Alabado sea Allah.
En primer lugar, le
pedimos a Dios que acepte tu arrepentimiento y perdone tus pecados, y que te
ayude a hacer aquello que Él ama y que Le satisface.
En segundo lugar,
indudablemente hay algún error en tu manera de entender el tópico de las
súplicas y la respuesta ante una calamidad. Aquello por lo que tú estás
sufriendo es algo natural, y no tienes un entendimiento apropiado de este
asunto y otros similares. Nos causa mucha empatía tu situación y compartimos
y tu dolor, y esperamos que pongas atención a lo que vamos a explicarte y lo
sigas. Podemos ver por tu carta de que estás preparado para aceptar lo que
quisiéramos decirte, y esto nos ha animado a escribirte una respuesta y
decirte lo que será mejor para ti en este mundo y en el Más Allá.
Tercero, mucha gente
piensa que todo lo que tienen que hacer es declarar a Dios su
arrepentimiento, y que luego inmediatamente obtendrán un alivio fácil y
rápido para sus problemas, que la riqueza vendrá a ellos, ¡y que vivirán una
vida de lujos! Pero nada de eso es así. Más bien, hay pruebas para el
arrepentimiento de la persona, para evidenciar si es sincero, y para
evidenciar si es por la causa de Dios o no. Todo esto significa que
enfrentará una nueva prueba. Ciertamente el propósito y la sabiduría detrás
de esta vida, es que es test y una prueba. Allah dijo (traducción del
significado):
“Por cierto que creamos
al hombre de una gota de esperma capaz de reproducirle, y lo pusimos a
prueba [para distinguir al creyente del incrédulo]. Y le agraciamos con el
oído y la vista” (al-Insán 76:2).
Si comprendes este
hecho, entonces debes abandonarte a tu Señor en tu corazón y aceptarlo, pero
si no lo comprendes, entonces no serás capaz de abandonarte a Dios aún si
parece que ya lo has hecho exteriormente. Por eso, se ha narrado que algunos
de los rectos sucesores del Profeta dijeron: “Si los reyes y los príncipes
supieran la felicidad que estamos experimentando, nos harían la guerra por
la envidia”. ¿A qué felicidad pueden estar refiriéndose? Es la felicidad del
corazón que tiene fe certera en su Señor, glorificado y exaltado sea, o la
felicidad de obedecerlo, y la felicidad de acercarse a Él, aún si están
experimentando dificultades. Esta es la medida de la buena vida, como Dios
dijo en Su Sagrado Libro (traducción del significado):
“Al creyente que obre
rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le
multiplicaremos la recompensa de sus obras” (an-Náhl 16:97).
El shéij ‘Abd er-Rahmán
as-Sa’di (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Quien combina la fe con
las buenas obras, “le daremos una buena vida”, dándole tranquilidad en su
corazón y paz espiritual, y haciendo que no ponga atención a lo que perturbe
su corazón. Dios le dará una buena provisión de fuentes que él no puede
imaginar, y “le daremos, ciertamente” en el Más Allá “una recompensa en
proporción a lo mejor que ha logrado”, toda clases de deleites tales que
ningún ojo ha visto, ningún oído ha percibido, y que no han cruzado la mente
de ningún hombre. Entonces Dios le dará el bien en este mundo y en el Más
Allá”. Tafsír as-Sa’di, p. 448.
Con respecto a los
incrédulos y los pecadores, mira lo que Dios dice acerca de ellos
(traducción del significado):
“Mas quien se aleje de
Mi Mensaje llevará una vida mísera, y el Día del Juicio le resucitaremos
ciego” (Ta Ha 20:124).
Ibn Kázir (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“Pero quien se aparta de
Mi recuerdo”, significa, ‘ir contra Mis órdenes y lo que le he revelado a Mi
Mensajero; apartarse de eso e ignorarlo, y seguir algo diferente de su guía.
“Verdaderamente, para él hay una vida de dificultades”, es decir, en este
mundo, entonces no tendrá tranquilidad ni paz espiritual, sino que estará en
un estado de ansiedad a causa de su extravío, aún si exteriormente parece
que está viviendo una vida de lujos, obteniendo lo que él quiere, comiendo
lo que quiere, viviendo donde quiere, pero en cuanto su corazón no tenga fe
certera y no sea guiado, entonces estará en un estado de ansiedad, confusión
y duda, y así permanecerá, dudando y vacilando. Esto es parte de una vida de
dificultades”.
Tafsír Ibn Kázir (5/322,
323).
¿Es sabio o razonable en
alguna forma abandonar las diferentes formas de culto que Dios te ha dado y
con las que te ha honrado, porque estás decepcionado por la facilidad y las
riquezas de los incrédulos este mundo?
