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Una breve mirada al grupo nursíyah, los seguidores del shéij Sa’id an-Nursi

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Fecha de publicación : 22-02-2016

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Pregunta

Yo quisiera preguntar acerca de los nursíyah, cuáles son sus aciertos y sus errores, y si sus libros pueden considerarse libros islámicos.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

Dice en la obra Al-Mawsú’ah al-Muyássarah fi al-Adián wa al-Madáhib wa al-Ahzab al-Mu’ásirah (1/328-333):

“Los nursíyah son un grupo religioso islámico, que guarda algunas cercanías en su estilo y creencias con las órdenes sufíes, más que con un movimiento organizado. Su fundador se concentró en convocar a la gente a mantener la verdadera fe y esforzarse en purificar su alma, creando un movimiento islámico que intentaba resistir la secularización de Turquía que siguió a la caída del Imperio Otomano, cuando Turquía fue gobernada por Mústafa Kamal, apodado por sus seguidores ‘Ataturk’ (el ‘Padre de Turquía’). 

El fundador del movimiento nursíyah fue el shéij Sa’id an-Nursi (Said Nursi, 1873-1960). Nació de padres kurdos en la villa de Nurs, cerca del Lago Van, en el distrito de Hizan de la provincia de Bitlis, al Este de Anatolia. Su educación más temprana fue en su pueblo natal, pero cuando creció mostró signos de una inteligencia brillante, a tal punto que lo habían apodado ‘Badí’ az-Zamán (‘Bediuzzamán’, que significa ‘La persona más brillante de nuestro tiempo’), y también Sa’idi Mashhur (El famoso Sa’id). 

A la edad de 18 años, se consagró al estudio del conocimiento religioso, y estudió también muchos campos de la filosofía. Aprendió tiro, lucha cuerpo a cuerpo y a montar a caballo, además de memorizar el Sagrado Corán. También adoptó un estilo de vida ascético y minimalista. 

Cuando los aliados ocuparon Estambul, él estuvo en el frente con los muyahidíes que resistieron la invasión. En 1908, después de la caída del Sultán ‘Abd al-Hamid por la conspiración del Comité de la Unión y el Progreso (cuyo eslogan era ‘Unidad, Libertad, Reforma’), detrás del cual ocultaban sus intenciones de secularizar por la fuerza a los musulmanes y apartarlos del Islam, Sa’id Nursi fundó la Unión Muhammediana (al-Ittihad al-Muhammadí), y solía usar el mismo eslogan del Comité de la Unión y el Progreso, pero con significados islámicos, para exponer el engaño detrás del cual se estaban ocultando y resaltar sus verdaderos objetivos. 

Los secularistas que gobernaron Turquía después del derrocamiento del califa le temían, y se opusieron vehementemente a él de todas las formas que pudieron. Ellos fueron los responsables de que Sa’id Nursi pasara gran parte de su vida en prisión y de que haya sido torturado. Luego lo excarcelaron y lo mandaron al exilio, y en el exilio afrontó falsos procesos judiciales. 

Pasó el fin de su vida en Isparta, aislado de la gente. Tres días antes de su muerte, él fue a Urfa sin permiso oficial, donde vivió por sólo dos días. Falleció el día 29 de Ramadán, del 1379 Después de la Emigración (1960 del Calendario Gregoriano). 

Sa’id Nursi le dijo a la Corte cuando fue apresado en Iskashir: “Me preguntan si yo sigo una orden sufi. Yo les digo que nuestra era es una era para preservar la fe, no para preservar las órdenes sufíes. Hay muchos que ingresarán al Paraíso sin pertenecer a una orden sufi, pero nadie ingresará al Paraíso sin tener fe”. 

Los cargos oficiales dirigidos contra Sa’id Nursi en estas cortes podrían resumirse en los siguientes: 

1 – Trabajar para destruir el Estado Turco y la Revolución de Mustafa Kamel. 

2 – Revivir el espíritu religioso en Turquía. 

