Alabado sea Allah
No está permitido para
el musulmán que cree en Dios como su Señor, en el Islam como su religión, en
Muhámmad como su Profeta y Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él), en el Decreto Divino, tanto bueno como malo, pensar que ningún
ser, entidad o cualidad puede tener un efecto específico en beneficiar o
proteger del mal, si no hay evidencia concluyente en la ley islámica para
tal efecto. Esto que cuentas es parte del legado de la época de ignorancia
preislámica (yahilíyah), la cual ha sido cancelada por el Islam y
considerada como parte del politeísmo que niega la unidad absoluta de Dios
(tawhíd), porque éstas son sospechas susurradas (waswás) y tácticas para
asustar del Shaitán.
Es como la actitud de la
gente del faraón, sobre quien Allah dijo (traducción del significado):
“Y cuando les llegó
nuevamente una época de prosperidad dijeron: Esto es lo que merecemos”
(al-A’ráf 7:131).
Si algún desastre o
adversidad les sucedía, lo atribuían a malos augurios asociados con la
venida de Moisés y a los creyentes que estaban con él, pero Allah refutó
esto y dijo (traducción del significado):
“Cuando les acontecía
un mal le echaban la culpa a Moisés y a sus seguidores; pero ciertamente
cuanto les ocurría era porque Allah así lo decretaba, pero la mayoría lo
ignoraba” (al-A’ráf 7:131).
Ibn ‘Abbás (que Allah
esté complacido con él) dijo: “Sus ‘malos augurios’ significa lo que Él ha
decretado para ellos; fueron los causantes de lo que les sucedió, por su
incredulidad, su rechazo de los signos y los mensajeros de Allah”.
Hay muchos reportes del
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que prohíben el
fatalismo, las supersticiones, y las creencias en malos augurios. La palabra
tatáiur (fatalismo), está derivada de tír (pájaros), porque algunos pájaros
eran vistos como malos augurios, entonces la palabra fue aplicada a cada
cosa que era tomada como un mal augurio. Abu Hurairah reportó que el Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: No hay contagio
(‘adwá), ni tiyárah (supersticiones con pájaros), ni hámah (superstición
árabe que consistía en creer: que un gusano infectaba la tumba de la víctima
de un asesinato hasta que ésta era vengada; una lechuza, que los huesos de
una persona muerta se convertían en un pájaro que podía volar”), y no hay
Sáfar (mes del calendario lunar considerado “de mala suerte” por los árabes
preislámicos”. (Notas del traductor entre paréntesis).
Narrado por al-Bujari,
5757, y Muslim 2220. En un reporte de Muslim se agrega: “…y no hay naw’
(estrellas que prometen lluvia) ni ghul (demonio que vive en el desierto)”.
El Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) denunció estas creencias de la época
de la ignorancia y explicó que todo sucede por decreto de Allah, la gente
fue instruida para evitar las causas de los desastres y tener buena salud.
Las palabras “no hay
Sáfar”, de acuerdo a una de las interpretaciones dadas por los eruditos,
refieren al mes de Sáfar, el cual la gente de la ignorancia preislámica
consideraba que era un mes de mala suerte, como fue reportado en Sunan Abi
Dawud (3914) de Muhámmad ibn Rashíd, de alguien que lo escuchó decir: “La
gente de la ignorancia preislámica solía considerar al mes de Sáfar como de
mala suerte y decían que era poco auspicioso. El Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) refutó eso”.
El Imam Ibn Ráyab (que
Allah esté complacido con él) dijo: “Considerar el mes de Sáfar como mala
suerte es una superstición prohibida. También está prohibido considerar así
algunos días en particular, como el miércoles o seguir la costumbre pagana
de considerar el mes de Shawwál como no recomendable para casarse”.
