Alabado sea Dios.
El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Quien diga “La iláha ílla Allah wáhdahu, la sharika láh, láhul mulku wa láhul hámd, wa húa ‘ala kúlli shai-in qadír” cien veces en un día, tendrá una recompensa equivalente a la de liberar diez esclavos, se le registrarán cien bendiciones (hasanat, buenas obras), y se le borrarán cien malas obras (sai’át), estará protegido de Satanás por eso hasta que la tarde llegue. Nadie puede hacer algo mejor que lo que él ha hecho, excepto quien hace más que eso. Quien diga “Subhana Allah wa bi hámdihi (Glorificado y alabado sea Dios) cien veces en un día, sus pecados serán borrados aún si fueran como la espuma del mar”.
Narrado por al-Bujari y Muslim.
De Adkár al-Iáum wal-Láilah min al-Qur'án wa Sahih Sunnah