Jueves 12 Rabii' al Awal 1442 - 29 Octubre 2020
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Una joven no musulmana pide una historia de una gran mujer musulmana.

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Fecha de publicación : 23-09-2020

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Pregunta

Hola. Tengo 15 aٌos. Estoy haciendo un trabajo de religiَn sobre la funciَn de la mujer en el Islam y la informaciَn de su sitio web fue muy ْtil. Me preguntaba, si no les molesta, si me pueden mandar más informaciَn, quizás una historia de una mujer en especial. No sé mucho sobre mujeres islámicas, y como otras mujeres/jَvenes no islámicas, me parece que la vida de la musulmana está un poco restringida. Espero que me puedan orientar bien sobre este tema.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios.

Le agradecemos su interés y su pregunta. Le contaremos la historia de una gran musulmana. Esperamos que sea lo que estaba buscando, y que sea una luz que la guíe por al camino de la verdad.

Anas (que Allah esté complacido con él) informَ:

Maalik ibn Anas le dijo a su esposa Um Sulaym – que era la madre de Anas – “Este hombre – refiriéndose al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) – prohíbe el alcohol”. Por lo tanto se fue de la Medina a Shaam (Siria), donde falleciَ (Es decir, se fue de Medina cuando el Profeta - paz y bendiciones de Allah sean sobre él- llegَ, porque no le gustَ la prohibiciَn del alcohol, y falleciَ como no creyente en Siria). Luego Abu Talhah llegَ y le propuso matrimonio a Um Sulaym. Ella dijo: “Oh Abu Talhah, un hombre como tْ no sería rechazado, pero no eres creyente, y yo soy musulmana.  No es correcto que me case contigo”.  él exclamَ: “،Esta es la oportunidad de tu vida!”. Ella le preguntَ: “؟Qué oportunidad?”. él respondiَ: “El amarillo y blanco (es decir, la tentَ con un mahr, o dote de oro y plata)”.  Ella dijo: “No quiero amarillo ni blanco. Quiero que te conviertas en musulmán. Si te conviertes en musulmán, ese será mi mahr, y no te pediré nada más”. él preguntَ: “؟Quién puede ayudarme con eso (es decir, a convertirme en musulmán)?”. Ella le dijo: “El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) te ayudará”. Entonces Abu Talhah fue a buscar al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), que estaba sentado con sus Compaٌeros. Cuando el profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) lo vio, le dijo: “Abu Talhah viene hacia ti con la luz del Islam brillando en su frente”.  (Este fue uno de los milagros del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él): que sabía que Abu Talhah se convertiría en musulmán antes de que le hablara). Abu Talhah le dijo al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) lo que Um Sulaym le había dicho, y se casَ con ella sobre esa base.

Zaabit dijo: “Nunca he escuchado sobre algْn mahr mayor que este, ella aceptَ el Islam como su dote”.

Entonces se casَ con ella. Ella era una mujer de lindos ojos, de contextura pequeٌa. Ella estuvo con él hasta que le dio un hijo, a quien Abu Talhah amَ mucho. El niٌo se enfermَ gravemente, y Abu Talhah estaba muy preocupado y angustiado por la enfermedad del niٌo. Abu Talhah solía levantarse para orar la oraciَn matutina, iba con el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) y oraba, y se quedaba con él hasta casi la mitad del día. Luego, Abu Talhah volvía a su casa a tomar una siesta y comer, y cuando había orado la oraciَn del medio día se preparaba y salía, y no regresaba hasta el momento de la oraciَn de la noche.

Una noche, Abu Talhah fue a ver al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) (de acuerdo con otro informe, fue hasta la mezquita), y el niٌo muriَ (durante su ausencia).  Um Sulaym dijo: “Nadie le dirá a Abu Talhah sobre la muerte de su hijo hasta que yo se lo haya dicho”. Cubriَ al niٌo como si estuviera durmiendo, y lo dejَ en un rincَn de casa. Abu Talhah volviَ de visitar al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), y trajo algunas personas de la mezquita consigo. Preguntَ: “؟Cَmo está mi hijo?”.  Ella le respondiَ: “Oh Abu Talhah, desde que se enfermَ, nunca estuvo tan tranquilo como ahora, espero que esté descansando”. (Hablَ de forma vaga para no molestarlo; esta no fue una mentira.  Se refería a la tranquilidad de la muerte y al alivio del dolor de la enfermedad, pero su esposo pensَ que se refería a que la salud del niٌo había mejorado).  Ella trajo la comida y todos comieron la cena, luego las personas se marcharon. 