No hay duda de que esto
también incluye las supersticiones acerca del número 13 mencionadas en tu
pregunta. No hay nada que indique en el Corán y la Tradición Profética que
este número deba ser considerado como mala suerte en ninguna forma. El día
13 es un día ordinario, como cualquier otro y cualquier cosa que suceda en
tales días sucede por decreto divino; Allah decretó que debía suceder en ese
día y de tal forma. Si una persona intenta gastar su tiempo contando los
números de los días o fechas en las cuales les sucedieron calamidades a los
musulmanes, puede ser que encuentre algunos patrones repetidos en algunas
instancias, pero esto no tiene nada que ver con la “mala suerte”, porque
ciertos números o fechas se repitan en ellos.
El remedio para esta
clase de sospecha y superstición es que la persona fortalezca su corazón,
tenga certeza de su fe en Allah (iaquín) y ponga su confianza en Él. Debe
saber que ningún desastre ocurre excepto por el decreto de Allah, debe tener
cuidado de cargar con esta sospecha del Shaitán, o de que estas ideas puedan
cruzar su mente. Puede ser castigado con las mismas cosas que teme, porque
está abandonando la fe en Dios y la creencia de que todas las cosas buenas
están en Sus manos y que sólo Él es el Único que protege del mal por Su
poder y gracia.
El Profeta (que la paz y
las bendiciones de Allah sean con él) nos enseñó que quien cede ante
cualquier clase de superstición o fatalismo debe ofrecer expiación
(kafárah). ‘Abd Allah ibn ‘Amr reportó que el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien fuera que permita que
at-tiyárah (las supersticiones relacionadas con los pájaros) lo detengan de
hacer algo, es culpable de politeísmo”. Ellos le dijeron: “¿Cuál es la
expiación para eso?”, y respondió: “Digan: Allahúmma la jáira ílla jáiruka
wa la táira ílla táiruka, wa la iláha gáiruk (Dios nuestro, no hay bien
excepto Tu bien, y no hay suerte excepto Tu suerte, y no hay otra divinidad
excepto Tú”. Y Allah sabe más.
Como este tópico está
muy extendido entre la gente hoy en día, no hay nada de malo en aclarar más
detalles, como los siguientes:
En el Nombre de Allah,
el Clemente, el Misericordioso.
Tiyárah y Fa’l
(Buenos y malos augurios)
1 - At-Tiyárah (ver
malos augurios) proviene de la palabra táir (pájaro, por la costumbre de los
árabes paganos de ver augurios en los movimientos de los pájaros) y es lo
opuesto de fa’l (buenos augurios). Los árabes solían tener las mismas ideas
acerca de fa’l y tiyárah. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) aprobó e incentivó la idea de ver buenos augurios en las cosas,
pero desaprobó y prohibió la idea de ver malos augurios.
2 – Al-‘Ízz ibn ‘Abd
as-Salam dijo: “La diferencia entre at-tiyárah y at-tatáiur es que tatáiur
significa sentir en el corazón de uno que algo malo está por suceder,
mientras que at-tiyárah significa tomar decisiones en base a sentimientos
fatalistas”.
3 – At-Tiyárah existía
antes del Islam. Allah dijo (traducción del significado):
“Y cuando les llegó nuevamente una época de prosperidad
dijeron: Esto es lo que merecemos. Cuando les acontecía un mal le echaban la
culpa a Moisés y a sus seguidores; pero ciertamente cuanto les ocurría era
porque Allah así lo decretaba, pero la mayoría lo ignoraba” (al-A’ráf
7:131).
4 – Tipos de
superstición y creencias en malos augurios, antiguas y modernas:
Ciertos días y meses,
tales como Sáfar y Shawwál.
Ciertos pájaros, como
los cuervos y las lechuzas.
Ciertos animales, como
las serpientes, gatos negros y monos, o sus movimientos, tales como el paso
de las gacelas.
Ciertos tipos de
personas, tales como el tuerto o el jorobado.
Ciertos números, tales
como el 13 entre los cristianos, el 7 entre los beduinos y el 10 entre los
rafidíes; en el último caso porque les disgusta el “’ásharah mubásh-sharah”
(los diez compañeros del Profeta a quienes se les prometió el Paraíso), con
excepción de ‘Ali (que Allah esté complacido con él). Por eso ellos dirán
“nueve más uno”, en lugar de diez.
