Alabado sea Allah
En primer lugar, debemos
decir que la masturbación es un acto prohibido, como ha sido explicado en la
respuesta a la pregunta No.329;
y durante Ramadán, lo es mucho más aún.
Segundo, tanto la
masturbación como mantener intimidad con la esposa y besarla hasta el punto
de la eyaculación invalida el ayuno. Quien haga eso debe arrepentirse ante
Dios por este acto prohibido y censurable, y debe ayunar otro día para
reponer el que ha perdido, pero no debe ofrecer ninguna expiación (kafárah),
porque la expiación sólo es requerida para el caso de la penetración en
Ramadán.
Ibn Qudamah dijo en
al-Mughni (4/363): “Si se masturba con la mano, ha cometido un acto
prohibido, pero su ayuno no se invalida a menos que eyacule; si eyacula,
entonces ha invalidado su ayuno”. Fin de la cita.
También dijo en (4/361):
“Si besa (a su esposa) y eyacula, entonces ha roto su ayuno y no hay
diferencia de opinión entre los eruditos que conocemos”. Fin de la cita.
An-Nawawi dijo en
al-Maymu’ (6/349): “Si la besa y tiene intimidad con ella sin que haya
penetración, tocando su piel con la mano por ejemplo, y luego hay emisión de
semen, su ayuno queda invalidado, pero si no hay eyaculación, no. Sáhib
al-Háwi y otros narraron que hay consenso entre los eruditos de que quien
eyacula sin que haya penetración, ha invalidado su ayuno”. Fin de la cita.
Dice en Bidáia
al-Muytáhid (1/382): “Todos ellos (los imames) dicen que quien besa a su
esposa y eyacula ha roto su ayuno”. Fin de la cita.
Ibn ‘Abd el-Bárr dijo en
al-Istidhkár (3/296): “No conozco ningún erudito que haya consentido que se
besara y se mantuviera intimidad con la esposa cuando se está ayunando,
excepto que se tenga la confianza de que nada malo resultará de eso; pero
quien sabe que eso traerá como resultado la invalidación del ayuno, debe
evitarlo”. Fin de la cita.
El shéij Ibn al-‘Uzaimín
dijo en Fatáwa as-Siyám (p. 237): “No es permisible para un hombre
involucrarse en juegos amorosos con su esposa si sabe que llegará a la
eyaculación como resultado, porque algunos hombres se excitan con mucha
facilidad durante los jugueteos amorosos, o besando a su esposa, etc. Por lo
tanto les decimos a tales musulmanes: no es permisible enredarse en juegos
amorosos con su esposa si temen excederse y eyacular”. Fin de la cita.
Él también dijo en Shárh
al-Mumti’ (6/234-235):
“Si busca eyacular por
cualquier medio, ya sea masturbándose con la mano o frotándose contra algo,
entonces ha invalidado su ayuno. Este es el punto de vista de los cuatro
imames (que Allah tenga misericordia de ellos), Málik ibn Anas,
ash-Sháfi’if, Nu’mán Abu Hanifah y Áhmad ibn Hánbal.
Los literalistas
(zahiríes) rechazaron esto y dijeron: “el ayuno no se invalida por la
masturbación aún si eyacula, porque no hay evidencia del Corán ni de la
Sunnah de que el ayuno se invalide por estos medios, y no puede legislarse
sobre un acto de culto declarándolo inválido a menos de que haya una
evidencia proveniente de Dios y Su Mensajero (que la paz y las bendiciones
de Allah sean con él)”. Pero en mi punto de vista, y Dios sabe mejor,
podemos entender de que la eyaculación rompe el ayuno en base a los
siguientes dos puntos:
1 – De los textos. En un
reporte auténtico se afirma que Dios, glorificado y exaltado sea, dijo
acerca de quien ayuna: “Abandona su comida, su bebida y su deseo por Mí”, y
la masturbación es una forma de deseo, y la emisión de semen ciertamente lo
es. La evidencia de que la eyaculación puede ser descripta como deseo son
las palabras del Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con
él): “En la intimidad (sexual) hay una caridad”. Ellos le dijeron: “Oh,
Mensajero de Dios, si uno de nosotros satisface su deseo, ¿seremos
recompensados por eso?”. Él respondió: “¿Acaso no ven que quien satisfaga su
deseo ilícita e ilegítimamente cargará con un pecado y será castigado? De la
misma forma, quien satisfaga su deseo de forma lícita, será recompensado”. Y
a lo que aquí se está aludiendo es a la eyaculación.
2 – Basándonos en la
analogía. Decimos que la Tradición Profética afirma que el ayunante rompe su
ayuno al inducirse el vómito, y que rompe su ayuno al hacerse una extracción
de sangre. Ambas formas debilitan el cuerpo.
Expeler la comida que se
tiene en el estómago claramente debilita el cuerpo, porque el estómago queda
vacío y la persona rápidamente se vuelve sedienta y hambrienta.
Una extracción o pérdida
de sangre claramente debilita el cuerpo también, de la misma manera que una
eyaculación, que produce relajación como resultado del esfuerzo corporal.
Por eso se nos ordena realizar la ablución mayor, que restaura el estado
físico, y de esta forma se puede hacer una analogía entre la eyaculación y
la pérdida de sangre o el vómito.
Basándonos en esto,
decimos: si la eyaculación se produjo con deseo, entonces invalida el ayuno,
basándonos en los textos y en la analogía”. Fin de la cita.
Tomando en cuenta estos
dos puntos (el hecho de que la eyaculación constituye satisfacción del deseo
y que debilita el cuerpo), el shéij al-Islam ibn Taimíyah (que Allah tenga
misericordia de él) dijo que la masturbación invalida el ayuno. Ver Maymu’
al-Fatáwa, 25/251.
El shéij Ibn Baaz (que
Allah tenga misericordia de él) dijo:
“La masturbación durante
el día en Ramadán anula el ayuno, si se hace deliberadamente y hay
eyaculación. La persona debe reponer ese ayuno, es obligatorio, y debe
arrepentirse ante Dios, glorificado y exaltado sea, porque este hábito no es
permisible, ya sea que se esté ayunando o no”. Fin de la cita.
Maymu’ Fatáwa Ibn Baaz,
15/267.
Los eruditos del Comité
Permanente de Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita (10/256) dijeron:
“La masturbación durante
Ramadán está prohibida, y durante otros momentos también, no es permisible
realizarla, porque Allah dijo (traducción del significado):
“Y aquellos que guardan
su castidad (es decir, preservan sus partes privadas de cualquier acto
sexual ilícito). Excepto con sus esposas o lo que posea su diestra, porque
si así lo hacen estarán libres de culpa. Pero quien busque algo más allá de
esto, esos serán los transgresores”
(al-Mú'minún 23:5).
Quien hace eso en Ramadán
durante las horas diurnas del ayuno, debe arrepentirse ante Dios y reponer
el día de ayuno, pero no debe ofrecer una expiación (kafárah), porque la
expiación sólo se requiere en el caso de la penetración”. Fin de la cita.
Y Allah sabe más.