Después él fue a la cama y se recostَ, ella se levantَ, se puso perfume y adornos hasta quedar más hermosa que nunca. (Esto fue un signo de su paciencia y gran fe en la voluntad y designios de Allah. Buscaba la recompensa de Allah y escondiَ sus sentimientos, esperando quedar en cinta esa noche para compensar la pérdida de su hijo).  Luego se acostَ en la cama con él y cuando sintiَ el perfume, hizo lo que los hombres generalmente hacen con sus esposas (esta es la forma educada y cauta para referirse a lo que ocurriَ entre ellos).  Al final de la noche, ella le dijo: “Oh Abu Talhah, si una persona le prestَ algo a otros y luego pidiَ que se lo devolvieran: ؟piensas que tienen derecho a no devolvérselo?”. él respondiَ: “No”.  Ella le dijo: “Allah, glorificado sea, te prestَ a tu hijo, y ahora se lo ha llevado, por lo tanto busca recompensa en él y ten paciencia”. él se enojَ y dijo: “،Me dejaste hacer lo que hice (es decir, tener relaciones sexuales), y luego me dices que mi hijo muriَ!”. Luego dijo: “Innaa Lillaahi wa innaa ilayhi raaji’un (Verdaderamente, a Allah pertenecemos y verdaderamente, a él regresaremos – palabras pronunciadas por los musulmanes cuando se enfrentan con la noticia de la muerte o una calamidad) y alabَ a Allah. En la maٌana, hizo el ghusl (purificaciَn mayor) y luego fue hacia el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), orَ con él y le dijo lo que había sucedido. El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) respondiَ: “Que Allah te bendiga por la noche pasada”. Ella concibiَ un hijo (por consiguiente la oraciَn del Profeta por ellos fue respondida).

Um Sulaym viajaba con el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), partiendo de Medina cuando él partía, y regresando cuando él regresaba. El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) dijo: “Cuando de a luz, tráeme al niٌo”. Estaba de viaje y Um Sulaym estaba con él. Cuando el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) volviَ del viaje, nunca entraba a Medina de noche (para no molestar a las personas, y para que las mujeres tengan tiempo de prepararse para recibir a sus esposos). Llegaron hasta las afueras de Medina cuando ella comenzَ con el trabajo de parto. Abu Talhah se quedَ con ella, y el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) continuَ. Abu Talhah dijo: “Oh Allah, sabes que me gusta estar con el Mensajero cuando sale, y regresar con él cuando retorna. Como puedes ver me he demorado”. Um Sulayam dijo: “Oh Abu Talhah, los dolores no son tan fuertes” (este fue uno de sus “milagros”; los dolores de parto cesaron porque le había pedido permiso a Allah para que le permitiera alcanzar al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). Entonces partieron, y luego de haber llegado a Medina, sus dolores de parto comenzaron nuevamente, y dio a luz un hijo. Le dijo a Anas: “Oh Anas, no te daré nada de comer hasta que lo lleves por la maٌana con el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él)”, y le dio unos dátiles.  (Porque quería que la primera cosa que entrara en la boca del niٌo sea alimento del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él); esta fue una seٌal de su gran fe, porque el instinto natural de la mujer es apresurarse a alimentar al niٌo apenas nace). El chico llorَ toda la noche, y Anas [el narrador de la historia] estuvo despierto cuidándolo. En la maٌana, lo llevَ con el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), quien estaba usando su burdah (una especie de manto) y marcando los camellos y ovejas que le habían dado (marcaba a los animales donados para que no se perdieran ni se mezclaran con otros rebaٌos o manadas).  Cuando lo vio, le dijo a Anas: “؟Ha dado a luz la hija de Milhaan [es decir, Um Sulaym]?”.  él respondiَ: “Sí”. él le dijo: “Estaré contigo en un minuto”. Bajَ la herramienta que tenía en la mano (con la que había estado marcando a los animales), tomَ al niٌo y dijo: “؟Tienes algo para él?” Respondiَ: “Sí, dátiles”.  El Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) tomَ un par de dátiles, los masticَ y los mezclَ con la saliva del niٌo. Luego abriَ su boca y colocَ algunos de los dátiles dentro (esto se llama Tahnik y es una de las costumbres entre los musulmanes cuando nace un bebé). El niٌo comenzَ a lamerse los labios, chupando la dulzura de los dátiles y la saliva del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). Por consiguiente, lo primero que entrَ en el estَmago del niٌo estuvo mezclado con la saliva del Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). él dijo: “،Mira como los Ansaar (musulmanes que vivían en Medina cuando el Profeta migrَ allí) aman los dátiles!”. Anas dijo: “Oh Mensajero de Allah, ponle un nombre”. Se limpiَ la cara y lo nombrَ ‘Abd-Allaah. No hubo joven entre los Ansaar que fuera mejor que él, y cuando creciَ tuvo muchos hijos, y fue martirizado en Persia (muriَ mártir cuando los musulmanes la conquistaron; y todo sucediَ como resultado del du’aa’ bendecido del Profeta).

(Imaam al-Bujari, Muslim, Ahmad y al-Tayaalisi informaron esta historia; esta versiَn fue informada por al-Tayaalisi y otros. Al-‘Allaamah al-Albaani recolectَ todos los isnaads en su libro Ahkaam al-Yanaa’iz, p. 20).

Esta es una historia de una mujer musulmana de entre los Compaٌeros del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). Hay muchas otras historias que muestran el efecto que el Islam tuvo en los corazones de las musulmanas y cَmo la religiَn de Allah dio como fruto obras rectas y buenas vidas.  En esto hay suficiente para convencer al que busca la certeza de la verdadera religiَn que debe seguir.  Léalo otra vez y piense sobre esto; quizás tome el paso más importante de su vida.  La paz sea sobre los que siguen la verdadera guía.

Origen: Sheij Muhammad Salih Al-Munajjid