Domingo 10 Rabii' al Awal 1440 - 18 Noviembre 2018
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Un extenso reporte inventado acerca de la muerte del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)

Pregunta

Por favor, quisiera que nos aconseje acerca del nivel de autenticidad de un reporte narrado en la obra Mayma’ az-Zawa’id wa Manba’ al-Fawa’id, de Yábir, de acuerdo al cual él dijo acerca del capítulo (traducción del significado):
“[¡Oh, Muhámmad!] Cuando llegue el socorro de Allah y la victoria [la conquista de La Meca] 2. Y veas a los hombres ingresar en tropeles en la religión de Allah, 3. Glorifica y alaba a tu Señor por ello, y pide Su perdón; por cierto que Él es Indulgente” (An-Nasr 110:1-3)”.
Yábir dijo: “Cuando le fue revelado este capítulo a Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo a Gabriel: “Oh Gabriel, has anunciado mi muerte”. Gabriel (la paz sea con él) dijo: “Ciertamente el Más Allá es mejor para ti que el presente. Y ciertamente Dios te dará todas las cosas buenas y tú estarás complacido” (Ad-Duhá, 93:4-5).
El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo a Bilal que hiciera el llamado a la oración, y los emigrantes de La Meca y sus auxiliares de Medina se reunieron. El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) los dirigió en la oración, y luego ascendió al púlpito, alabó a Dios, y luego dio un discurso que hizo temblar sus corazones y llorar sus ojos. Luego les preguntó: “¡Oh, gente! ¿Qué clase de profeta he sido yo para ustedes?”. Ellos respondieron: “Que Dios te recompense, Oh profeta, tú has sido para nosotros como un padre compasivo, y como un hermano sincero. Has entregado el mensaje de Dios, glorificado y exaltado sea; nos has entregado Su revelación y nos has convocado al camino recto de Dios con sabiduría y bellas palabras. Que Dios te recompense en nuestro nombre con la mejor de las recompensas que jamás le ha sido dada a los profetas a nombre de sus naciones…”, y luego citó el reporte completo.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

Este extenso reporte fue narrado por el imam At-Tabarani en Al-Mu’yám al Kabir (3/58), y fue citado de él por Abu Nu’aim en la obra Hiliat al-Awliyá’ (4/74), y a través de Ibn al-Yawzí en la obra Al-Mawdu’at (1/295). Él dijo: “Muhámmad Ibn Áhmad Ibn al-Bara' nos narró: “’Abd el-Mun’im Ibn Idrís Ibn Sinán nos transmitió este reporte de su padre, de Wahb Ibn Munábbih, de Yábir Ibn ‘Abdullah, de ‘Abdullah Ibn ‘Abbás (que Dios esté complacido con ellos). 

Al-Haizami dijo después de citar este reporte (8/605): “Este reporte fue narrado por At-Tabarani, y su cadena de transmisión incluye a ‘Abd el-Mun’im Ibn Idrís, que fue un mentiroso y un fraguador de reportes”. Fin de la cita. 

Ibn Al-Yawzí dijo en Al-Mawdu’at (1/301):

“Este es un reporte inventado, no puede ser auténtico. Que Dios castigue a quien lo inventó y que maldiga a aquellos que socavan los cimientos de la religión con estas insensateces, que no son propias del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ni de sus compañeros. 

A quien se acusa de inventarlo es a ‘Abd el-Mun’im Ibn Idrís. Áhmad Ibn Hánbal dijo: “Él solía decir mentiras contra Wahb”. Iahia dijo: “Es malvado y mentiroso”. Ibn al-Madiní y Abu Dawud dijeron que no es confiable. Ibn Hibbán dijo: “No es permisible citar lo que él narre como evidencia”. Ad-Daraqutni dijo: “Lo que narren él y su padre es rechazable”. Fin de la cita. 

Algo similar fue afirmado acerca de él por As-Suiuti en la obra Al-La’áli, en su libro sobre reportes inventados, titulado Al-La’áli al-Masnu’ah (1/257), por Ibn ‘Iraq en Tanzih ash-Sharí’ah (1/330), y por Ash-Shawkani en Al-Fawá’id al-Maymu’ah (324)”. 

Este reporte inventado tiene varios defectos: 

1 – Habla de la historia de la muerte del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), donde el Ángel de la Muerte le pide permiso para ingresar, y menciona detalles que no se han demostrado acerca de este incidente tan importante. Es bien sabido para los eruditos que la historia de la muerte del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es uno de los tópicos acerca de los cuales se han inventado más mentiras, que las personas se han transmitido unas a otras sin saber si eran cosas ciertas o no. 