Ciertos sonidos, tales
como el graznido de un cuervo o el sonido de una ambulancia o de un camión
de bomberos.
Pesadillas y sueños
perturbadores.
Colores, tales como el
color de la sangre o el amarillo.
Cuando el párpado del
ojo izquierdo tiembla involuntariamente, ellos dicen, “algo malo está por
pasarnos”.
Llamar a un niño por el
nombre de una persona viva, tal como el padre o la madre, etc.
Ser testigo de un
accidente o de un incendio en la mañana.
Ver a la suegra en la
mañana.
Cuando se tiene picazón
en la mano o el pie derecho.
5 – La virtud de poner
nuestra confianza en Allah (tawákkul) y no consentir las supersticiones. El
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Setenta
mil personas entrarán en el Paraíso sin ser llamadas a comparecer ni ser
castigadas”. Entre las virtudes de estas personas, él describió que no
creían en supersticiones y que ponían su confianza en Dios (reportado por
Muslim).
6 – Condenar las
supersticiones y explicar que son una forma de atribuir a otros (shirk)
cualidades que son exclusivas de Dios. Ibn Mas’ud (que Allah esté complacido
con él) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) dijo: “At-Tiyárah es shirk (la superstición es paganismo)”, y
lo repitió tres veces”. Reportado por Abu Dawud y otros, y clasificado como
auténtico por al-Albani.
‘Imrán ibn Husain (que
Allah esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No es uno de nosotros quien difunde
supersticiones o las cree”. Al-Albani dijo: “Su cadena de transmisión es
buena”. Ibn al-Qayím dijo: “Tiyárah (superstición) es una forma de paganismo
y una forma en la cual Satanás influencia y asusta a las personas. Es muy
serio para quien adopta esto en su corazón y le dedica atención, pero es
insignificante para quien no le presta atención y no se interesa en ello”.
7 – Negación de la
superstición. Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“No hay contagio ni tiyárah, pero me gustan los buenos presentimientos”
(Muslim). Y también dijo: “No hay contagio (‘adwá), no hay tiyárah, no hay
hámah, no hay Sáfar”. Reportado por al-Bujari y Muslim.
Mo’áwiyah ibn al-Hákam
as-Salami reportó que él le dijo al Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él): “Algunos creen en at-tiyárah”. Él dijo:
“Eso es algo que cualquiera de ustedes puede sentir en sí mismo, pero no
debe detenerlos de llevar algo a cabo” (Muslim).
Así el Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) explicó que cualquier ansiedad
sufrida a causa de malos presentimientos es puramente mental y no tiene nada
que ver con el objeto temido. Es una ilusión que está en la persona en sí,
temor y atribución de cualidades divinas a objetos inanimados (shirk) que le
afecta y detiene de realizar algo que quiere hacer, y no lo que vio u oyó en
sí mismo. Quien sea que se aferre firmemente a los límites de la unidad
absoluta de Dios (tawhíd) y ponga su confianza en Allah, cortará de raíz
cualquier posible idea de superstición que pueda cruzar por su mente, será
exitoso, feliz en este mundo y en el Más Allá.
En un reporte auténtico,
el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Abandona cualquier idea supersticiosa que tengas tal como está (es decir,
sin dedicarle atención)”. (Sahih Abu Dawud). Lo que este hadiz significa es
que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos
aconsejó no conceder importancia a tales ideas, pero dejarlas como están,
como Allah las ha hecho, porque no pueden traernos ningún beneficio ni
perjuicio.
Ibn Yarír dijo: “Lo que
esto significa es abandonar a (las supersticiones de) los pájaros, sin
darles continuidad ni intentar apartarlas y seguir con nuestros propios
asuntos, porque intentar apartarlas tampoco nos traerá ningún beneficio ni
ningún daño”.