“¿Acaso piensan que las
riquezas y los hijos que les concedimos
56. Son una anticipación
[e indicio de que recibirán] de Nuestras gracias [en esta vida y la futura]?
Todo lo contrario, pero no se percatan de ello” (al-Mu'minún 23:55-56).
Más aún, estás ignorando
la clara evidencia del Libro de Dios de la Tradición de Su Profeta acerca de
la súplica y su gran importancia, las causas de que sea respondida, y te
estás concentrando en cosas tales como la frase “Por Mi poder y majestad, si
él me hubiera pedido que lo salve, lo habría salvado”, que son probablemente
palabras de algún narrador de cuentos o de los reportes del pueblo judío.
Aún si asumiéramos que
ese reporte es auténtico, que una persona obtenga simplemente lo que ha
querido en este mundo y disfrutando de una provisión abundante, ¿es un signo
de que es aceptado por Dios?
Allah dijo (traducción
del significado):
“Por cierto que el
hombre, cuando su Señor le agracia dice: Mi Señor me ha honrado.
Y cuando le merma su
sustento, dice: Mi Señor me ha desdeñado. Pero esto es una prueba de Allah
[para distinguir al paciente y al desagradecido], y vosotros no reflexionáis
en ello, pues no honráis al huérfano [y lo desdeñáis], Ni os exhortáis
mutuamente a alimentar al pobre. Os apropiáis codiciosamente de los bienes
del prójimo, Y amáis la riqueza insaciablemente. Pero ella no durará para
siempre [y deberéis rendir cuenta el Día del Juicio] cuando la Tierra sea
reducida a polvo, Y llegue tu Señor, y se presenten los Ángeles en filas, Y
el Infierno sea expuesto. Ese día el hombre recordará [sus obras], pero de
nada le servirá. Y dirá [lamentándose]: ¡Ojalá hubiera realizado buenas
obras durante mi vida! Y sabed que el castigo de Allah es incomparable. Y
nadie atormenta como Él lo hace.” (al-Fáyr 89:15-26).
Aún si asumiéramos que
esta provisión le ha llegado como resultado de realizar un montón de
súplicas, ¿esto implicaría que esta persona es aceptable para Dios y que Le
complace?
“Él es Quien hizo
posible que transitaseis por la tierra y por el mar. Y cuando os encontráis
en los barcos y navegáis con buenos vientos os contentáis por ello. Mas si
os sacude una fuerte tormenta golpeándoos las olas por todos lados y pensáis
que no tenéis salvación, entonces invocáis a Allah con toda sinceridad
diciendo: Si nos salvas de ésta nos contaremos entre los agradecidos.
Pero cuando Allah les
salva, Le desobedecen nuevamente corrompiendo la Tierra con injusticia. ¡Oh,
hombres! Vuestra corrupción recaerá sobre vosotros mismos. Sólo disfrutaréis
del placer transitorio de esta vida, luego compareceréis ante Nosotros y os
comunicaremos cuanto hacíais” (Yunus 10:22-23).
El shéij Ibn as-Sa’di
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Ellos entendieron que
estaban condenados, y terminaron su dependencia de las cosas creadas y se
dieron cuenta que nadie podía salvarlos de esta dificultad excepto Dios
solamente, y entonces Lo invocaron, purificando su fe en Él solamente y
prometiendo que se aferrarían a eso, y dijeron: “Si nos salvas de ésta nos
contaremos entre los agradecidos”, pero “cuando Allah les salva, Le
desobedecen nuevamente corrompiendo la Tierra con injusticia”, es decir, se
olvidaron de las dificultades, de lo que prometieron en su súplica y de lo
que habían hecho, y asociaron a otros con Dios, a quienes ellos reconocían
que no podían salvarlos de las dificultades ni protegerlos de ellas. ¿Por
qué no fueron sinceros hacia Dios en su culto en tiempos de facilidad, como
lo fueron en tiempos de dificultad?
Pero enfrentaron las
consecuencias de su rebelión, y por eso Allah dijo (traducción del
significado): “Vuestra corrupción recaerá sobre vosotros mismos”, es decir,
todo aquello que esperaban de Dios cuando se rebelaron y se alejaron de Él,
fue para hacer algunas ganancias mundanas, las cuales pronto terminarán, y
luego serán abandonados: “luego compareceréis ante” en el Día de la
Resurrección, “y os comunicaremos cuanto hacíais”. Esta es la última
advertencia que se les da, para que no persistan en lo que están haciendo”.
Fin de la cita. Tafsír as-Sa’di (361).
