Miércoles 13 Rabii' al Awal 1440 - 21 Noviembre 2018
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La forma de enviarle bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) conocida como ‘darud tách’, es inventada y reprobable

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Fecha de publicación : 10-01-2015

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Pregunta

¿Qué es el ‘darud tách’? ¿Cuál es su significado? Si usted pudiera explicarme, por favor…

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

La oración conocida como ‘darud tách’, es una forma reprobable de enviarle bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), inventada por gente ignorante. Es llamada at-tách (la corona), y contiene frases extrañas. No es permisible para el musulmán recitarla, porque asocia a otros con Dios (paganismo) y exagera en una forma reprobable sobre las cualidades del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y porque al ser inventada, es contraria a lo enseñado por él. 

Por consiguiente recitar estas oraciones inventadas como un acto de culto religioso es contrario a las enseñanzas islámicas, porque implica abandonar lo enseñado por el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y reemplazarlo con algo que no tiene bases históricas. 

Entre los desaciertos que se mencionan en esta oración están los siguientes:

1 – Describe al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como “…aquel que impide las calamidades, las enfermedades, el hambre, la enfermedad y el dolor”. Esta descripción es claramente asociarle al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) cualidades divinas, una forma de idolatría y una vulneración de los derechos de Dios, porque el Único que puede impedir las calamidades y las enfermedades, y Quien concede el alivio y el bien, es Dios, solamente. Dios, glorificado y exaltado sea, dijo (traducción del significado): 

“Si Allah te impone un mal sólo Él podrá apartarlo, y si te agracia con un bien es porque Él tiene poder sobre todas las cosas” (Al-An’ám, 6:17). 

“¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca, alivia los pesares y hace que vosotros os sucedáis unos a otros en la Tierra [puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto a Dios? Realmente son pocos los que reflexionan” (An-Náml, 27:62). 

Cuando las calamidades azotaron a los profetas de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con todos ellos), ellos buscaron refugio en Dios solamente. Dios, glorificado y exaltado sea, nos ha dicho esto en Su Libro (traducción del significado): 

“Y anteriormente Noé Nos invocó [para que destruyéramos a los incrédulos de su pueblo], le respondimos [su súplica], y lo salvamos junto a su familia del terrible desastre [que los azotó]” (Al-Anbiá', 21:76). 

“Y cuando Job invocó a su Señor: [¡Oh, Allah! Tú bien sabes que] He sido probado a través de las enfermedades, y Tú eres el más Misericordioso. 84. Y escuchamos su invocación y lo curamos de sus enfermedades, e hicimos que su esposa retornara junto a él y le agraciamos con hijos y bienes en compensación por todo lo que había perdido, ello fue una misericordia dimanada de Nosotros. Ciertamente en esta historia hay un motivo de reflexión para los siervos piadosos” (Al-Anbiá', 21:83-84). 

Al-Bujari (5675) y Muslim (2191) narraron de ‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) que cuando el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) visitaba a una persona enferma o le traían a un enfermo para que lo viera, él decía: “Ad hib al-bá's rább an-nás, wa ashfi anta ash-shafi, la shifa’a ílla shifá’uka, shifá’ la iugádir saqaman (Llévate el dolor, Señor de la humanidad, y concédele la cura, porque Tú eres el Sanador, y no hay sanación excepto la Tuya, que no deja rastros de la enfermedad…”. 

De acuerdo a la versión narrada por Al-Bujari, dijo: “…la sháfi ílla anta (no hay Sanador excepto Tú). 

2 – Esta súplica inventada dice: “Gabriel es su sirviente…”. Esto es un invento ridículo. No es permisible para el musulmán describir a Gabriel, el Ángel de la Revelación, como un sirviente del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), cuando Dios, glorificado y exaltado sea, lo ha descripto como Su servidor (traducción del significado): 

“El Espíritu Leal [el Ángel Gabriel] descendió con él, 194. Y lo grabó en tu corazón [¡Oh, Muhammad!] para que seas uno de los Mensajeros [y adviertas con él a los hombres]” (Ash-Shu’ará', 26:193-194). 

