Sábado 9 Rabii' al Awal 1440 - 17 Noviembre 2018
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¿Quiénes son los Deobandis?

Pregunta

¿Son los deobandis parte de la ortodoxia islámica (ahl as-sunnah)? ¿Están dentro de las filas del Islam?

Texto de la respuesta

Alabado sea Allah

Los deobandis son uno de los grupos de los musulmanes. Este grupo está íntimamente relacionado con la Universidad de Deoband, en India (Dar al-‘Ulum, “Casa del Conocimiento”). Es una escuela de pensamiento intelectual profundamente enraizada, y todos los que se gradúan en ella se ven influenciados por las características de esta academia, y por eso son conocidos como Deobandis. 

La Universidad de Deoband fue fundada por un grupo de eruditos musulmanes de la India, luego de que el Imperio Británico detuvo la revolución islámica en India en 1857. Su establecimiento constituyó un fuerte rechazo contra el avance de Occidente y su civilización materialista laica en el subcontinente indio, con el objetivo de salvaguardar a los musulmanes de sus peligros, especialmente cuando Delhi, la capital, había sido destruida luego de la revolución y el Imperio Británico había tomado el control de ella. Los eruditos temieron que su práctica de la religión fuera asimilada, y entonces el shéij Imad Allah al-Muháyir al-Makki, su estudiante el shéij Muhámmad Qásim an-Nanatuwi, y sus compañeros, idearon un plan para proteger la práctica del Islam y sus enseñanzas. Ellos pensaron que la solución era establecer escuelas religiosas y centros islámicos, y así se estableció al-Mádrasah al-Islamíyah al-‘Arabíyah en Deoband, como un centro para la enseñanza del Islam y la ley islámica en India, durante el tiempo del gobierno británico. 

Los intelectuales más prominentes que allí estudiaron fueron: 

 – Muhámmad Qásim

 – Rashíd Áhmad al-Kankuhi

 – Husain Áhmad al-Madani

 – Muhámmad Anwar Shah al-Kashmiri

 – Abu al-Hásan an-Nadvi

 – Al-Muháddiz Habíb ar-Rahmán al-A’zámi 

Pensamientos y creencias 

Con respecto a los principios básico de su fe o credo (‘aquidah), ellos siguen la escuela de Abu Mansur al-Maturidi. 

En jurisprudencia y otros asuntos menores, siguen la escuela del Imam Nu'mán Abu Hanifah. 

En su desarrollo espiritual, ellos siguen las órdenes sufíes de los Naqshbandis, Chistéis, Qaadiríes y Saharwardíes. 

Los principios de la escuela de pensamiento Deobandi puede resumirse de la siguiente forma: 

- Preservar las enseñanzas del Islam, su fuerza y sus rituales.

- Resistir a las destructivas actividades misioneras del invasor británico y su cultura.

- Difundir el Islam y su cultura.

- Desarrollar estudios sobre lengua árabe, porque este es un medio para acceder a las fuentes de la legislación islámica.

- Combinar armónicamente la razón y la emoción, el conocimiento y la espiritualidad.

Ver al-Mawsu’ah al-Muiássarah fil Adián wa al-Madháhib, 1/308. 

Puesto que los deobandis pertenecen a la escuela maturidi en su credo y teología, necesitamos definir las creencias de la escuela maturidi: 

Son una escuela Kalamia, es decir filosófica, se inició como una forma de utilizar las pruebas de la lógica y la filosofía en los debates con dos sectas, la Yahmia y la Mu’tazilah, para probar las verdades de la teología y la legislación Islámica. 

Sobre las fuentes del conocimiento para la comprensión de la teología, ellos consideran que son dos: 

1 – La Divina o racional: estos son asuntos que pueden ser establecidos independientemente por la razón y en este caso los reportes del Corán y la Sunnah siguen a la razón. Esto incluye asuntos de la unidad absoluta de Dios y Sus divinos atributos. 

2 – Asuntos legislativos. Estos son asuntos que la razón afirma que pueden o no existir, pero no hay forma de probar racionalmente que existen, tal como la Profecía de los Profetas, el Tormento de la Tumba, y otros asuntos relacionados con el Más Allá que deben ser conocidos a través de los textos del Corán o la Sunnah. Debe señalarse que algunos de los Maturidis consideran la Profecía bajo la denominación de los asuntos racionales. 

