Domingo 10 Rabii' al Awal 1440 - 18 Noviembre 2018
Español

¿Cómo puede un hijo reconciliarse con su padre?

Pregunta

1) ¿Cómo encomienda el Islam la reconciliación de un hijo y su padre, cuando tienen un malentendido?
2) ¿Deben ambos tener el derecho de expresar su parte, de tal forma que uno pueda hacerse una idea de cómo entender el problema y resolverlo, o debe hacerlo sólo el padre, y el hijo ser culpado?

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios

El padre de una familia tiene un alto estatus en el Islam, que no es compartido por nadie más excepto por la madre. 

Se ha registrado de Abu Hurairah (que Dios esté complacido con él) que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Ningún hijo puede devolverle a su padre lo que éste ha hecho por él, a menos que lo encuentre esclavo, pague su liberación y lo mantenga”. Registrado por Muslim, 1510. 

Se ha narrado de ‘Abd Allah Ibn ‘Amr (que Dios esté complacido con él) que el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “La complacencia de Dios se logra complaciendo a tu padre, y la ira de Dios se logra enfureciendo a tu padre”. Registrado por At-Tirmidi, 1899, y clasificado como auténtico por Al-Albani. 

No importa cuán malos sean los malentendidos o diferencias entre el hijo y su padre, él no tiene más opción que intentar mejorar y mantener su compañía, aun si las diferencias entre ellos tuvieran que ver con los fundamentos de la religión misma. 

Dios dijo (traducción del significado): 

“Le hemos ordenado al hombre ser benevolente con sus padres. Su madre le lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años. Sed agradecidos conmigo y con vuestros padres; y sabed que ante Mí compareceréis. 15. Si vuestros padres se esfuerzan por hacer que Me asociéis copartícipes no les obedezcáis, pues es sabido que carecen de fundamento válido, pero tratadles con respeto. Seguid el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais” (Luqmán, 31:14-15).

Debes comprender que hablar y comunicarse con los padres no es como conversar con cualquiera, incluso con amigos, y por eso uno debe dotarse de humildad para conversar con ellos, hablarles siempre con gentileza, suavidad y respeto, y no levantarles jamás la voz y ser hoscos e insensibles con ellos. Y tampoco hacer cosas que los perturben ni rechazar hacer cualquier cosa buena que nos pidan y que sea permisible hacer. 

Dios dijo (traducción del significado): 

“Tu Señor ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Háblales con dulzura y respeto. 24. Trátales con humildad y clemencia, y ruega: ¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me educaron siendo pequeño” (Al-Isra’, 17:23-24).

Se ha narrado de Hisham Ibn ‘Urwah que su padre dijo: “Trátales con humildad y clemencia”, significa no rehusar hacer algo que ellos aman”. Registrado por Al-Bujari en Al-Adab al-Mufrad, en el capítulo “Lin al-Kálam li al-Walidáin”. Clasificado como auténtico por Al-Albani. 

El Islam también garantiza los derechos de los hijos cuando tengan un reclamo o consejo para su padre, dentro de los límites del amor, el respeto y la veneración antes mencionados, especialmente si el hijo está razonablemente seguro que ha sido injustamente tratado en algo y quiere defenderse, o si ve que su padre está cometiendo algún pecado y quiere que él se detenga de hacerlo. 

Piensa por ejemplo, en las buenas maneras que Abrahán, el Profeta de Dios (la paz sea con él), usó con su padre, quien era idólatra y asociaba a otros con Dios, el Señor del Universo. Dios dijo (traducción del significado): 

“Y nárrales [¡Oh, Muhámmad!] la historia de Abraham que se menciona en el Libro [el Corán]. Por cierto que era un Profeta veraz. 42. Cuando dijo a su padre: ¡Oh, padre mío! ¿Por qué adoras a lo que no oye ni ve, ni puede beneficiarte en nada? 43. ¡Oh, padre mío! Se me ha revelado un conocimiento que tú no tienes. Sígueme, y te guiaré por el sendero recto. 44. ¡Oh, padre mío! No adores a Satanás; por cierto que Satanás fue desobediente con el Clemente. 45. ¡Oh, padre mío! Temo que te alcance un castigo del Clemente y seas de los que acompañen a Satanás [en esta vida y en la otra]. 46. Dijo [su padre]: ¡Oh, Abraham! ¿Acaso rechazas a mis ídolos? Si no cesas te lapidaré. Aléjate de mí por un largo tiempo. 47. Dijo [Abraham]: ¡La paz sea sobre ti! Pediré perdón por ti a mi Señor. Por cierto que Él ha sido generoso conmigo” (Mariam, 19:41-47).

Y Allah sabe más.

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