93151: Buenas obras que se aparecen en la tumba en la forma de un hombre


¿Cuán auténtico es este reporte?
“Cuando una persona muere, mientras sus parientes están ocupados con los ritos funerarios, un hombre muy apuesto se para en la cabecera del fallecido, y cuando el cuerpo es amortajado el hombre se pone entre la mortaja y el pecho del fallecido. Luego del entierro la gente vuelve a sus hogares y los dos ángeles, Munkar y Nakir, llegan a la tumba e intentan separar a este hombre apuesto del fallecido, para inquirir al fallecido acerca de su fe. Pero el hombre de buena apariencia dice: “Él es mi amigo, es mi amigo, y nunca lo dejaré solo ni me quedaré sin intervenir, bajo ninguna circunstancia. Si fueron designados para interrogarlo, entonces hagan lo que se les ordenó, pero en cuanto a mí, no lo dejaré hasta que sea admitido en el Paraíso”. Entonces el hombre apuesto se vuelve hacia el fallecido y le dice: “Yo soy el Corán, el que solías recitar en voz alta a veces, y otras en voz baja. No te preocupes, luego del interrogatorio de Munkar y Nakir, ya no habrá más penalidades después de este día”.

Published Date: 2016-08-31

Alabado sea Dios

Lo que se ha registrado en los reportes auténticos acerca de que nuestras buenas obras, incluyendo recitar el Sagrado Corán, adopten la forma física de un hombre apuesto en la tumba, es lo siguiente: 

1 – Se registró de Al-Bará' Ibn ‘Aazib (que Dios esté complacido con él) que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando el creyente está por partir de este mundo e ingresar en el Más Allá, descienden del cielo ángeles con rostros luminosos como el Sol, y se sientan todo alrededor de él, tan lejos como el ojo pueda ver. Traen con ellos túnicas y perfumes del Paraíso para envolverlo…”. 

Luego dijo, describiendo el estado del creyente en la tumba:

“Entonces una voz dice desde los cielos: “Mi servidor ha dicho la verdad, preparen para él un lecho y ropas del Paraíso, y ábranle las puertas”. Entonces él puede sentir su fragancia, la fragancia del Paraíso, y su tumba se hace amplia y luminosa, amplia hasta donde el ojo pueda ver. Viene entonces un hombre de hermoso rostro y hermosas ropas, que despide una exquisita fragancia, y le dice: “Recibe las buenas noticias, que te alegrarán este día”. Él pregunta: “¿Quién eres?”. Y él responde: “Soy todas las cosas buenas que has hecho”. Entonces el creyente dice: “Oh, Dios nuestro, apresura la llegada de la Hora para que pueda ver a mi familia”. Narrado por Áhmad, 4/362; clasificado como auténtico por al-Albani en Ahkám al-Yaná'iz, 156. 

2 – Se narró que Buraidah (que Dios esté complacido con él) dijo: “Oí al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: “El Sagrado Corán reunirá a sus compañeros en el Día de la Resurrección, en la forma de un hombre pálido. Les dirá a cada uno de sus compañeros: “¿No me reconoces?”. Le dirán: “No, no sé quién eres”. El Corán dirá: “Soy tu compañero, el Corán. Soy quien te mantuvo sediento en las horas de calor, y te mantuvo despierto por las noches. Cada trabajador se beneficia de su trabajo, y hoy tú te beneficiarás de tus buenas acciones”. Se le dará al creyente el dominio en su mano derecha y la eternidad en su mano izquierda, se le colocará en la cabeza una corona de dignidad y sus padres serán vestidos con lujosas vestimentas, como las que jamás han sido vistas en este mundo. Ellos dirán: “¿Por qué hemos sido vestidos así?”. Se les responderá: “Porque vuestro hijo solía recitar el Corán”. Y se le dirá al creyente: “Recita y asciende en grados en el Paraíso”. Y él continuará recitando para ascender, tanto como recite, ya sea rápido o lentamente”. Narrado por Áhmad en Al-Musnad, 394; e Ibn Máyah en As-Sunnah (3781). Clasificado como bueno por Al-Busairi en Az-Zawá’id, y por Al-Albani en As-Sílsilah as-Sahihah, 2829. 

As-Suiuti dijo en su comentario sobre este reporte (2/1242):

“En la forma de “un hombre pálido”, este es alguien cuyo color ha cambiado. Es como si llegara en esta forma para parecerse a su compañero en este mundo, o para llamar la atención al hecho de que así como su color ha cambiado en este mundo por quedarse despierto por las noches leyendo el Corán, el Corán se le aparecerá en una forma similar a causa de su esfuerzo. Esto sucederá en el Día de la Resurrección, hasta que los compañeros del Corán alcancen la última meta en el Más Allá”. Fin de la cita. 

No hemos podido encontrar ningún otro reporte de la Tradición Profética autenticada que sugiera que las buenas obras de una persona se aparecerán en la forma de un hombre, excepto en estos dos reportes mencionados. 

Con respecto al reporte que has citado, no se ha narrado en ningún libro confiable de la Tradición Profética, y no lo hemos encontrado con ninguna cadena de transmisión, ni débil ni auténtica. Más bien parece ser un relato que aparece en algunos foros y salas de chat, sin tener pruebas. Quizás alguna persona ignorante escribió este relato y luego se lo atribuyó al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) creyendo que de esta forma incentivaba a los musulmanes a respetar el Corán y dedicarle tiempo, pero olvidando que quien miente acerca del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es un malhechor de la peor calaña que será condenado al Infierno. No se puede lograr algo bueno haciendo el mal. Las supuestas buenas intenciones no son justificación válida alguna, ni le librarán de la carga de haber mentido y engañado a la gente acerca del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Por eso él dijo: “Decir mentiras acerca de mí no es como decir mentiras acerca de una persona cualquiera. Quien diga una mentira acerca de mí deliberadamente, que ocupe su lugar en el Infierno”. Narrado por al-Bujari, 1291, y Muslim, 4. 

Y Allah sabe más.

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