‘Ikrimah (que Allah esté
complacido con él) dijo: “Estábamos sentados con Ibn ‘Abbás cuando un pájaro
voló sobre nosotros y chilló. Un hombre que estaba ahí dijo: “¡Bien!”, e Ibn
‘Abbás dijo “No es ni bueno ni malo”. Él se apresuró a contradecirlo para
que no piense que eso pudiera tener alguna influencia real en su destino.
Táwus (que Allah esté
complacido con él) dispuso un viaje con uno de sus amigos y un cuervo
chilló. Un hombre dijo “¡Bien!”, y Táwus dijo: “¿Qué es lo que hay de bueno
en eso? No me acompañes más”.
Ibn ‘Abd al-Hákam dijo:
“Muzáhim dijo: “Cuando ‘Umar Ibn al-‘Azíz salió de Medinah, miré y ví que la
luna estaba en Hiades (un grupo de estrellas en la constelación de Taurus),
y no quise decirle eso, así que sólo le dije “Mira cuán hermosa está la luna
esta noche”. ‘Umar miró y vio que la luna estaba en Hiades, y dijo: “Es como
si quisieras decirme que la luna está en Hiades. Oh, Muzáhim, nosotros no
salimos con la ayuda del sol ni de la luna; salimos con la ayuda de Allah,
el Único, el Compulsador”.
8 – Los límites de la
superstición. La clase de superstición hace que una persona siga adelante
con sus planes o se abstenga de hacerlo, es la que está prohibida (es decir,
está prohibido tomar decisiones en base a ella). En cambio los buenos
presentimientos, (fa’l) acerca de los cuales el Profeta (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo que le agradaban, es una forma de
optimismo de los que una persona no se siente dependiente, a diferencia de
aquellas supersticiones que se usan para tomar decisiones, de las cuales la
persona desarrolla un sentido de dependencia perjudicial. Y Allah sabe más.
9 – La expiación
(kafárah) para quien se involucra en una superstición. El Imam Áhmad en su
Musnad, e Ibn as-Sunni, reportaron con una cadena de transmisión auténtica
de ‘Abd Allah ibn ‘Amr, que el Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien permita que una superstición
afecte su decisión de continuar o detener algo que realizaba, es culpable de
paganismo (shirk)”. Ellos dijeron, “¿Cuál es la expiación para esto?”, y
respondió: “Digan: “Allahúmma la jáira ílla jáiruka wa la táira ílla
táiruka, wa la iláha gáiruk (Dios nuestro, no hay bien excepto Tu bien, y no
hay suerte excepto Tu suerte, y no hay otra divinidad excepto Tú”.
“No hay suerte (pájaros)
excepto los Tuyos”, significa que los pájaros son parte de Su creación, que
ellos no pueden de esta forma traernos ningún beneficio ni perjuicio, que el
Único que puede beneficiarnos o perjudicarnos es Allah, glorificado y
exaltado sea.
10 – Remedios para el
fatalismo (tatáiur)
A – Confiar y delegar el
destino final de todos los asuntos en manos de Allah (tawákkul), mientras al
mismo tiempo se toman las precauciones sensatamente necesarias. Esto es una
obligación que debe ser realizada por sinceridad hacia Allah, porque es una
de las mejores formas de culto y de los más altos niveles de reconocimiento
de la unidad absoluta de Dios (tawhíd). Allah dijo (traducción del
significado): “Y encomendaos a Allah si sois creyentes” (al-Má'idah 5:23),
y “Encomiéndate al Viviente Inmortal, y glorifícale. Él está bien
informado de los pecados de Sus siervos” (al-Furqán 25:58). Poner
nuestra confianza en Allah es una de las formas más grandiosas y más
importantes para librarse del pesimismo, del fatalismo, de las
supersticiones y de otras actitudes que forman parte de las creencias
paganas.
B – Istijárah (pedir el
bien). Esta es una de las formas de culto más importantes y completa a la
confianza en Dios o la dependencia de Allah. Es la alternativa a tomar
decisiones en base a las supersticiones o el fatalismo. El Profeta (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) solía enseñar a sus compañeros
(que Allah esté complacido con ellos) a hacer istijárah para todos sus
asuntos, tal como solía enseñarles los capítulos del Corán.
