Creemos que Al-lah es el Creador de la humanidad, y que solo Él es Quien creó todo lo que existe: animales, aves, insectos, peces, etc., incluyendo a los seres humanos y a los yinn. Y creemos que Él no los creó en vano, como Él dice en el Corán (lo que se interpreta así en español): {… No creé el cielo y la Tierra y todo cuanto existe entre ellos solo como un juego} [Corán 21:16].
Y creemos que Él ha favorecido al ser humano por encima de todas las demás criaturas al darle raciocinio, oído, vista y entendimiento, y darle la capacidad de hablar, como Él dice en Su Libro (lo que se interpreta así en español): {He honrado a los hijos de Adán y les he facilitado los medios para viajar por la tierra y por el mar, les he proveído de todo lo bueno y los he favorecido sobre muchas otras criaturas.} [Corán 17:70].
Al-lah ha hecho al ser humano distinto de las demás criaturas, por lo que cuando le dio razón y entendimiento, le ordenó adorarlo. El ser humano sabe Quién lo creó, así que Al-lah le ordenó adorarlo, porque Él es su Señor y su Amo, y el amo tiene derechos sobre sus siervos. Así, Al-lah creó a la humanidad para adorarlo, por lo que Él dice (lo que se interpreta así en español): {No he creado a los yinnes y a los seres humanos sino para que Me adoren} [Corán 51:56].
Al-lah afirma que los seres humanos no fueron creados como los animales; dice (lo que se interpreta así en español): {¿Acaso creían que los creé sin ningún sentido? ¿Creían que no iban a comparecer ante Mí?} [Corán 23:115].
Pensar que fuimos creados sin propósito es incorrecto. Al-lah dice (lo que se interpreta así en español): {¿Acaso cree el ser humano que no será responsable de sus actos?} [Corán 75:36], es decir, que sería descuidado y dejado sin mandamientos ni prohibiciones, y que no será llamado a rendir cuentas.
Ya que Al-lah hizo a la humanidad distinta de las demás criaturas, en Su sabiduría, Él ordenó al ser humano adorarlo, le prohibió las cosas ilícitas, y le prometió el Paraíso a cambio de la obediencia. Le informó que lo resucitará después de la muerte, y recibirá su retribución completa. Quien cree en eso es uno de los creyentes rectos, y quien no cree en eso ha desobedecido a Al-lah, Exaltado sea, se expone al castigo en este mundo y en la otra vida, y no perjudica a nadie excepto a sí mismo.
Y Al-lah sabe más.