“Que ciertamente [el Corán] es la palabra [de Allah] transmitida por un emisario noble [el Ángel Gabriel] 20. Que dispone de poder [para ejecutar las órdenes], y tiene un rango distinguido ante el Señor del Trono. 21. Es obedecido [por otros Ángeles] y es un fiel transmisor” (At-Takwir, 81-19-21). 

3 – Esta súplica se refiere al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como “ráhat al-‘aashiqín” (el confort de quienes le aman), que es nuevamente un exceso reprobable y una forma de idolatría. La palabra árabe ‘ishq se refiere al amor a ultranza, y no puede haber extremos en nuestro amor al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). En lengua árabe esta palabra se usa solamente en el contexto de la relación entre el hombre y la mujer, y no puede ser usada para describir correctamente el amor que el Islam nos ha encomendado. 

Ibn al-Yawzí (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “’Ishq, de acuerdo a los lingüistas, sólo puede referirse a lo que siente una persona por aquella con la que mantiene contacto físico íntimo”. Fin de la cita de Talbís Iblís, p. 153. 

En resumen, esta oración no es permisible para los musulmanes, porque contiene frases idólatras que vulneran clara y directamente las enseñanzas más básicas del Islam, y porque fue inventada y atribuida falsamente al Islam por gente ignorante que no tiene conocimiento de la auténtica Tradición Profética. 

Los compañeros le dijeron al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Oh Mensajero de Dios, sabemos cómo enviarte la paz, pero, ¿cómo deberíamos enviarte las bendiciones?”. Él respondió: “Digan: “Allahúmma sálli ‘ala Muhámmadin wa ‘ala ali Muhámmadin kama salláita ‘ala Ibrahima wa ‘ala ali Ibrahím, ínnaka hamídun mayid. Allahúmma bárik ‘ala Muhámmadin wa ‘ala ‘ali Muhámmadin kama barakta ‘ala Ibrahíma wa ‘ala ali Ibrahima, ínnaka hamidun mayid” (Dios nuestro, envíale la paz a Muhámmad y a la familia de Muhámmad como enviaste la paz a Abrahán y a la familia de Abrahán, ciertamente Tú eres Alabado, Majestuoso. Dios nuestro, bendice a Muhámmad y a la familia de Muhámmad como bendijiste a Abrahán y a la familia de Abrahán, ciertamente Tú eres Alabado, Majestuoso”. Narrado por al-Bujari (6357) y Muslim (406). 

Quien quiera realmente enviarle la paz y las bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), debe hacerlo como él enseñó a sus compañeros, porque no hay mejor forma de hacerlo que esta. Quien lo ignore y escoja cualquier otra cosa inventada y contraria al Mensaje del Islam, entonces no es uno de los nuestros y no está siendo sincero. 

Ad-Dahabi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Quien no se apega al ejemplo del Mensajero de Dios en su culto religioso lo lamentará y desarrollará una mala actitud, y se perderá de las bendiciones y recompensas que encierran las enseñanzas del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), quien fue el hombre más generoso y benevolente con la gente”. Fin de la cita de Siyar A’lám al-Muwaqi’ín, 3/85. 

El Shéij Muhámmed ibn al-‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) dijo:

“Hay muchas oraciones para enviarle las bendiciones al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) encontradas en libros populares que están basadas en la rima o en la descripción de atributos que el Profeta Muhámmad no posee, y que sólo corresponden a Dios, glorificado y exaltado sea. Los musulmanes debemos evitar estas cosas y huir de ellas como huiríamos de un león, y no dejarnos engañar por las rimas y las palabras bonitas, por más que parezcan conmovedoras. Debemos aferrarnos a los textos originales, que están libres de toda falsedad e idolatría, y descartar estas frases inventadas que carecen de sabiduría y autoridad religiosa”. Fin de la cita de Fatáwa an-Nur ‘ala ad-Dárb, 8/2. 

Para más información, por favor consulta las respuestas a las preguntas No. 88109 y 174685

Y Allah sabe más.

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