D – Quitarse de lugares
porque uno piensa que son de mala suerte. Aquí estamos hablando de la duda,
no de la certeza. Anas ibn Málik (que Allah esté complacido con él) dijo:
“Un hombre dijo: “Oh Mensajero de Allah, vivimos en una casa donde nuestro
número fue más grande y nuestra riqueza más abundante, entonces nos mudamos
a una casa donde nuestro número y nuestra riqueza menguó”. El Mensajero de
Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Abandónala,
porque es mala para ustedes”. Reportado por Málik, Abu Dawud, al-Bujari en
al-Adab al-Mufrad, y clasificado como bueno por al-Albani.
“Déjala, porque es mala
para ustedes”, según Ibn ‘Abd al-Bárr dijo: “Pienso que dijo eso para
evitarle pensamientos supersticiosos”. Al-Baghawi dijo: “Les aconsejó que se
muden porque a ellos no les gustaba y no se sentían a gusto; si se mudaban,
sus inquietudes desaparecerían. Él no les aconsejó esto porque la casa fuera
la causa de los problemas”.
“Pero el Creador hizo
que en aquél tiempo Su decreto se cumpliera”, sugirió Ibn al-‘Arabi
al-Máliki.
E – Los buenos
presentimientos (fa’l). Son lo opuesto de at-tiyárah (malos augurios), por
ejemplo, cuando un hombre que está enfermo oye a otro dirigiéndose a él y
diciéndole “Iá, salím”, (¡Hey, saludable!). El Mensajero de Allah (que la
paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No hay contagio ni
tiyárah, pero me gustan los buenos presentimientos” Reportado por al-Bujari
y Muslim.
La diferencia entre fa’l
y tiyárah (buenos y malos presentimientos) es que los buenos presentimientos
implican pensar en términos positivos acerca de Dios, mientras que los malos
presentimientos implican lo opuesto y por esta razón son indeseables.
Hay otro aspecto aquí:
si una persona pone su confianza en Allah, sigue adelante con sus planes y
luego ocurre un desastre o un mal resultado, ¿cómo puede esto suceder cuando
uno pensó en términos positivos acerca de Dios? Nuestra respuesta es que
esto es una prueba, no un mal augurio; el creyente es probado de acuerdo a
su nivel de fe.
Al-Háfid al-Hakami dijo:
“Una de las condiciones para los buenos presentimientos es que no es algo en
lo que la persona confía o se imagina; es sólo una coincidencia que sucede
sin que uno piense acerca de ello. Es una forma aborrecible de innovación
intentar encontrar buenos presentimientos a propósito en el Corán
(abriéndolo al azar, hacer bibliomancia). Quien toma los versículos de Allah
como una broma o un entretenimiento vano está pecando sin duda. Si una
persona intenta imaginarse un buen presentimiento y lo usa para tener “buena
suerte”, esto es una superstición (tiyárah), como quien usa un dado para
buscar suerte o tomar una decisión”.
Oh Allah, buscamos
refugio en ti de asociarte nada a sabiendas, y buscamos Tu perdón por lo que
hagamos sin querer.
Referencias:
1.
Al-Qáwl al-Mufíd ‘ala Kitab at-Tawhíd. Ibn ‘Uzaimín.
2.
At-Tiyárah wal Fa’l. Mahmud al-Yásim.
3.
Taisír al-‘Azíz al-Hamíd Shárh Kitab at-Tawhíd. Sulaimán ibn
‘Abd Allah.
4.
Fáth al-Bári. Ibn Háyar.
5.
Fath al-Mayíd Shárh Kitab at-Tawhid.
‘Abd ar-Rahmán ibn Hásan.
6.
Ma’áriy al-Qubúl.
Al-Hákam.
7.
Miftah Dar
as-Sa’ádah.
Ibn al-Qayím..