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¿Hay recompensa por dejar crecer el cabello?
Dejarse crecer el cabello no es una sunnah por la cual el musulmán reciba recompensa, sino que es un asunto de costumbre y tradición. El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) se dejó crecer el cabello y también lo afeitó. No afirmó que hubiera recompensa por dejarlo largo ni que hubiera pecado en afeitarlo, pero ordenó a los hombres cuidar su cabello.
¿Cómo trenzaba su cabello el Profeta cuando lo tenía largo?
Abu Hurairah (que Al-lah esté complacido con él) narró que el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "A quien tenga cabello, que lo cuide" (narrado por Abu Dawud, 4163; declarado hasan por Al Háfidh Ibn Hayar en Fath Al Bari, 10/368).
A’ishah (que Al-lah esté complacido con ella) dijo: “Yo solía peinar el cabello del Mensajero de Al-lah cuando yo estaba menstruando” (Bujari, 291).
El cabello del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) llegaba a sus lóbulos de las orejas, o entre las orejas y los hombros, o hasta los hombros. Cuando le crecía largo, lo dividía en cuatro trenzas.
Anas (que Al-lah esté complacido con él) narró que el cabello del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) llegaba a sus hombros (Bujari, 5563; Muslim, 2338).
Anas Ibn Malik (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “El cabello del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) llegaba entre sus orejas y sus hombros (Bujari, 5565; Muslim, 2338).
Según una versión narrada por Muslim, el cabello del Mensajero de Al-lah llegaba a la mitad de sus orejas.
A’ishah (que Al-lah esté complacido con ella) dijo: “El cabello del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) era más largo que los lóbulos de sus orejas y más corto que sus hombros” (narrado por Tirmidhi, 1755; Abu Dawud, 4187; declarado sahih por Al Albani en Sahih At-Tirmidhi).
Umm Háni (que Al-lah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) llegó a Makka con cuatro trenzas” (narrado por Tirmidhi, 1781; Abu Dawud, 4191; Ibn Mayah, 3631; clasificado como hasan por Ibn Hayar; sahih por Al Albani en Mukhtasar Ash-Shama'il, 23).
Al Háfidh Ibn Hayar (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "El hadiz indica que su cabello generalmente llegaba a los hombros, y en ocasiones era tan largo que lo usaba en trenzas, como narraron Abu Dawud y Tirmidhi con un isnád hasan de Umm Háni, quien dijo que el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) llegó a Makka con cuatro trenzas. Esto debe entenderse como referido a momentos en los que estaba tan ocupado que no podía atender su cabello durante un largo tiempo, como en los viajes y similares" (Fath Al Bari, 10/360).
¿Son harám las trenzas?
Esto era algo aceptado y usual según las costumbres de aquel tiempo. Las costumbres varían, y los musulmanes pueden vivir en lugares donde eso no se hace o donde se considera que quien lo hace está imitando a personas inmorales, por lo que no debería hacerse.
El Sheij Muhammad Ibn Salih Al ‘Uzaimín (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "No hay nada malo en dejarse crecer el cabello. El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) tenía el cabello que a veces le llegaba casi a los hombros. Aunque en principio no hay nada malo en ello, está sujeto a la tradición y a la costumbre.
Si la costumbre dicta que esto solo lo hace un grupo específico conocido tradicionalmente por su inmoralidad, entonces quienes son decentes y de buen carácter no deben dejarse crecer el cabello largo, porque la gente lo considera propio de personas de bajo estatus y conducta reprochable. El asunto de que los hombres se dejen crecer el cabello es permisible, pero está sujeto a las costumbres y tradiciones de la gente.
Si la costumbre dicta que todas las personas, nobles y humildes por igual, se dejan crecer el cabello, no hay problema; si solo lo hacen las personas de nivel bajo, entonces las personas honorables no deben hacerlo. Nadie debe responder diciendo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) —quien era el más noble de las personas— solía dejarse crecer el cabello, porque podemos ver que dejarse crecer el cabello no es una sunnah ni un acto de adoración, sino una cuestión de seguir las costumbres" (Fatáwa Nur ‘ala Ad-Darb).
Lo que tu esposo dice sobre que el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) tenía cuatro trenzas es correcto, pero eso no significa que sea una sunnah por la que uno será recompensado. Más bien, deben tenerse en cuenta las costumbres de la gente y lo que están acostumbrados a ver. Hoy día, las costumbres en la mayoría de los países son diferentes de lo que eran en el pasado.
Ibn ‘Abd Al Barr (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "En la actualidad nadie se hace trenzas, excepto algunos soldados que tienen el cabello largo; las personas de rectitud, modestia y conocimiento han abandonado esta costumbre, hasta el punto de que ello se ha convertido en uno de sus rasgos distintivos. Hoy día, el cabello largo casi se ha vuelto característica de los necios. Se narró que el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: 'Quien imita a un pueblo es uno de ellos o será reunido con ellos el Día de la Resurrección'. Se dijo que se refiere a quien los imita en sus actos o en su apariencia. Esto debería ser suficiente para ti. Este hadiz se refiere a seguir el ejemplo de los rectos en lo que hacen. Dejarse crecer el cabello o afeitarlo no valdrá nada el Día de la Resurrección; lo que contará serán las intenciones y las obras. Un hombre con la cabeza afeitada puede ser mejor que uno con cabello, y un hombre con cabello puede ser recto" (Al Tamhíd, 6/80).
Conclusión
Debemos seguir la costumbre y la tradición respecto a que los hombres se hagan trenzas, para que el musulmán no se exponga a la burla y la murmuración de la gente.
Para más información sobre las trenzas, puedes ver las respuestas a las preguntas 110209 y 128184.
Y Al-lah sabe más.