Alabado sea Dios
Dios ha permitido a los musulmanes casarse con judías y
cristianas, con la condición de que ellas sean castas y eviten las
relaciones sexuales inmorales, y que quien oficie como guardián de la mujer
durante el matrimonio sea musulmán. Dios dijo (traducción del significado):
“Hoy
se os ha permitido todo lo beneficioso. El alimento [animales sacrificados]
de quienes han recibido el Libro [la Torá y el Evangelio] es lícito para
vosotros, y vuestro alimento es lícito para ellos. Y [se os ha permitido
casaros con] las mujeres recatadas de entre las creyentes y las recatadas de
entre aquellos que recibieron el Libro antes que vosotros [judíos y
cristianos], a condición de que les deis su dote para casaros con ellas, no
para fornicar o tomarlas como amantes. Y quien reniegue de su fe, sus obras
habrán sido en vano, y en la otra vida se contará entre los perdedores”
(Al-Má'idah 5:5).
Lo que esto significa por ser casta es que se abstenga de
mantener relaciones sexuales inmorales.
Ibn Kázir dijo:
“Este es el punto de vista de la mayoría, y es la opinión más
correcta, de tal manera que además de no ser musulmana no sea también
corrupta, lo cual agregaría más problemas potenciales al marido. El
significado evidente del verso es que la castidad significa que debe
abstenerse de mantener relaciones sexuales ilícitas”. Tafsir Ibn Kázir,
3/55.
La condición de que quien oficie como guardián de la mujer
debe ser musulmán está indicada en el verso (traducción del significado):
“Dios no
concederá a los incrédulos la victoria sobre los creyentes”
(An-Nisá', 4:141).
De cualquier forma, nosotros no te aconsejamos casarte con
una mujer cristiana, de la misma manera que no te aconsejamos casarte con
cualquier mujer musulmana. Porque la vida de casados no debe estar basada
solamente en la belleza y la atracción. El musulmán sabio debe buscar con
perspicacia y mirar más allá de eso, pensando en que cuando él esté ausente
su hogar esté en buenas manos, porque él necesita también criar a sus hijos,
y él no será capaz de encontrar todo eso junto excepto en una mujer que sea
devota musulmana.
Se narró de Abu Hurairah que el Profeta Muhámmad (que la paz
y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Los hombres buscan casarse
con las mujeres por cuatro cosas: por su riqueza, por su linaje, por su
belleza, y por su compromiso religioso. Escojan a la mujer que es religiosa,
y así prosperarán”. Narrado por al-Bujari, 4802; Muslim, 1466.
El imam An-Nawawi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“El significado correcto de este reporte es que el Profeta
Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), describió lo
que la gente suele hacer, porque ellos buscan estas cuatro características,
la última de las cuales en su punto de vista es el compromiso religioso.
Pero nosotros, que buscamos la guía de Dios, debemos buscar al revés, a la
mujer religiosa en primer lugar. Sin embargo, esto es una recomendación, y
no una orden absoluta.
Este reporte nos anima a conservar la compañía de la gente
que está comprometida con su religión en todos los ámbitos, porque quien
mantiene la compañía de la gente religiosa se beneficiará de su moral y de
su buena actitud, de sus bendiciones y de su conocimiento, y estará libre de
engaños o traiciones por parte de ellos”. Fin de la cita de Shárh Muslim,
10/52.
Sin embargo, casarse con una cristiana puede conducir a
problemas, algunos de los cuales son:
1 – Él puede terminar cediendo a presiones a expensas de su
religión, especialmente si ella está muy comprometida con su religión. Esto
puede significar por ejemplo, que ella cuelgue cruces, ídolos o imágenes
religiosas, o que lleve a los niños a una iglesia donde las hay, y donde hay
gente que adora estas falsedades, donde obviamente esos niños no estarán
seguros.
2 – Es probable que siguiendo las normas de su propia
religión ella no se higienice apropiadamente al terminar su período, o no le
avise al marido cuándo deben abstenerse de mantener relaciones porque ella
ha comenzado a menstruar; de esta forma, es posible que ella lo lleve a
cometer una transgresión contra la ley islámica porque al no darle ella la
importancia que merece.
3 – Es probable que ella ponga al musulmán en una situación
embarazosa a causa de la actitud que conllevan las creencias y costumbres de
los cristianos de hoy en día con respecto a la vestimenta decente, o que
hable libremente con hombres extraños que pueden estar cortejándola.
4 – El Estado y el gobierno en los países occidentales de
donde estas mujeres provienen puede favorecerlas de forma injustificada y
desproporcionada con respecto a la custodia de los hijos y los derechos
sobre los bienes, en caso de que surja una disputa o tenga lugar el
divorcio. Esto hará crecer a los niños en una familia desunida y los alejará
más aún del Islam. Casos así son muy conocidos, demasiados para
mencionarlos.
Un escritor musulmán escribió:
“Casarse con una cristiana es un acto riesgoso que puede
conducir a los niños a la incredulidad. ¿Y quién aceptaría esto de buen
grado?”.
Te aconsejamos buscar a una mujer que esté comprometida con
tu misma religión, si quieres un matrimonio a salvo de esos problemas.
En segundo lugar, no es permisible para el musulmán forzar a
su esposa cristiana (si se casa con ella) a que se convierta al Islam. Dios
dijo (traducción del significado):
“No está
permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío.
Quien se aparte de Satanás y crea en Allah, se habrá aferrado al asidero más
firme [el Islam], que nunca se romperá.
Y Allah es Omnioyente, Omnisciente”
(Al-Báqarah 2:256).
Ibn Kázir (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Dios dijo: “No hay imposición en asuntos de religión”. Esto
significa que no está permitido forzar a nadie a ingresar al Islam, porque
sus evidencias son claras, y no hay necesidad de violentar a nadie para que
se convierta, sino que más bien Dios guía a la persona al Islam y abre su
corazón y lo ilumina para que se convierta con convicción. Pero la persona a
la cual Dios le ciega su corazón y sella sus oídos y su vista a la
evidencia, no se beneficiará tampoco de ser forzada a convertirse. Y se ha
dicho que la revelación de este verso ocurrió a causa de algunos de los
musulmanes de Medina; sin embargo, su significado es el de una norma
general”. Tafsir Ibn Kázir, 1/311.
Te aconsejamos entonces, no insistir con esta relación y
rezar a Dios para que te guíe a lo que sea mejor para ti en tu bienestar
espiritual. Porque cualquier cosa a la que el musulmán renuncia por causa de
Dios, Dios se lo compensará con algo mejor.
Y Allah sabe más.