah y al-Hásan al-Basrí (que la hemos citado arriba), diciendo: “Capítulo sobre el temor del creyente a que sus actos sean cancelados sin que él se de cuenta”.

 Y concluyó este capítulo diciendo:

 “Y existe el temor para quien persista en la hipocresía y el pecado sin arrepentirse, porque Allah dijo (traducción del significado): “Y no reinciden a sabiendas, sepan que sólo Allah perdona los pecados” (‘Ali ‘Imrán 3:135).

 Fin de la cita.

 Al-Háfid Ibn Ráyab al-Hánbali (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

 “Lo que las palabras de al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) “Y existe el temor para quien persista en la hipocresía y el pecado sin arrepentirse, porque Allah dijo (traducción del significado): “y no reinciden a sabiendas, sepan que sólo Allah perdona los pecados.” (‘Ali ‘Imrán 3:135)”, significa que si uno persiste en el pecado y en los distintos tipos de hipocresía sin arrepentirse, existe el temor de que sea castigado con la pérdida completa de su fe, de tal modo que se convierta en un completo hipócrita y encuentre un mal destino (nos refugiamos en Dios de esto), tal como se ha dicho que el pecado es el camino a la incredulidad”.

 Fáth al-Bári, por Ibn Ráyab (1/181).

 En segundo lugar, te animamos a dejarte conmover por el Corán aún cuando llores, y escuches sus exhortaciones, y al mismo tiempo te animamos a arrepentirte de tus pecados, abstenerte de realizar el hábito secreto (la masturbación), y de maltratar a tus padres. Te animamos a apresurarte a disculparte con ellos, honrarlos, y tratarlos con amabilidad tanto en palabras como en actos. Ten cuidado de cometer estos pecados sin arrepentirte, y recuerda que quien verdaderamente teme a Dios no es quien llora y derrama lágrimas, sino quien abandona aquello por lo que teme ser castigado.

 Esperamos que las advertencias que hemos citado como evidencia sean suficientes, si Dios quiere, para hacerte apresurar a arrepentirte y volver hacia Dios.

 Y Allah sabe más.

Islam Q&A
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