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Sobre las creencias del Imam Áhmad (que Allah tenga misericordia de él)

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Fecha de publicación : 05-10-2015

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Pregunta

Un grupo de sufíes me dijo que el imam Áhmad creía en acercarse a Dios a través de la gente virtuosa (tawassul), y también en buscar la ayuda de otros además de Dios (istigázah). Dice en el reporte No. 7697 (vol. 6, pág. 128) de Shu’ab al-Imán: “Abu ‘Abdullah al-Hafiz nos dijo que Áhmad Ibn Salmán, el faqíh de Bagdad, les dijo que ‘Abdullah Ibn Áhmad Ibn Hanbal les dijo: “Oí a mi padre decir: “Hice la peregrinación mayor 5 veces, dos veces montando y tres veces caminando. Me extravié durante una de las peregrinaciones cuando estaba caminando, y comencé a exclamar: “Oh, servidores de Dios, muéstrenme el camino”. Continué haciendo eso hasta que encontré el camino”.
Según me dijeron, este reporte está apoyado por otro en Shu’ab al-Imán: “Se narró de Ibn ‘Abbás que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Dios, glorificado y exaltado sea, tiene otros ángeles además de los que registran cada hoja que cae de los árboles. Si alguno de ustedes se pierde en la intemperie, que diga: “Ayúdenme, Oh, servidores de Dios, que Dios tenga misericordia de ustedes”. Narrado por Al-Bazzar a través de Hátim Ibn Isma’il, de Usamah Ibn Zaid, de Abán Ibn Sálih, de Muyáhid, de Ibn ‘Abbás.
Ellos me han dicho que según estos reportes es recomendable buscar acercarse a Dios por virtud del Profeta Muhámmad en una súplica, y que el imam Áhmad compartía este punto de vista. Espero que usted pueda responderme tan pronto como sea posible.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

En primer lugar, sobre el reporte que se remite al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él):

Al-Bazzar (4922) narró a través de Usamah Ibn Zaid al-Laizi, de Abán Ibn Sálih, de Al-Muyáhid, de Ibn ‘Abbás: “Dios, glorificado y exaltado sea, tiene otros ángeles además de los que registran cada hoja que cae de los árboles. Si alguno de ustedes se pierde en la intemperie, que diga: “Ayúdenme, Oh, siervos de Dios…”.

Al-Bazzar dijo: “Nosotros no conocemos que esta redacción se haya narrado del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) excepto en esta versión y con esta cadena de transmisión”. Fin de la cita de Musnad al-Bazzar, 11/181.

Hay dos problemas con este reporte:

1 – Está basado en una narración de Usamah Ibn Zaid al-Laizi. Es uno de los narradores acerca de los cuales los eruditos no se pusieron de acuerdo. Algunos de ellos lo consideraron como confiable, y algunos de ellos lo consideraron como un narrador débil. En cualquier caso, hay dudas acerca de su memoria y la precisión de sus narraciones. El imam Áhmad dijo: “Si uno examina el reporte que él narró, encontrará que es extraño”. Fin de la cita de Al-Kámil fi Du’afa' ar-Riyal, 2/76. Al-Háfiz ad-Dahabi dijo acerca de él: “Es honesto, pero a veces se confunde”. Iahia al-Qattán difería acerca del punto de vista de él. Áhmad dijo: “Como narrador, carece de valor”. An-Nasá'i dijo: “No es un narrador fuerte”. Ibn ‘Adiy dijo: “No hay nada de malo con él”. Fin de la cita de Al-Mugni fi ad-Du’afa', 1/66

De la misma forma, Al-Hafiz dijo acerca de él en At-Taqrib: “Es honesto, pero a veces se confunde”. Fin de la cita de At-Taqrib at-Tahdib, pág. 98.

2 – Quienes narraron este reporte de Usamah Ibn Zaid no se ponen de acuerdo acerca de cómo narró él este reporte. Alguno de ellos le atribuyeron estas palabras al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), mientras que otros de los narradores le atribuyeron estas palabras a Ibn ‘Abbás (que Dios esté complacido con él).

El único que lo narró como atribuyéndolo al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue Hatim Ibn Isma’il, y que es el reporte narrado en Al-Bazzár en su Musnad, 4922.

Cuatro narradores no están de acuerdo con él. Ellos son:

1 - ‘Abdullah Ibn Faruj. Su reporte fue narrado por Al-Baihaqi en Shu’ab al-Imán, 1/325.

2 – Rawh Ibn ‘Ubádah. Su reporte fue narrado por Al-Baihaqi en Shu’ab al-Imán, 10/140.

