Sábado 9 Rabii' al Awal 1440 - 17 Noviembre 2018
Español

Traducir el sermón del viernes

Pregunta

¿Es permisible dar el sermón de los viernes en inglés, cuando la gran mayoría de las comunidades no entienden el árabe? ¿Se han puesto de acuerdo los eruditos sobre este punto, o hay una diferencia de opinión?

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

Algunos de los eruditos han afirmado que no es permisible que el sermón de los viernes dado por el imam sobre el púlpito, sea en otra lengua que el árabe.  Su intención (que Allah tenga misericordia de ellos), era preservar la tradición iniciada por el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y continuada por sus compañeros (que Dios esté complacido con todos ellos), que consiste en dar el sermón en árabe. Y es elogiable que los musulmanes intenten aprender esta lengua y comprenderla. 

Otros eruditos han afirmado que es permisible traducir los sermones a otros idiomas cuando la mayoría de los concurrentes no hablan ni entienden árabe, tomando en consideración los objetivos originales del sermón, que son las razones por las que Dios lo encomendó, que es comunicar y exhortar a la gente a hacer buenas obras y apartarse de los pecados, y educarla en las normas reveladas por Dios, glorificado y exaltado sea. 

Indudablemente, prestar atención a los objetivos originales de un sermón y educar a los musulmanes en la diferencia entre lo obligatorio, lo lícito y lo prohibido, tiene precedencia sobre el idioma en que se lo comunica, especialmente cuando la audiencia no podría comprender ese mensaje si estuviera solamente en lengua árabe, y no los motivaría tampoco a aprenderla. 

Esta situación es muy común hoy en día, puesto que el Islam se ha expandido por el mundo en cantidad de naciones no árabes. 

Si el objetivo de educar en el conocimiento y las enseñanzas del Islam sólo puede lograrse entre los no árabes traduciendo los sermones o produciéndolos en su propia lengua, entonces el punto de vista de que es permisible impartir el sermón en la lengua más difundida entre la audiencia es el más correcto, porque que ellos comprendan lo que se está diciendo es lo más importante, especialmente si como resultado la audiencia caerá en la apatía por no comprender lo que se dice o dará lugar a conflictos y discusiones. 

En consecuencia, no hay duda de que traducir o producir el sermón en tales casos es esencial, para servir mejor a los intereses de la comunidad musulmana. 

Si la audiencia es mixta y hay entre ellos gente que puede comprender el árabe, entonces el imam debe combinar ambos idiomas dando el sermón en árabe y luego repitiendo su traducción en otro idioma que permita comprender a la otra parte de la audiencia. De esta forma el imam logrará dos propósitos, lograr que la audiencia comprenda el mensaje que se les está brindando, y preservar la tradición. 

Hay abundante evidencia en las fuentes del Islam que apoyan este punto de vista, como por ejemplo el verso (traducción del significado):

“Todos los Mensajeros que enviamos hablaban el idioma de su pueblo para transmitirles claramente el Mensaje. Pero sabed que Allah extravía a quien Le place y guía a quien quiere; ciertamente Él es Poderoso, Sabio” (Abrahán, 14:4). 

Y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le ordenó a Zaid Ibn Zábit aprender el lenguaje de una tribu judía para poder mantener correspondencia con ellos y que sus misivas puedan ser traducidas al árabe. 

Y cuando posteriormente los compañeros del Profeta Muhámmad lucharon con los bizantinos y los persas, siempre se mantuvieron en comunicación con ellos explicando sus intenciones y demandas, y también explicando las normas y virtudes de la religión islámica a través de intérpretes. 

Siempre que el imperio musulmán acabó gobernando una tierra no árabe, los califas bien guiados establecían intérpretes que les permitieran comunicarse con la población local, escuchar sus demandas y necesidades, y ponerse de acuerdo con ellos. Indudablemente esta es la forma correcta, aun cuando el Islam no apoya a los nacionalismos. 

Y existe actualmente una enorme necesidad de traductores, porque los predicadores no pueden hacer su trabajo sin conocer la lengua de aquellos a quienes predican. 

El imam por lo tanto debe hacer lo que sea más apropiado para el interés de la comunidad. Si lo mejor es dar el sermón en dos partes, una en árabe y otra traducida, entonces debe hacer eso. 

Y Allah sabe más.

Origen: Fatáwa al-Láynah ad-Dá'imah, 8/251-255

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