Piensa acerca del
significado de las palabras de Dios (traducción del significado):
“Quienes anhelen los
placeres transitorios de la vida mundanal sepan que se los concederemos a
quienes queramos, pero [por haberse olvidado de la otra vida] les
destinaremos el Infierno, donde ingresarán humillados y condenados. Pero
quienes deseen la otra vida, sean creyentes y se afanen por alcanzarla se
les retribuirá por su esfuerzo. A todos [en esta vida] se les concederá de
los favores de tu Señor [¡Oh, Muhammad!]. Sus favores no le son vedados a
nadie. Observa cómo hemos agraciado a unos sobre otros; y en la otra vida
habrá rangos más elevados de distinción” (al-Isra’ 17:18-21).
Debes comprender que el
asunto no es como tú piensas, y que si una persona encuentra que su súplica
fue respondida es mejor, y que aquél que no obtiene lo que buscaba tiene une
status inferior. No, eso no es así.
Cuarto, muchas personas
están equivocadas respecto a las súplicas en muchas formas. Con respecto
concretamente a tu pregunta, podemos señalar dos errores:
1 - Tú piensas que la
súplica es respondida sólo porque la haces. Esto es incorrecto, porque hay
condiciones para que la súplica sea respondida, y hay factores que impiden
que sea respondida.
Para una discusión
detallada acerca de este asunto, por favor consulta la respuesta a la
pregunta No. 5113.
Es esa respuesta versa
que uno de los impedimentos para que la súplica sea respondida, es ser
impaciente y mostrarse frustrado.
Se narró de Abu Hurairah
que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)
dijo: “Dios le responderá su súplica a una persona en tanto no implique
algún pecado ni la ruptura de los lazos familiares, y en tanto no se ponga
impaciente”. Le dijeron: “Oh, Mensajero de Dios, ¿qué significa ‘ponerse
impaciente’?”. Y él respondió: “Decir: “Yo hice una súplica; hice una
súplica y no recibí ninguna respuesta”, y luego se frustre y cese de hacer
súplicas”. Narrado por Muslim, 2735.
2 - Tú piensas que la
respuesta sólo puede ser de una clase, que es que obtengas lo que pediste en
la súplica, sean hijos, un trabajo, etc. Esto es incorrecto, porque la
respuesta puede ser de tres tipos: puede ser que se te conceda lo que
pediste en la súplica, o puede ser que Dios te libre de un mal de la misma
magnitud que lo que pediste, o que te reserve la recompensa para el Día de
la Resurrección.
Se narró de Abu Sa’íd
que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No
hay musulmán que ofrece una súplica en la que no hay ningún pecado ni la
ruptura de los lazos familiares, sin que Dios le de una de tres cosas a
cambio: ya sea que le conceda aquello que ha pedido, que le reserve la
recompensa para el Más Allá, o que le evite un mal equivalente a lo que
pidió”. Ellos le dijeron: “Haremos muchísimas súplicas”, y él les respondió
“Dios es El Más Generoso”. Narrado por Áhmad, (10749), clasificado como
auténtico por al-Albani en Sahih at-Targhíb wa at-Tarhíb (1633).
Quinto, si un musulmán
incumple con sus actos de culto y obediencia, esto puede hacerle sentir que
no tiene valor para que se le responda su súplica, y quizás eso lo motive
hacer más actos de culto y obediencia que lo acercarán más a Dios. Si el
creyente cree que ha hecho lo que Dios ama y le complace, y que merece una
respuesta, eso lo hará pensar mal de su Señor, glorificado y exaltado sea, y
le hará sentir mal y comenzará a desesperarse, hasta que desee evadirse de
su vida y suicidarse. Todo esto, desafortunadamente, es lo que podemos ver
en tus palabras.
Esto es improbable en
quien está consciente de sus incumplimientos ante su Señor. Esto lo hará
pensar mal de sí mismo, no de su Señor, glorificado y exaltado sea, y lo
motivará a mantenerse alejado de las cosas prohibidas y realizar deberes
obligatorios, seguir el camino de la piedad, y evitar ser demasiado
indulgente con aquellas cosas permisibles que pueden distraerlo de obedecer
a su Señor.
Ibn Ráyab al-Hánbali
(que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Se narró que ‘Umar ibn al-Jattáb
(que Allah esté complacido con él) dijo: “Evitando lo que Dios ha prohibido,
Dios acepta las súplicas y los rezos”. Y se ha narrado que Abu Dárr (que
Allah tenga misericordia de él) dijo: “La cantidad de súplicas y rectitud
necesaria es como la cantidad de sal necesaria para la comida”. Y Muhámmad
ibn Wasi’ dijo: “Un poco de súplicas es suficiente con la piedad”.
Uno de los sálaf dijo:
“No esperes una respuesta cuando has bloqueado el camino con pecados”. Uno
de los poetas también comentó esto diciendo:
“Invocamos a Dios por
cada dificultad, y luego lo olvidamos cuando la dificultad ha desaparecido.
