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La orden sufi de los kishti

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Fecha de publicación : 20-01-2016

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Pregunta

¿Cuál es su opinión sobre Moinuddín Kishti, que fue también conocido como Jwaya Garib Nawaz? De mi investigación sobre este hombre, da la impresión de que él solía realizar milagros, que alcanzó una alta posición en la India y que jugó un rol importante en la conversión de muchos hindúes al Islam. Una de las cosas que se han narrado de él es que fue a la ciudad de Medina al-Munáwwarah en una ocasión y le habló al Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) directamente. ¿Cuál es la historia real acerca de este hombre, de tal manera que podamos explicársela a aquellos que visitan su tumba y lo invocan a él en lugar de a Dios?

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

En la respuesta a la pregunta No. 143615, hemos dado alguna información acerca de Moinuddín Kishti y sus creencias. Él era sufi, y fue fundador de una de las órdenes sufíes.

Es bien sabido que los sufíes exageran acerca de sus líderes e imames, inventan tradiciones y luego las enseñan como si fueran de la religión, y difunden reportes cuya autenticidad no está probada e historias inventadas.

Los verdaderos milagros, entendidos como eventos extraordinarios, solamente les suceden a los amigos cercanos de Dios, como los profetas y mensajeros, y es el resultado de su adherencia al camino recto y piadoso que Dios les ha marcado, no de aferrarse a tradiciones inventadas.

Por favor consulta la respuesta a la pregunta No. 124383 para aprender acerca de las diferencias entre las distintas clases de milagros.

Ciertos eventos extraordinarios pueden ser vistos entre los líderes e iniciadores de muchos cultos y religiones que profesan creencias falsas y prácticas corruptas, como también pueden verse en otra clase de embaucadores, magos, astrólogos y charlatanes. Se trata de eventos causados por los agentes de Satanás para desviar a la gente, así que no debemos ser engañados por ellos.

Ibn Kazír (que Allah tenga misericordia de él) dijo en su biografía sobre el shéij Iusuf al-Iqmini: “Él solía usar una larga vestimenta que arrastraba sobre el suelo, y a menudo se orinaba en su vestimenta. Pero ellos decían que él realizaba milagros y hablaba de lo oculto, y mucha gente creía que él era un santo y un hombre piadoso. Esto es porque la mayoría de la gente no sabe nada acerca de las condiciones de un amigo cercano de Dios ni de la rectitud, y no saben que hablar acerca de lo oculto puede venir ya sea de un conocimiento divino o de un conocimiento satánico y maligno, tanto de quien es un creyente como un incrédulo, como ha habido y sigue habiendo tantos. Por lo tanto, es esencial examinar la conducta de quien realiza supuestamente un milagro a la luz del Corán y la Tradición Profética. Si la conducta de una persona está de acuerdo con el Libro de Dios y la Tradición de Su Profeta y Mensajero, entonces podemos creer que es un hombre recto, ya sea que realice milagros o no; si claramente no está de acuerdo con ellos, entonces no podemos creer que sea una persona honrada, sea que realice milagros o no.

El imam ash-Shafi’i dijo: “Si ves a un hombre caminando sobre el agua o volando por el aire, no te dejes engañar antes de contrastar su conducta con el Sagrado Corán y la Tradición Profética”. Fin de la cita de Al-Bidáyah wa an-Niháyah, 13/251.

Una de esas historias inventadas repetidas por esa gente que tiene una exagerada devoción por los santos y las tumbas, es que Moinuddín fue a Medina a visitar la tumba del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y habló con el Profeta. Esto es imposible, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) falleció, y su tiempo de vida llegó a su fin hace más de 1400 años. Por lo tanto, quien diga que vio al Profeta y diga que habló con él después de su muerte, está mintiendo.

El shéij Ibn Baaz (que Allah tenga misericordia de él) fue consultado: “¿Cuál es el punto correcto acerca de lo que se ha narrado de uno de los santos más conocidos del sufismo, en que se afirma que él visitó la mezquita de Muhámmad en Medina, ofreció una súplica sobre su tumba, y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estrechó su noble mano y la besó, y que este es un hecho conocido entre los seguidores de su orden”.

Él respondió:

“Esto es algo obviamente falso y no tiene ninguna base real, porque el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) falleció, como sucede con los seres humanos por decreto de Dios. Dios dijo (traducción del significado):

“Por cierto que tú fallecerás [¡Oh, Muhammad!] y ellos también fallecerán [pues nadie es inmortal]” (az-Zumar, 39:30).

Y el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo en un reporte probadamente auténtico: “Verdaderamente Dios tiene ángeles que viajan por la Tierra y me envían las bendiciones de mi comunidad”. Y él también dijo: “El mejor día para vosotros es el viernes, por lo tanto envíenme abundantemente las bendiciones en ese día porque me serán mostradas”. Le dijeron: “Oh, Mensajero de Dios, ¿cómo te será mostrado esto si te habrás convertido en polvo?”. Y él respondió: “Verdaderamente, Dios ha prohibido a la Tierra consumir el cuerpo de los profetas”.

Y hay muchos reportes similares, pero él no dice en ninguna parte que vaya a estrechar la mano de alguien. Todas estas evidencias y el sentido común nos indican que esta historia es falsa. Aun si asumiéramos que es verdadera, sería más razonable pensar que un demonio se dio la mano con él y lo confundió. Por lo tanto, lo que los musulmanes debemos hacer es temer a Dios y aferrarnos a las enseñanzas del Islam, como Él nos ha enseñado en Su Sagrado Libro, y a través de la Tradición de Su Mensajero, y evitar todo lo que vaya en contra de ello”. Fin de la cita de Maymu' al-Fatáwa Shéij ‘Abd el-‘Azíz ibn Baaz, 9/310-311.

Lo que los musulmanes debemos hacer es tratar de impedir que la gente vaya a las tumbas y les rece o les pidan cosas a sus ocupantes en lugar de a Dios, ya se trate de la tumba de gente piadosa o no, porque pedir cosas a los ocupantes de las tumbas en lugar de a Dios es un acto de idolatría mayor, que pone a la persona fuera de las filas del Islam, sin importar lo que esa persona piense de sí misma. No hay ninguna necesidad de probar que el ocupante de la tumba fue o no honrado y piadoso para decirle a la gente que no lo adore ni le rece en lugar de a Dios.

Por favor, consulta las respuestas a las preguntas No. 6744, 112867 y 153666.

Y consulta también la respuesta a la pregunta No. 20375 para más información sobre las órdenes sufíes y las normas islámicas respecto de ellas.

Y Allah sabe más.

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