3 – Formar una sociedad secreta. 

4 – Criticar a Mustafa Kamel. 

Pero él refutó todos estos cargos con pruebas y evidencias, al punto que estos juicios se convirtieron en una oportunidad para difundir sus ideas entre la gente, lo cual incrementó la admiración por él y el número de sus seguidores. Él concentró todos sus esfuerzos en resistir la secularización forzada de Turquía, que a la larga condujo a lo siguiente: 

1 – Derrocamiento y abolición del Califato Otomano por influencia europea. 

2 – Reemplazo de las normas islámicas por leyes seculares, especialmente la ley civil suiza. 

3 – Abolición de la educación religiosa. 

4 – Prohibición del alfabeto árabe y adopción forzada del alfabeto latino en la escritura de la lengua turca. 

5 – Adopción de un llamado a la oración traducido del árabe al turco.

6 – Imposición forzada del turanismo entre la población turca (forma de supremacismo racial, creencia en la unidad racial y futura grandeza de los pueblos Uralo-Altaicos), y la difusión de la creencia de que los turcos fueron el origen de todas las civilizaciones. 

7 – Imposición legal al pueblo turco de usar ropas europeas. 

8 – Promulgación del domingo como día oficial del descanso y abolición del viernes. 

9 – Limitar por ley la túnica negra y el turbante blanco únicamente a la clase clerical. 

10 – Difusión de la traducción del Corán en turco en lugar de su original en árabe, lo cual sucedió en el 1350 Después de la Emigración/ 1931, cuyas copias fueron distribuidas en las mezquitas de Turquía. 

11 – Prohibición de la celebración de las dos festividades islámicas, del Eid al-Adha y de Eid al-Fitr, junto con la abolición del calendario musulmán y la introducción de cambios legales en los sistemas de herencia[MMD1]

12 – Adopción de los estilo de vida occidentales, difusión de la imitación de tradiciones extranjeras, costumbres y otras actividades culturales de Occidente. 

13 – Abolición forzada de las creencias y costumbres musulmanas entre la población, especialmente los jóvenes. 

Los jóvenes de este grupo conocido como los nursíyah se distinguieron por su castidad y aseo personal. Eran jóvenes que estaban comprometidos con el Islam en un tiempo de gran confusión, tentaciones y promiscuidad. 

Sin embargo, hay algunas críticas que se les puede hacer con justicia a este grupo: 

1 – Este grupo religioso no prestó atención a la difusión de las creencias y enseñanzas de las primeras generaciones de musulmanes, a resaltar el monoteísmo puro, tanto entre sus seguidores como entre los musulmanes en general, que tanto necesitaron como siguen necesitando corregir sus creencias a la luz de las enseñanzas del Sagrado Corán y del Profeta Muhámmad  (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Esto debería haberse abordado antes que otros muchos asuntos. En cambio, ellos adoptaron el credo de los maturidi, que había sido apoyado por el Estado Otomano, y no intentaron examinar este credo ni despojarlo de aquellas enseñanzas que fueron inventadas en los siglos posteriores a la revelación del Islam. 

2 – Ellos no pudieron ofrecer una resistencia organizada al trabajo de conspiración occidental que infiltró casi toda la vida política de su país en aquel tiempo, y cuyo objetivo principal fue la secularización forzada de los pueblos musulmanes. Sin embargo, para ser justos, debemos reconocer que las circunstancias en las cuales este grupo surgió no eran propicias para eso. 

3 – La participación de Sa’id Nursi junto con otras personalidades en la conformación de la Unión Muhammediana no fue más que una reacción momentánea, que pronto se diluyó. Más aun, condujo a que el Comité de la Unión y el Progreso concentrara sus actos de sabotaje en este grupo, y le pusieran finalmente un término a la convocatoria Muhammadiana. 