3 – Ya’far Ibn ‘Awn. Su reporte fue narrado por Al-Baihaqi en Shu’ab al-Imán, 10/140.

4 – Abu Jalid al-Áhmar. Su reporte fue narrado por Ibn Abi Shaibah en Al-Musannaf, 6/91.

Todos ellos lo narraron de Usamah Ibn Zaid al-Laizi, pero consideraron que estas eran las palabras de Ibn ‘Abbás.

Indudablemente la versión del reporte que le atribuye estas palabras a Ibn ‘Abbás y no al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es probablemente más auténtico, a causa de que el número de sus narradores es mayor y son narradores más confiables, y por lo tanto es más improbable que se hayan confundido o hayan cometido un error.

El Imam Ash-Sháfi’i dijo: “Si varios narradores están de acuerdo en algo, es más probable que lo transmitan correctamente que si fuera un narrador solo”. Fin de la cita de Ijtilaf al-Hadiz, pág. 177.

Al-Háfiz Shams ad-Din ad-Dahabi dijo: “Si un reporte es narrado por un narrador confiable con una cadena de transmisión, y él lo narra atribuyéndoselo a un compañero del Profeta Muhámmad pero varios de sus pares también confiables difieren con él, entonces lo que cuenta es cuántos narradores confiables están de acuerdo en algo porque un solo narrador, aun siendo confiable, puede cometer errores. En este caso, hay un claro error y no hay ninguna forma de explicarlo. Y lo que importa es aquello en lo que está de acuerdo la mayoría”. Fin de la cita de Al-Muqazah, pág. 52.

Si fuéramos a determinar que el reporte es aceptable, lo que es probablemente más correcto es que se trate de palabras de Ibn ‘Abbás y no del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él).

Al-Baihaqi dijo: “La cadena de este reporte termina con Ibn ‘Abbás, y lo que afirma ha sido aplicado por algunas personas piadosas, y ellos descubrieron que es cierto a través de la experiencia”. Fin de la cita de Al-Adab, pág. 269.

Uno de los que actuaron de acuerdo a lo que afirma este reporte fue el imam Áhmad Ibn Hanbal.

‘Abdullah, el hijo del imam Áhmad, dijo: “Oí a mi padre decir: “Hice la peregrinación mayor 5 veces, 2 veces montando y 3 veces a pie. Me extravié durante una de las peregrinaciones en las que estaba caminando y comencé a exclamar: “Oh, servidores de Dios, muéstrenme el camino”. Y continué haciendo esto hasta que encontré el camino”. Fin de la cita de Masá'il al-Imán Áhmad Riwaiát Ibnihi ‘Abdullah, pág. 245. Ver también Tarij Dimashq, por Ibn ‘Asakir, 5/298.

En segundo lugar, uno de los asuntos importantes a los que debemos prestar atención es a los lineamientos generales sobre la clase de ayuda cuya búsqueda constituye un acto de idolatría o de asociación de otros a la divinidad de Dios, y aquella que no. La primera es lo que solemos llamar ‘pedir la ayuda de otro que no sea Dios’, para que haga lo que nadie excepto Dios puede hacer”. 

Sobre buscar la ayuda de otras criaturas en lo que ellas son capaces de hacer, no hay ningún acto de idolatría ni de paganismo en ello.

El reporte mencionado afirma que hay un tipo determinado de ángeles, que viven en forma natural y que Dios los ha puesto en la Tierra para ayudar a los creyentes, y que pueden guiar a las personas extraviadas por el camino correcto. Por lo tanto, si alguien pide la ayuda de ellos específicamente en las circunstancias mencionadas en ese reporte está pidiendo ayuda a una criatura para que haga algo que es capaz de hacer, porque Dios le ha permitido desempeñar ese rol. 

Hay una enorme diferencia entre esto y pedirle a un fallecido o a un ausente que cure a una persona, que la bendiga con un hijo, que haga que un nacimiento sea fácil para su esposa, o que tenga misericordia de él y le perdone, cosas que nadie puede hacer excepto Dios. 

El shéij Ibn Taimíyah (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “La palabra árabe ‘istigáthah’ significa buscar ayuda o alivio de las dificultades. Una persona puede buscar la ayuda de alguien que puede ayudarlo en la cosa específica que le están pidiendo, tal como Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

“Pero si os piden que les auxiliéis para preservar su religión debéis hacerlo” (Al-Anfal, 8:72). 

