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La relación entre ‘Aa'ishah y la hija del Profeta, Fátima (que Allah esté complacido con ambas)

198725

Fecha de publicación : 20-11-2015

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Pregunta

¿Cuál era la relación entre Fátima y la esposa del Profeta ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ambas)?

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

La relación entre Fátima y ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ambas) estaba basada en el respeto, en la preservación de los lazos de parentesco, en el afecto y las buenas maneras. Nunca hemos oído de ningún incidente entre ellas que sugiera que había alguna división, rivalidad o desavenencia entre ellas.

‘Aa'ishah amaba a Fátima (que Allah esté complacido con ambas), y hablaba de ella con muy alta estima, a tal punto que la comparaba con el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). 

Abu Dawúd (5217) y at-Tirmidi (3872) narraron que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “Nunca vi a nadie que se pareciera más al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en su dignidad, serenidad y buena disposición, que Fátima”. (Al-Hasan también transmitió este reporte pero con las palabras “… en su manera de hablar”, y no mencionó la dignidad). Clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih Abi Dawúd.

Cuando ella iba a visitar al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), él se ponía de pie para recibirla, la tomaba de la mano, la besaba y la hacía sentar donde él estaba sentado. Y cuando él iba a visitarla, ella se ponía de pie para recibirlo, lo tomaba por la mano, lo besaba y lo hacía sentar donde ella estaba sentada.

Abu ‘Ubaid dijo: “la serenidad y la buena disposición son similares en significado. Lo mismo puede decirse con respecto a la tranquilidad y la dignidad, o con respecto a la buena apariencia y las buenas cualidades. Esto se refiere a las nobles cualidades, tanto en la manera de hablar como en la manera de caminar, o en la manera de actuar”. Fin de la cita de Fath al-Bari, 10/510.

Al-Bujari (6285) y Muslim (2450) narraron que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “Nosotras, las esposas del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), estábamos todas con él en una ocasión, ninguna de nosotras estaba ausente. Entonces Fátima llegó caminando, y por Dios, que su manera de caminar era la del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Cuando él la vio llegar, le dio la bienvenida y dijo: “Den la bienvenida a mi hija”, y luego la sentó a su lado. Entonces le susurró algo en el oído y ella lloró abundantemente, y cuando él vio cómo ella se había puesto, le susurró algo más y entonces ella sonrió. Posteriormente, yo le pregunté: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), de entre todos nosotros, te susurró algo a ti y entonces tú lloraste. ¿Qué te dijo?”. Ella me respondió: “Yo no revelaría el secreto del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)”.

Pero luego, cuando él falleció, le volví a preguntar: “Te ruego, por virtud del lazo de parentesco que nos une, que me cuentes”. Ella me respondió: “Ahora sí, puedo contarte. Cuando él me susurró la primera vez, me dijo: “Gabriel solía visitarme para repasar el Corán conmigo una vez al año, pero este año lo hizo dos veces, y me di cuenta que mi muerte estaba cerca. Así que teme a Dios y sé paciente, como yo lo soy”. Entonces yo lloré abundantemente, pero cuando él vio cómo me había puesto de triste, me susurró otra vez y me dijo: “Oh, Fátima… ¿Acaso no te complace saber que serás la líder de las mujeres creyentes en esta comunidad?”.

Indudablemente, el hecho de que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) narrara un reporte como este, que elogia a Fátima y la describe en los más altos términos resaltando su estatus ante Dios y ante Su Mensajero (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos da una prueba definitiva del gran amor y respeto que ‘Aa'ishah tenía por ella, y de hacer saber a todos los musulmanes el alto estatus de Fátima. Más aún, en el mismo reporte vemos que ella, entre las esposas del Profeta, fue quien le preguntó acerca de lo sucedido, lo cual indica que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) era la más cercana a Fátima de entre sus esposas, lo suficientemente cercana como para que Fátima le revelara una conversación privada con el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Esto no habría sido posible si no hubiera una relación de afecto y confianza entre ellas.

Al-Qari (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Las palabras ‘Te ruego, por virtud de los lazos de parentesco que nos unen’, significan por la hermandad, amistad y amor sincero que las unía, y también por el estatus que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) había adquirido frente a la comunidad”. Fin de la cita de Mirqat al-Mafatih, 9/3964.

Con respecto a Fátima (que Dios esté complacido con ella), ella no era menos afectuosa ni leal con ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) de lo que era hacia ella la esposa del Profeta, especialmente porque sabía cuán querida era ‘Aa'ishah para su padre.

Al-Bujari (2581) y Muslim (2442) narraron que ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “Las esposas del Profeta enviaron a Fátima a ver al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Ella le pidió permiso para entrar cuando él estaba recostado conmigo bajo mi manta, y él le dio permiso para entrar. Ella dijo: “Oh, Mensajero de Dios, tus esposas me han enviado para pedirte por la hija de Abu Quhafah”. Yo me mantuve en silencio. El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le respondió: “Oh, hija mía, ¿tú no amas lo que yo amo?”. Ella dijo: “Sí”. Entonces él agregó: “Entonces ámala”. Entonces Fátima, cuando oyó eso del Mensajero de Dios, se puso de pie y volvió con las esposas del Mensajero de Dios, y les dijo lo que había conversado con él. Ellas respondieron: “Tu visita no ha tenido el resultado que esperábamos. Vuelve con el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y dile: “Tus esposas te urgimos a que seas justo con respecto a la hija de Abu Quhafah”. Y Fátima respondió: “Por Dios, que yo nunca le volvería a hablar a él de ella”.

Indudablemente Fátima (que Dios esté complacido con ella) prestó atención al consejo de su padre.

Al-Bujari (5361) y Muslim (2727) narraron de ‘Ali (que Dios esté complacido con él) que Fátima llegó a ver al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) para quejarse del dolor que tenía en la mano por trabajar con el molino, pues ella había oído que le habían traído algunos prisioneros al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), con la esperanza de que le ordenara a alguno de ellos que fuera su sirviente. Pero Fátima no lo encontró, entonces le contó lo que le sucedía a ‘Aa'ishah. Cuando el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llegó, ‘Aa'ishah le contó lo que Fátima le había pedido. ‘Ali (que Dios esté complacido con él) entonces relató: “El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) vino entonces a vernos a casa, cuando estábamos en la cama. Comenzamos a levantarnos para recibirlo pero él dijo: “Está bien, quédense donde están”. Entonces llegó y se sentó entre ambos, hasta que yo pude sentir su pie frío sobre mi vientre. Entonces dijo: “¿No quieres que te enseñe algo mejor para ti que lo que me has pedido? Cuando vayas a la cama, glorifica a Dios treinta y tres veces, alábalo treinta y tres veces, y magnifícalo treinta tres veces. Esto será mejor para ti que tener un sirviente”.

El hecho de que Fátima le haya contado a ‘Aa'ishah acerca de este asunto es indicativo de la buena relación que había entre ellas, y demuestra el hecho de que Fátima confiaba en ella y valoraba su opinión. Su relación entre ‘Aa'ishah, la Madre de los Creyentes, en esta y otras formas, era como la relación de cualquier hija casada con su madre, cuando iba a visitar la casa de su padre.

La relación entre ambas continuó siendo de esta naturaleza después de la muerte del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), como lo demuestra el reporte en el cual ‘Aa'ishah le preguntó a Fátima (que Dios esté complacido con ambas) acerca de lo que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le había susurrado, y ella se lo reveló.

Para más información sobre las virtudes de ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 7878.

Para más información sobre las virtudes de Fátima (que Dios esté complacido con ella) por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 11787.

Y Allah sabe más.

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