Alabado sea Dios
Maldecir el Islam es un acto de incredulidad y apostasía, de
acuerdo al consenso de los eruditos. Quien lo comete debe arrepentirse
sinceramente, lamentando lo que ha hecho y tomando la firme decisión de no
volver a hacerlo nuevamente. Si se arrepiente, Dios acepta su
arrepentimiento. Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del
significado):
“Diles
[¡Oh, Muhámmad! a quienes transmitan Mi Mensaje que Yo digo]: ¡Oh, siervos
Míos! Vosotros que os habéis excedido [cometiendo pecados] en detrimento
propio, no desesperéis de la misericordia de Allah; por cierto que Allah
puede perdonar todos los pecados, porque Él es Absolvedor, Misericordioso”
(az-Zúmar, 39:53).
Se narró de Abu Musa (que Dios esté complacido con él) que el
Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Dios extiende Su mano por la noche para aceptar el arrepentimiento de
aquellos que han pecado durante el día, y extiende Su mano durante el día
para aceptar el arrepentimiento de aquellos que han pecado durante la noche.
Así, hasta que el Sol salga del poniente”. Narrado por Muslim, 2759.
Debes arrepentirte y hacer muchas obras piadosas. Con
respecto a pensar sobre si esto lo hiciste estando enojado o no, esto cae
bajo la denominación de un susurro de Satanás, quien intenta distraerte de
tu arrepentimiento, debilitar tu temor a Dios y tus esfuerzos por hacer
obras rectas. Si comprendes la horrenda naturaleza y seriedad de lo que has
hecho, eso te empujará a hacer el bien y a sentirte humillado ante Dios, lo
cual te hará más humilde; hará que pongas tus esperanzas en Su gracia,
benevolencia y perdón. Pero si tu ego te lleva a pensar que la falsedad es
más atractiva y te lleva a pensar que la maldad que has cometido es menos
seria, pensando que sucedió en un momento de ira, entonces esto te distraerá
de tu determinación de retornar a Dios.
Debe señalarse que la ira no es una excusa en todos los
casos; más bien, la ira que puede excusar a una persona es aquella con la
cual la persona pierde su capacidad de discernimiento al punto de no saber
lo que se está diciendo. Esto puede suceder una vez, no repetidamente ni
convertirse en una rutina. Muchos de aquellos que tienen el problema de
haber maldecido al Islam nunca maldecirían a sus padres o a aquellos que
tienen en alta estima, o a los padres de un oponente durante una discusión,
no importa cuán enojados estén, pero maldicen la religión porque sus
corazones se han desviado de la fe y su respeto por Dios y Su Mensajero se
ha debilitado. Le pedimos a Dios que nos mantenga sanos y a salvo de esto.
Si hubiera habido algo de fe en su corazón, eso habría evitado que la
persona maldijera la religión.
Por lo tanto, ignora los susurros de Satanás. Has cometido un
grave pecado, pero tu Señor es El Más Misericordioso, El Más Generoso, Quien
acepta el arrepentimiento de quien se arrepiente, perdonando los pecados y
reemplazando las malas obras por buenas. Por lo tanto, prepárate para
esforzarte duro, llena tu corazón con veneración y respeto hacia Dios,
glorificado y exaltado sea, hacia Su religión, lee abundantemente el Corán y
realiza muchas obras rectas.
Le pedimos a Dios que acepte tu arrepentimiento y perdone tus
faltas.
Y Allah sabe más.