“El que era de los suyos le pidió ayuda contra el que era de sus enemigos” (Al-Qasas, 28:15). 

“Ayudaos unos a otros a obrar el bien y apartarse del mal, y no cooperéis en el pecado y la trasgresión” (Al-Má'idah, 5:2). 

Pero con respecto a aquellas cosas que nadie excepto Dios puede hacer, no se debe buscar ayuda excepto de Dios”. Fin de la cita de Maymu’ al-Fatáwa, 1/103. 

Él también dijo:

“Con respecto a aquellas cosas en las que nadie excepto Dios puede ayudar, no es permisible buscar ayuda para ello de nadie excepto de Dios. No debe buscarse ayuda para ello de los ángeles, ni de los profetas, ni de nadie más, y no es permisible decirle a otro distinto de Dios ‘Perdóname’, o ‘Envíanos lluvia’, o ‘Garantízanos la victoria sobre los incrédulos’, o ‘Guía nuestros corazones’, etc. Con respecto a todo lo que los seres humanos somos capaces de hacer, nadie que pida ayuda en eso cae bajo esta prohibición”. Fin de la cita de Maymu' al-Fatáwa, 1/329. 

Él también dijo:

“La Tradición Profética es que la persona viva debe ofrecer súplicas, así como también se le puede pedir cualquier cosa que sea capaz de hacer. Pero a los seres creados que están ausentes o que están fallecidos no se les puede pedir nada”. Fin de la cita de Maymu' al-Fatáwa, 1/344. 

En otra ocasión también dijo:

“Las cosas que nadie excepto Dios es capaz de realizar, no deben buscarse ni pedirse a nadie más. Cosas como estas son por ejemplo el hacer que venga la lluvia, que las cosechas crezcan, aliviar las dificultades, la buena guía que nos libera del extravío, el perdón de los pecados. Nadie en la Creación es capaz de proveer estas cosas, nadie es capaz de ofrecerlas excepto Dios”. Maymu' al-Fatáwa, 1/370. 

Hemos citado varias cosas del shéij Ibn Taimíyah sobre este punto porque entre algunos musulmanes hay mucha confusión acerca de esto, y hay gente que sigue sus propios deseos y sus impulsos y confunde a los demás. 

El shéij Sálih Aal ash-Shéij dijo: “Este reporte no sirve como apoyo a los que afirman que se les puede pedir ayuda a los muertos o a otros. Más bien afirma claramente que aquellos a quienes se refiere como que pueden guiar a quien se ha perdido en un camino es a los ángeles, que pueden oír lo que la persona les dice y son capaces de responderles, con el permiso de Dios, porque están vivos y se les ha dado esta habilidad. Ellos son mencionados en este reporte como los ‘servidores de Dios’. Están vivos y pueden oírnos, y pueden responder haciendo lo que sea que Dios les permita hacer, en este caso ayudar a quien está perdido a encontrar su camino. 

Quien cita estos reportes como aduciendo que uno puede pedirle esto a personas fallecidas específicas, está inventando mentiras sobre las enseñanzas del Mensajero de Dios, o cuanto menos no está prestando atención en absoluto a lo que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) enseñó. Ignorar la verdad es una de las características de las personas que siguen sus pasiones y caprichos.

Una vez que hemos esclarecido esto, podemos decir que este reporte contiene palabras que uno podría pronunciar, y uno puede ser contemplativo con él porque está de acuerdo con las enseñanzas básicas del Islam, y no es contrario al Corán y a la Tradición Profética a pesar de que es un reporte débil. Más aun, se ha mencionado una situación específica en el reporte, porque este es uno de los asuntos sobre los cuales no es permisible sacar analogías, las creencias están basadas en la Revelación y no hay espacio en ellas para la especulación. Esto es lo que entendemos”. Fin de la cita, pág. 56. 

En resumen, con respecto a todas las cosas que nadie excepto Dios pueden hacer y en las cuales el señorío de Dios es único, tales como dar la vida y la muerte, todo esto no debe buscarse de nadie excepto de Dios, glorificado y exaltado sea. Quien busque o pida a cualquier ser creado algo que solo Dios en Su divinidad pueden conceder está cometiendo un acto de idolatría, asociando a otros a la divinidad de Dios. 

Con respecto a aquellas cosas que los seres creados somos capaces de hacer, no hay nada de malo en pedirle a ese ser que haga algo que esté dentro de sus posibilidades, o buscar su ayuda, siempre y cuando esté sujeto a otra condición: que la criatura esté viva, y además esté presente. 

Para más información, por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 132642

Y Allah sabe más.

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