Primero:
Que los hombres se mezclen con mujeres en el transporte público, en el trabajo o en la escuela es haram, porque conduce a grandes males, como es evidente. Las pruebas que demuestran que la mezcla es haram se han discutido en la respuesta a la pregunta núm. 1200.
Segundo:
Si una persona no tiene más remedio que viajar en transporte público mixto, entonces debe temer a Al-lah tanto como pueda, bajar la mirada y no mirar lo haram, y evitar sentarse junto a mujeres en la medida de lo posible, incluso si eso significa permanecer de pie, buscando así complacer a Al-lah y evitar la fitnah contra la cual advirtió el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): "Tengan cuidado con las mujeres, pues la primera fitna entre los hijos de Israel fue por causa de las mujeres" (Muslim, 2742).
Y dijo (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): "No he dejado detrás de mí ninguna fitnah más dañina para los hombres que las mujeres" (Bujari, 5096, y Muslim, 2742).
Una persona puede evitar esto cambiando de asiento, entre otras medidas.
{… y le dará sustento de donde no lo esperaba. Quien deposite su confianza en Al-lah, sepa que Él le será suficiente. Al-lah hará que el designio se cumpla, y ha establecido para cada cosa un término y una medida} [Corán 65:2-3]
Tercero:
Si una persona no tiene más remedio que utilizar transporte público y no puede cambiar de lugar o de vehículo, y no puede permanecer de pie porque eso lo acerca aún más a las mujeres, entonces no hay pecado en ese caso si se sienta junto a una mujer, siempre que se mantenga alejado de ella tanto como sea posible.
Si teme la fitnah para sí mismo y el Shaitan comienza a susurrarle y desviar sus pensamientos, entonces debe bajarse lo antes posible, sin importar cuánto lo haga llegar tarde al trabajo o a la escuela, porque no hay nada más precioso para un hombre que su compromiso religioso, por lo que debe protegerlo.
Preguntamos al Sheij Ibn Uzaimín sobre el juicio de sentarse junto a una mujer en el transporte público, y dijo que es permisible en la medida de lo necesario, si no hay temor a la tentación.
Y Al-lah sabe más.