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Preguntando por la forma en que Iblís susurró a nuestro padre Adán

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Fecha de publicación : 27-02-2017

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Pregunta

Dios, glorificado y exaltado sea, nos dice en Su Sagrado Libro que cuando Iblís (que Dios lo maldiga) se rehusó a postrarse ante Adán, Él, glorificado y exaltado sea, lo expulsó del Paraíso. Quisiera que me explique algo, estoy desconcertado, ¿cómo es que Iblís susurró a nuestro padre Adán cuando estaba en el Paraíso, si Dios, glorificado y exaltado sea, lo había expulsado de allí (a Iblís)?

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

En primer lugar, pensamos que quien pregunta o cualquier otro musulmán no debe enfocarse demasiado en los detalles de estas historias que se relatan en el Corán, respecto de las que no hay ningún reporte legítimo del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), porque si hubiera habido algún beneficio o sabiduría en eso, Dios, glorificado y exaltado sea, lo habría mencionado en Su Libro, o el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) lo habría enseñado a sus compañeros. Así que el musulmán no debe permitirse distraerse con lo que es menos importante, de lo que es más importante. 

Se transmitió que Al-Mugirah Ibn Shu’bah relató que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ciertamente Dios detesta a los chismosos, a los que hacen demasiadas preguntas ociosas, y a los que malgastan la riqueza”. Transmitido por Al-Bujari (2408) y Muslim (593). 

Ibn Háyar dijo en Fáth al-Bari (3/342):

“Ibn At-Tin dijo que puede ser que lo que signifique este reporte es preguntar por problemas que son poco claros o intrascendentes, o sobre lo que no se necesita preguntar, por consiguiente él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “No me pregunten por detalles que no les he mencionado". Y yo lo interpreto como refiriéndose a asuntos ambiguos, temas innecesarios, eso es más apropiado”. Fin de la cita. 

En segundo lugar, esto también incluye complacerse en discutir los detalles de la forma en que Iblís (que Dios lo maldiga) le susurró a nuestro padre Adán y nuestra madre Eva (la paz sea con ambos). El Sagrado Corán sólo menciona los elementos esenciales del incidente, sin discutir detalles sobre la naturaleza del susurro o la forma en que pasó. Los textos más claros que hablan sobre esto son los versos en que Dios, glorificado y exaltado sea, dice (traducción del significado):

“Pero Satanás les susurró con el fin de que [desobedecieran a Allah y así] fueran despojados de sus prendas [y privados de las gracias que les habían sido concedidas] diciéndoles: Vuestro Señor os prohibió acercaros a este árbol para que no os convirtáis en Ángeles o en seres inmortales. 21. Y les juró: Yo os aconsejo para vuestro bien” (Al-A’raf, 7:20-21).

Y también: 

“Pero Satanás le sedujo diciéndole: ¡Oh, Adán! ¿Quieres que te indique el árbol del que si comes serás inmortal y tendrás un reino eterno?”  (Ta-Ha, 20:120). 

Si examinamos el significado evidente de los versos, nos quedará claro que este “susurrar” fue verbal y en la forma de un discurso directo. Algunos de los eruditos narraron eso de la mayoría de los comentaristas. Al-Qurtubí dijo en Al-Yami’ li Ahkam al-Qur’an (1/312) que Ibn Mas’ud, Ibn ‘Abbás y la mayoría de los eruditos dijeron: “Él los tentó verbalmente, y la evidencia para esto son los versos en que Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

“Pero Satanás les susurró con el fin de que [desobedecieran a Allah y así] fueran despojados de sus prendas [y privados de las gracias que les habían sido concedidas] diciéndoles: Vuestro Señor os prohibió acercaros a este árbol para que no os convirtáis en Ángeles o en seres inmortales. 21. Y les juró: Yo os aconsejo para vuestro bien” (Al-A’raf, 7:20-21).

El significado aparente de la palabra traducida aquí como “juró” es que fue hecho verbalmente”. Fin de la cita. 

Pero este significado aparente no explica cómo Iblís pudo dirigir estas palabras a Adán y Eva, y si él se presentó en su forma regular o se disfrazó ante ellos, y si él entró en el Paraíso en un sentido real, o metafórico. Todas estas son cuestiones de lo oculto que nosotros no podemos discutir sin alguna prueba o conocimiento, a menos que vayamos a los reportes que se han narrado de algunos de los compañeros del Profeta y sus discípulos y que Ibn Yarir at-Tabari (1/532) favoreció, que se originaron con Wahb Ibn Munabbih y se basaban en el conocimiento de la Gente del Libro. Estos reportes dicen que cuando Iblís quiso tentarlos, entró en el cuerpo de una serpiente que tenía cuatro piernas, como un camello. Era una de las bestias más bonitas que Dios había creado, y cuando la serpiente entró en el Paraíso, Iblís surgió de su cuerpo”. Fin de la cita. 

O podemos señalar lo que afirmó el shéij Al-Amín ash-Shinqiti, en Adwa’ al-Baián, donde dice:

“Los comentaristas mencionan en relación a esto la historia de la serpiente, y que Iblís entró en su cuerpo para ganar la admisión al Paraíso, sin que los ángeles que fueron designados para eso se dieran cuenta. Todo eso proviene de historias de fuentes judías, y de hecho no hay ningún problema con eso, porque es posible que Iblís estuviera de pie fuera del Paraíso poco después de que fuera expulsado, de forma que Adán pudiera oír sus palabras aunque estuviera en el Paraíso. Y es posible que Dios lo admitiera al Paraíso para probar a Adán y su esposa, no como forma de honrar a Iblís. En términos racionales no hay ningún problema con nada de eso, el Corán dice que Iblís le habló a Adán e hizo un juramento para tentarlo a él y a su esposa a desobedecer a Dios”. Fin de la cita. 

Lo que nos concierne en este asunto es considerar que debemos creer con fe en que no hay ninguna duda de que esta historia sucedió como Dios nos ha relatado en Su Libro, y que la semilla de la enemistad estaba jurada entre Iblís y sus tropas y Adán y su descendencia: “Satanás es para el hombre un enemigo declarado” (Al-Isra’, 17:53).

Entonces, que el ser humano tenga cuidado con él como Dios le ha advertido, y busque ayuda contra él por medio de la devoción sincera a Dios: 

“Dijo [Iblîs]: ¡Juro por Tu poder que les descarriaré a todos, 83. Excepto a quienes de Tus siervos hayas protegido!” (Saad, 38:82-83).

Que tenga cuidado el siervo de Dios, no sea que esté entre los extraviados: 

“Dijo [Allah]: Quien siga Mí sendero recto Le protegeré. 42. Por cierto que no tendrás poder alguno sobre Mis siervos, salvo los descarriados que te sigan. 43. El Infierno es el lugar donde se reunirán todos ellos [Iblîs y sus seguidores como se les había advertido]. 44. El Infierno posee siete puertas y cada una está destinada para un grupo determinado de pecadores” (Al-Hijr, 15:41-44).

Y Allah sabe más.

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