4 – Los seguidores de Sa’id Nursi abandonaron la política, y Sa’id Nursi adoptó un lema que decía: “Busco refugio en Dios de Satanás y de la política”. Esto ocurrió en 1921, y este punto de vista se difundió posteriormente entre sus seguidores, teniendo un impacto negativo entre los musulmanes y favoreciendo su aislamiento del resto de la sociedad turca, lo cual condujo posteriormente a que muchos musulmanes cayeran presos de los grupos secularistas. 

5 – El shéij Sa’id Nursi puede ser criticado por haber abandonado al shéij Sa’id al-Kurdi y no haberle prestado su apoyo cuando inició una revolución contra Mustafa Kamel en 1925, en apoyo al califato[MMD2] musulmán. Hubo grandes batallas entre las huestes de Sa’id al-Kurdi y los seguidores de Mustafa Kamel en la región de Diyarbakir, en las cuales fueron asesinados miles de musulmanes. 

6 – Lo anterior sucedió porque él creía que esforzarse en purificar nuestra propia alma tomaba precedencia sobre la lucha organizada contra el mal, y que los musulmanes debían concentrarse en iluminar sus propios pensamientos. Así el grupo que él convocó a esta purificación personal del corazón no se involucró en los conflictos internos que enfrentaron los musulmanes, y especialmente no se comprometieron con los problemas de los grupos musulmanes que tenían diferencias de opinión con ellos, ya se tratara de gobernantes o de gente del pueblo. Ellos también predicaron métodos pacíficos de difusión de la religión, refugiándose en métodos ‘graduales’, en lugar de abordar frontalmente los problemas, excepto a los enemigos externos como en el caso de la ocupación. 

7 – Algunos de los seguidores de Sa’id Nursi han desarrollado recientemente sentimientos y opiniones aislacionistas y supremacistas, lo cual ha hecho que pierdan influencia en la sociedad turca y perdieran la capacidad de convocarla y generar conciencia. El número de seguidores de este grupo ha alcanzado más de un millón, y algunos de ellos han pasado la vida entera haciendo copias de la obra Ar-Risale an-Nur (una exégesis coránica del shéij Sa’id Nursi), y distribuyéndolas. Las mujeres más jóvenes fueron muy activas en este campo”. Fin de la cita. 

Basándonos en lo arriba expuesto, nosotros no recomendamos la lectura de estos libros a los musulmanes en general, excepto a los especialistas y buscadores del conocimiento, que tengan un conocimiento previo del Islam suficientemente avanzado para que puedan juzgar los errores y aciertos, porque pueden contener creencias y puntos de vista contrarios a los del Islam ortodoxo. Sin embargo, no podemos menos que elogiar los esfuerzos de su shéij por difundir el Islam y defender a los musulmanes en tiempos difíciles, y le pedimos a Dios que lo recompense abundantemente por eso. Sin embargo, esto no nos impide advertir sobre los desaciertos que cometió, ni sobre aquellas creencias que no están de acuerdo con las fuentes originales del Islam, y tampoco podemos extender nuestro elogio a muchos de los seguidores de este grupo que conocemos actualmente. Sus seguidores se dividieron posteriormente en muchos grupos, y ya no pueden ser considerados como un solo grupo. Más bien, cada individuo o grupo debería ser tomado en cuenta por sus propios méritos, de acuerdo a sus acciones, creencias y metodología.

Y Allah sabe más.


[MMD1]

Así como a veces hace una enumeración utiliza dos o tres puntos en señalar una y otra vez lo mismo cambiándole dos o tres palabras, a veces mete dos o tres asuntos totalmente diferentes en un solo punto.

[MMD2]

Realmente, que Munáyid publique esto me causa cierto respeto, puesto que el Estado Saudí fue reconocidamente uno de los principales adversarios que enfrentó el califato Otomano en vísperas de su caída, pues era estrecho aliado de Inglaterra. Está bueno que él reconozca que más allá de las rivalidades, la caída del califato Otomano fue una tragedia para los musulmanes y no alguna clase de liberación.

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