Alabado sea Allah.
En tanto y en cuanto no
supieras que este trabajo era prohibido, y si dejaste este trabajo en cuanto
averiguaste que era prohibido, entonces no debes deshacerte de la riqueza
que hayas ganado, y no hay nada de malo en que te beneficies de ella, porque
Allah dijo, después de afirmar que la usura estaba prohibida (traducción del
significado):
“A quien le haya
llegado de su Señor la prohibición de la usura y se haya abstenido
arrepintiéndose podrá conservar lo que haya ganado” (al-Báqarah 2:275).
El shéij Ibn ‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Entre las cosas que hemos
aprendido de este vers[iculo es que lo que sea que una persona haya ganado a
través de la usura antes de tener conciencia de su prohibición es permisible
para él, con la condición de que se arrepienta y se detenga inmediatamente
(de seguir participando en ella)”. Fin de la cita.
Tafsir Surat al-Báqara
2:377.
Los eruditos del Comité
Permanente de Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita dijeron:
“Con respecto al período
durante el cual trabajaste en el banco, esperamos que Allah te perdone por
ese pecado. Con respecto a la riqueza que hayas acumulado y recibido
trabajando en el banco durante ese período, no hay pecado en que la uses,
porque eras inconsciente de las normas relativas a esto”.
Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn
Baaz, Shéij ‘Abd er-Razzáq ‘Afífi, Sheíj ‘Abd Allah ibn Ghadián, Shéij ‘Abd
Allah ibn Qa’úd.
Fatáwa
al-Láynah ad-Dá'imah, (15/46).
Ellos
también dijeron:
“Si la situación es como
describes y abandonaste el trabajo en cuanto supiste que no era permisible
que trabajaras allí, entonces no hay pecado alguno en lo que hayas recibido
del banco por el tiempo que estuviste trabajando allí, y no estás obligado a
darlo en caridad; es suficiente que te arrepientas de eso; que Allah nos
perdone a todos, porque Allah dijo (traducción del significado): “A quien le
haya llegado de su Señor la prohibición de la usura y se haya abstenido
arrepintiéndose podrá conservar lo que haya ganado, y lo que cometiere luego
de esto estará en manos de Allah.” (Al-Báqarah 2:275).
Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn
Baaz, Shéij ‘Abd er-Razzáq ‘Afífi, Sheíj ‘Abd Allah ibn Ghadián, Shéij ‘Abd
Allah ibn Qa’úd.
Fatáwa al-Láynah ad-Dá'imah, 15/50, 51.