Es obvio que esto es contradictorio con la metodología de ahl as-sunnah wal yáma’ah, porque el Corán, la Tradición Profética y el consenso de los compañeros del Profeta (que Allah esté complacido con ellos) son las fuentes de guía según su punto de vista. Esto, además de sus innovaciones, de dividir las fuentes de la religión en asuntos racionales o reportes transmitidos, que está basado en la falsa noción de los filósofos que asumen que los textos religiosos contradicen la razón, y entonces intentaron mediar entre la razón y los reportes transmitidos. Esto los condujo a forzar la razón en campos en que no tiene lugar, de tal forma que sacan conclusiones falsas que contradicen la shari’ah, y eso los condujo a decir que no sabían lo que los textos significaban y que sólo Dios conoce sus significados, o a malinterpretarlos completamente. Según el punto de vista de ahl as-sunnah wal yáma’ah, por el otro lado, no hay contradicción entre la razón y los reportes auténticos. 

Ver al-Mawsu’ah al-Muiássarah fil adián wa al-madháhib al-mu’ásirah, 1/99. 

Actitud de Ahl as-Sunnah hacia los maturidis: 

Se narró del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) que esta comunidad se dividiría en setenta y tres sectas, todas las cuales estarían en el fuego excepto una. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) explicó que el grupo que estaba a salvo es la comunidad, que es el grupo que sigue el mismo camino que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros (que Allah esté complacido con ellos). 

Indudablemente, ahl as-sunnah wa al-yáma’ah, quienes se aferran al Corán y la Tradición Profética tanto en su conocimiento como en sus acciones, son el grupo a salvo, y esta descripción se les aplica, es decir, ellos se aferran a lo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros se apegaron en término de conocimiento y acciones. 

No es suficiente para un individuo o grupo simplemente afirmar que pertenece a la gente de la Tradición Profética, mientras actúa contra la metodología de los rectos sucesores, es decir, los Compañeros y sus seguidores. Más bien, es esencial aferrarse a su metodología en conocimiento y acciones, aproximación y desarrollo espiritual. 

Los maturidis son uno de los grupos cuyas opiniones incluyen puntos de vista verdaderos y otros falsos, y algunos de esos puntos de vista van contra la Tradición Profética. Es sabido que estos grupos varían con respecto a la verdad, según cuán cerca o lejos están; cuando más cercanos están a la Tradición Profética, más cerca están del camino recto y de la verdad. Entre ellos hubo algunos que fueron contra la Tradición Profética en sus principios básicos, y otros fueron contra la Tradición Profética en asuntos más sutiles. Hay quienes han refutado a otros grupos que están más alejados de la Tradición Profética, y son admirables en esas refutaciones de la falsedad y por todo lo que han dicho de cierto, pero también se han excedido al hacerlo en tanto han rechazado parte de la verdad y seguido con parte de la falsedad. Entonces, han refutado una innovación muy seria, por medio de una innovación menor, y refutaron una falsedad con una forma menor de falsedad. Este es el caso con la mayoría de los filósofos que dicen pertenecer a ahl as-sunnah wal yáma’ah…” 

(De las palabras del shéij al-Islam Ibn Taimíyah, al-Fatáwa, 1/348). 

Queda entonces un asunto importante para ser respondido, que es: ¿cuál es nuestro deber hacia los maturidis y grupos que sostienen creencias similares, como los deobandis y otros? 

La respuesta varía de acuerdo a las diferencias de la persona. 

Si alguien es terco y propaga innovaciones, entonces debemos advertir a otros contra él y explicar en qué está equivocado y desviado. Pero si no propaga innovaciones y es claro por sus palabras y acciones que está buscando la verdad y esforzándose por ese propósito, entonces debemos aconsejarlo y explicarle qué está mal en sus creencias, y guiarlo de la mejor manera; quizás Dios lo traiga de vuelta a la verdad. Este consejo está incluido en las palabras del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “La religión es sinceridad”. Le preguntamos (sus compañeros): “¿Con quién?”. Él respondió: “Con Dios, con Su Libro, con Su Mensajero, con los líderes de los musulmanes, y con el pueblo”. 

Narrado por Muslim, 55.

Origen: Sheij Muhammed Salih Al-Munajjid

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