Al-Hafiz Ibn Kazir (que Allah tenga misericordia de él) dijo en Al-Bidaiah wa an-Nihaiah (5/256):

“Al-Wáqidi y otros citaron muchos reportes acerca de la muerte del Profeta Muhámmad que contienen muchas cosas extrañas, pero nosotros rechazamos la mayoría de ellos a causa de la debilidad de sus cadenas de transmisión, y de otras rarezas y defectos en sus textos, especialmente muchos de los que fueron narrados por contadores de historias. Muchos de ellos ciertamente han sido inventados, y los reportes buenos y auténticos que se han narrado en los libros bien conocidos son suficientes, no necesitamos reportes inventados con cadenas de transmisión desconocidas o defectuosas. Y Allah sabe más”. Fin de la cita. 

No hay ningún reporte auténtico que sugiera que el Ángel de la Muerte pidiera permiso para ingresar al lugar en que estaba el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) para llevarse su alma. Todos los reportes que se han narrado al respecto son insólitos, o fabricados. Por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 71400

2 – Con respecto a la historia de ‘Ukáshah buscando resarcimiento del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se ha narrado una historia similar a través de una cadena auténtica, pero en ella se afirma que quien buscaba resarcimiento era Usaid Ibn Hudair (que Dios esté complacido con él). ‘Abd er-Rahmán Ibn Abi Laila narró que Usaid Ibn Hudair dijo:

“Mientras Usaid Ibn Hudair estaba hablando a la gente y bromeando para hacerlos reír, el Profeta Muhámmad lo tocó en las costillas con un palo. Usair dijo: “Déjame resarcirme de esto”. El Profeta contestó: “Adelante, resárcete”. Usaid le respondió: “Tú estás usando una camisa, pero yo no tengo una camisa”. El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se levantó la camisa, y Usaid lo abrazó y lo besó en su costado. Y le dijo: “Esto es todo lo que yo quiero, Oh, Mensajero de Dios”. Narrado por Abu Dawud (5224), y a través de él por Al-Baihaqi en la obra As-Sunan al-Kubra (7/102). También fue narrado por At-Tabarani en Al-Mu’yam al-Kabir (1/205); por Al-Hakim, en Al-Mustadrak (3/327); y por Ibn ‘Asakir en Tarij Dimashq (9/76). 

La cadena de transmisión de este reporte es auténtica. Fue clasificado como auténtico por Al-Hakim y de la misma forma por Ad-Dahabi. También fue clasificado como auténtico por Al-Albani en Sahih Abi Dawud. 

Dice en la obra ‘Awn al-Ma’bud (14/90):

“El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) lo empujó en las costillas con un palo”, es decir lo provocó a jugar y bromear. Usaid dijo: “Quiero resarcirme de eso”, es decir que le permitiera empujarlo con un palo como él lo había hecho. Y el Profeta le respondió: “Adelante, resárcete”, es decir, toma ‘venganza’. Sin embargo, Usaid lo besó en el costado, y la palabra árabe para referirse a este costado hace referencia a un área al costado del cuerpo, entre las costillas y la cadera. Y luego le dijo: “Esto es todo lo que yo quería”, es decir, que todo lo que Usaid quiso fue besarlo, y no realmente buscar venganza”. Fin de la cita. 

3 – El reporte también contiene varias cosas extrañas y reprobables, como por ejemplo las siguientes:

“El primero que ofrecerá la oración funeraria por mí es Dios, glorificado y exaltado sea, desde arriba de su Trono”… Cabe preguntarse aquí, ¿acaso puede ofrecer Dios una oración o súplica por alguien? ¿Ante quién rezará Dios, siendo que no hay nadie por encima de Él? Esto es ciertamente una mentira absurda. 

Según el reporte, “…Cuando el alma le llegó a las rodillas, el Mensajero de Dios dijo: “¡Auh!”. Cuando el alma le llegó al ombligo el Mensajero de Dios gritó: “¡Qué angustiante es!”. Cuando el alma le llegó al pecho, el Mensajero de Dios gritó: “¡Oh, Gabriel, qué difícil es la muerte!”. 

El problema aquí es que representa al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como una persona confusa y asustada en el momento de la muerte, algo completamente impropio para quien ha llevado una vida de virtud y a quien se le ha prometido el Paraíso. 

“Dijimos el takbir siguiendo el takbir de Gabriel (la paz sea con él), y ofrecimos la oración funeraria por el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), dirigidos por Gabriel en la oración”. 

No se ha sabido jamás que los ángeles dirigieran alguna vez a los musulmanes en la oración. Más bien, esta es una afirmación bien extraña que nos lleva a sospechar de los narradores. 

Y Allah sabe más.

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