¿Cómo podemos esperar una respuesta a nuestras súplicas, cuando hemos
bloqueado el camino con pecados?”.
Yami’ al-‘Ulúm wa
al-Hukám (1/107,108).
Al-Qurtubí (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“Le preguntaron a
Ibrahím ibn Adham: “¿Por qué suplicamos y no obtenemos respuesta?”.
Él dijo que porque
conocen a Dios pero no le obedecen, y porque conocen al Mensajero pero no
siguen su tradición, y conocen el Corán, pero no actúan de acuerdo a él, y
comen de las bendiciones de Dios pero no le agradecen por eso, y conocen el
Paraíso pero no lo buscan, y conocen el Infierno pero no huyen de él, y
conocen a Satanás pero no luchan contra él sino que más bien están de
acuerdo, y conocen la muerte pero no se preparan para ella, y han enterrado
a sus muertos pero no han sacado una lección de ello, y porque ignoran sus
propias faltas pero están preocupados por las faltas de los demás”.
Tafsír al-Qurtubí
(2/312).
Estudia este brillante
pasaje de los escritos de Ibn al-Yawzí acerca de este tópico. Él (que Allah
tenga misericordia de él) dijo:
“Pienso que parte de la
prueba es cuando un creyente suplica pero no recibe respuesta, y repite la
súplica por un largo tiempo sin ver ningún signo de respuesta. Debe darse
cuenta de que esto es una prueba y necesita ser paciente.
Los susurros que una
persona experimenta cuando la respuesta se demora es una enfermedad que
necesita medicina, yo he experimentado esto por mí mismo. Una calamidad me
sucedió y yo supliqué a Dios, pero no vi ninguna respuesta, entonces Iblis
comenzó a disponer sus trampas. En ocasiones decía: “La generosidad de Dios
es abundante y Él no es avaro, ¿por qué se demora?”.
Yo le respondí: “Vete,
maldito, ¡porque yo no necesito a nadie que defienda mi caso y no te quiero
a ti como ayudante!”.
Mi alma dijo: “¿Cómo
puedo explicar la demora en la respuesta de Dios a mis oraciones para
encontrar un alivio a esta calamidad?”.
Me dije: “Se ha probado
con evidencia que Dios, glorificado y exaltado sea, es el Soberano, y que su
soberanía puede ser dada o retenida, y que no tiene sentido objetarla”.
2 – La sabiduría detrás
de esto está probada con evidencia definitiva. Yo puedo pensar que algo es
bueno, pero la sabiduría no dicta que así sea, porque la razón puede estar
oculta, tal como un doctor puede hacer cosas que exteriormente parecen
dañinas, intentando lograr algo bueno con eso. Quizás esto es algo así, de
esa naturaleza.
3 – Puede haber un
interés concreto en que la demora se produzca, y la respuesta pronta puede
traer algún mal. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él) dijo: “Una persona estará bien en tanto y en cuento no se ponga
impaciente y diga: “Yo recé pero no recibí ninguna respuesta”.
4 – La respuesta puede
ser retenida por alguna falta en la persona. Quizás hubo algo dudoso en lo
que comiste o tu corazón fue desatento en el momento en que hiciste la
súplica, o tu castigo se está incrementando a través de la necesidad que
estás experimentando, porque hay algún pecado del que no te has arrepentido
sinceramente.
Por lo tanto, escudriña
en alguna de estas razones, para que puedas lograr lo que te propones.
5 – Debes examinar tu
intención detrás de tu petición, porque lograrlo puede conducir a más
pecados, o evitar que realices alguna buena obra, y entonces que no recibas
la respuesta es mejor.
Se narró que uno de los
rectos sucesores solía pedirle a Dios que lo ayude a salir en una campaña
(militar), pero una voz lo llamaba y le decía: “Si sales en una campaña
serás tomado prisionero, ¡y si eres tomado prisionero, te convertirás al
cristianismo!”.
6 - Quizás perder lo que
has perdido hará que te vuelvas hacia Dios, y tenerlo te hacía distraer de
Él. Esto es obvio, basado en el hecho de que si no fuera por esta calamidad
no habrías vuelto a Dios, porque la verdadera calamidad es que te distraigas
de Él, y lo que te hace estar ante Él es bueno para ti y es para tu
beneficio.
Si meditas en estas
cosas, te concentrarás en algo que es más beneficioso para ti, tal como
corregir un error, buscar Su perdón o ponerte de pie ante Él y rogarle, y
olvidar lo que has perdido”. Fin de la cita.
Said al-Játir (59-60).
Y Allah es la Fuente de toda fuerza.