Lunes 11 Rabii' al Awal 1440 - 19 Noviembre 2018
Español

Sufre por reírse demasiado

20224

Fecha de publicación : 15-05-2010

Vistas : 2713

Pregunta

Tengo 20 años, y mi problema es que sufro de hilaridad, y cada vez que esto me sucede en el trabajo me perturba, por favor dígame una súplica para no reírme tanto, también tengo espasmos reumáticos, una enfermedad por la que he ido a muchos doctores pero no me he recuperado, no quiero ir a ningún doctor más, tengo fe en Dios, por favor dígame una súplica para eso.

Texto de la respuesta

 Alabado sea Allah.

 Indudablemente, excederse en la risa tiene un efecto prejudicial en el corazón y nos distrae de pensar con profundidad y de temer a Dios. El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos advirtió contra este exceso, y nos habló del peligro que encierra cuando dijo: “No se rían excesivamente, porque eso mata el corazón”. Narrado por at-Tirmidhi, 2305; Ibn Máyah, 4193.

 En cualquier caso, no hay una súplica específica que haya sido narrada para tratar con este problema en particular. Deberías rezar e invocar a Dios con las palabras que desees pedirle, porque Él es el Omnioyente, el Respondedor, para aliviarte de este problema y tener un corazón que sea humilde ante Él, una lengua que Lo recuerde, y un ojos que lloren por temor a Él.

 También debes leer mucho el Corán y meditar en sus significados, recordar a Dios a menudo, hacer súplicas y volverte siempre hacia Él en tus asuntos.

 Con respecto a la enfermedad que mencionas, le pedimos a Dios que te cure de ella. Fue de la práctica del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), si algo lo aquejaba, recitar sobre su cuerpo versos buscando refugio en Dios y luego soplar fuertemente o escupir en seco (sin saliva). Esto fue narrado por al-Bujari (4728) y Muslim (5679). También es de la Tradición Profética poner la mano sobre la persona enferma, en la parte en que está sufriendo dolor, y decir “Bismilláh (en el nombre de Dios)” tres veces, y luego decir siete veces: “A’údhu billáhi wa qudrátihi min shárri ma áyidu wa uhádhir (Me refugio en Dios y en Su poder del mal que siento y de aquello que temo)”. Narrado por Muslim, 5701.

 Finalmente, quisiera señalar que recurrir a los doctores y tomar medicinas no está en conflicto con creer en Dios y poner tu confianza en Él. Más bien la confianza en Dios significa servirse de cualquier medio físico material, y luego tener fe en que la curación provendrá de Dios, y que no hay curación excepto Su cura.

 Le pedimos a Dios el Todopoderoso, Señor del Poderoso Trono, que te cure y que cure a todos los musulmanes que están enfermos.

Enviar comentarios