Alabado
sea Dios.
En
primer lugar, la sinceridad hacia Dios es el mejor tipo de sinceridad. El
musulmán está siendo sincero con Dios si logra la sinceridad en tres aspectos:
la fe y la creencia apropiada, los actos de obediencia, y la moralidad y
modales. La fe no significa pensar positivamente. Quien es sincero en su fe es
aquel que logra la fe en la forma en que Dios quiere para él, lo cual incluye
sinceridad en la fe, sinceridad en la intención, y sinceridad en temer a Dios,
glorificado y exaltado sea. Ningún acto de obediencia es sincero a menos que
sea hecho tanto interna como externamente, en la forma en que a Dios le agrada.
Dios
ha descripto la sinceridad en un verso, en que dijo (traducción del
significado):
“La piedad no consiste en orientarse hacia el
oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Allah, el Día del Juicio,
los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer caridad, a pesar del apego que se
tiene por los bienes, a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes,
mendigos y cautivos, hacer la oración prescripta, pagar el Zakât,
cumplir con los compromisos contraídos, ser paciente en la pobreza, la
desgracia y en el momento del enfrentamiento con el enemigo. Ésos son los
justos, y ésos son los temerosos de Allah” (al-Báqarah, 2:177).
Ibn
Kázir (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“El
verso incluye varios grandes significados, principios y creencias importantes”.
Tafsir Ibn Kázir, 1/485.
El shéij ‘Abd er-Rahmán
as-Sa’di (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Ésos”
significa aquellos que poseen las características mencionadas, tal como la fe y
las acciones a tal efecto, la evidencia a la luz de la fe, la moralidad y
maneras de la dignidad y que son la esencia de la humanidad. Estos son “los
justos”, aquellos cuya fe es sincera, porque sus acciones confirman su fe.
“y ésos son los temerosos de Dios”, porque se abstienen de lo que está
prohibido y hacen lo que se les ha encomendado, porque estas cosas incluyen e
implican todos los buenos atributos, y porque cumplir con el propio compromiso
es la esencia de toda la religión, y porque los actos de culto mencionados en
este verso son los más grandes actos de culto, y quienes los realiza
indudablemente hará otros. Ellos son los honrados, la gente sincera en su fe,
los piadosos”. Tafsir as-Sa’di,
p. 83.
El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Entre
las cosas que aprendemos de este verso es lo que significa la verdadera
sinceridad hacia Dios y hacia Su creación, porque Dios dijo (traducción del
significado): “Ésos son los justos”;
ellos son sinceros hacia Dios, porque en base a estas buenas creencias ellos
practican la fe en Dios, en el Último Día, en los ángeles, los libros revelados
y los profetas; establecen la oración, pagan la caridad obligatoria, y dan lo
que es querido para ellos en las causas caritativas mencionadas. Sobre su
sinceridad hacia la creación de Dios, que está incluida en las palabras de
Dios: “…quienes cumplen sus promesas cuando las hacen…”, que es uno de
los signos de la sinceridad. Por eso Dios dijo: “Ésos son los justos”, pues ellos son sinceros
en sus creencias, en sus acciones con Dios y con la gente”. Tafsir Surat
al-Báqarah, 2/293-294.
En
segundo lugar, debes notar que la sinceridad hacia Dios no es algo acerca de lo
cual podamos hacer un espectáculo y convencernos a nosotros mismos mientras
abandonamos las obras piadosas. La sinceridad hacia Dios está en la intención y
en la acción cuando lo hacemos y cuando los medios están disponibles. Quien es
sincero hacia Dios logrará, por medio de la sinceridad de su intención, logrará
la recompensa de aquél que realizó la acción que se proponía, si algo le
impidió realizarla. Se narró de Sáhl ibn Hunaif (que Dios esté complacido con él) que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien le
pida a Dios sinceramente en martirio, Dios hará que logre el estatus de los
mártires, aún si muere en su cama”. Narrado por Muslim, 1909.
Ibn
al-Qayím (que Allah tenga
misericordia de él) dijo:
“Una
persona no puede tener nada más beneficioso que su sinceridad hacia Dios en
todos sus asuntos, junto con la sinceridad en la decisión, por lo tanto sebe
ser sincero con Él en su determinación y sus acciones. Dios dijo (traducción
del significado):
“Y cuando llegue el momento de luchar lo mejor
será que obedezcan a Allah con sinceridad” (Muhámmad 47:21).
Por
lo tanto su felicidad yace en la sinceridad en su decisión y la sinceridad en su
acción. La sinceridad en la decisión significa cierto deseo de realizar una
acción y no vacilar en llevarla a cabo. Si su decisión es sincera, todo lo que
queda es la sinceridad en la acción, que es hacer lo mejor y esforzarse hasta
el máximo cuando lo hagas, y escatimar nada, interna o externamente. La
determinación evita que la persona se vuelva abúlica y la sinceridad de la
acción evita que la persona se ponga perezosa y aletargada. Si una persona es
sincera ante Dios en todos sus asuntos, Dios le dará más de lo que Él da a
otros, y esta sinceridad da como resultado en un amor verdadero a Dios y una
verdadera confianza en Él. Así la gente más sincera es aquella que ama más a
Dios y pone su confianza en Él”. Al-Fawá’id, p. 186,
187.
En
tercer lugar, un musulmán puede estar confundido sobre por dónde comenzar, y
cómo debe organizar sus asuntos por la noche y por el día. Pero esto no debe
ser un obstáculo para quien busca hacer el bien o busca el conocimiento o
convocar a otros a Dios. El musulmán puede librarse de esta confusión
organizando bien su tiempo. Puede designar la primera parte del día para
memorizar el Corán, y organizar el resto del día para buscar el conocimiento
por medio de audios, leyendo libros, asistir a clases o círculos de estudio, y
cumplir los deberes que tenga hacia su marido o esposa, ya sea que esté
trabajando o no. Lo que le aconsejamos a nuestra hermana es comenzar sin
demora, y ser sincera en tu intención para que Dios te facilite tus asuntos.
Para
más información, por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 105308.
Le
pedimos a Dios que te ayude a obedecerle, que te guíe y te de fuerzas.
Y Allah sabe más.