Reflexionar sobre el Paraíso y sus deleites

Pregunta 314536

Amo el Paraíso y anhelo entrar en él. Todos los días antes de dormir imagino el Paraíso, e imagino que hago allí lo que Al-lah quiera, pero a veces siento que olvido el Paraíso y termino desperdiciando mucho tiempo en cosas permisibles y entregándome al amor por este mundo. Quiero seguir amando el Paraíso todo el tiempo y no quiero olvidarlo. Me pregunto cómo puedo mantenerme consciente del Paraíso. ¿Tendré recompensa por imaginar el Paraíso como lo hago todos los días antes de dormir? Espero que hablen sobre este tema, porque me gusta leer sobre estas cosas.

Texto de la respuesta

Alabado sea Al-lah, y que la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Al-lah.

Primero:

Reflexionar sobre el Paraíso y sus deleites es algo prescrito y es algo bueno, porque es parte del recordatorio de la otra vida. Al-lah, Exaltado sea, nos ha explicado en detalle cómo es el Paraíso, cuáles son sus deleites y placeres y cómo serán quienes entren en él, para que podamos imaginarlo, porque recordarlo motiva a las personas a esforzarse por alcanzarlo y a apresurarse a hacer buenas obras.

Por lo tanto, si alguien reflexiona sobre el Paraíso para animarse a competir en hacer buenas obras, evitar lo que está prohibido y apartarse del apego a esta vida mundana y sus placeres, eso será una buena obra y se espera que sea recompensado por ello.

Pero el musulmán no debe concentrar su mente solo en pensar en el Paraíso, sino que también debe reflexionar sobre el Infierno y sus castigos, para que combine el temor y la esperanza. Esta es la mejor actitud, y es el método del Noble Corán, que frecuentemente menciona el Paraíso y el Infierno juntos, así como menciona juntos el perdón de Al-lah y Su castigo severo, como en el versículo en el que Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {Sepan que Al-lah es severo en el castigo, pero también es Perdonador, Misericordioso} [Corán 5: 98].

Combinar el temor y la esperanza es la base sobre la cual los profetas y los creyentes rectos adoraron a Al-lah.

Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español):

{Cuando [el Profeta] Zacarías rogó a su Señor: "¡Oh, Señor mío! No me dejes solo [sin hijos]. Tú eres Quien concede descendencia". Respondí su súplica y le agracié con [su hijo] Juan, haciendo que su mujer fuera otra vez fértil. Los agracié porque siempre se apresuraban a realizar obras buenas, Me invocaban con temor y esperanza, y eran humildes ante Mí} [Corán 21:89-90].

{Solo creen en Mis signos quienes se prosternan cuando se les recitan [mis versículos], glorifican a su Señor y no se comportan con soberbia, se levantan de sus lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo [de Su respuesta], y dan en caridad parte de lo que les he proveído} [Corán 32:15-16].

{No siembren corrupción en la Tierra después de que se haya establecido en ella el orden, e invóquenlo con temor y esperanza. La misericordia de Al-lah está cerca de los que hacen el bien} [Corán 7:56].

Dijo Al Qurtubi (que Al-lah lo tenga en Su misericordia): {… e invóquenlo con temor y esperanza…}, este es un mandato que significa que la persona debe permanecer constantemente en un estado de expectativa, con temor al castigo de Al-lah y esperanza en Su misericordia, de modo que la esperanza y el temor sean como las dos alas de un pájaro que le ayudan a mantenerse firme en su camino. Si solo hay una de ellas, la persona estará condenada. Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {Anúnciales a Mis siervos [oh, Muhammad] que soy el Absolvedor, el Misericordioso, y que Mi castigo es el verdadero castigo doloroso} [Corán 15:49-50].

Por lo tanto, el musulmán debe tener, tanto esperanza como temor. El temor significa la inquietud que se experimenta cuando uno no se siente seguro del daño; y la esperanza es la expectativa de alcanzar lo que se desea (Tafsir Al Qurtubi, 9/250).

Dijo Ibn Al Qaiem (que Al-lah lo tenga en Su misericordia): “En su camino hacia Al-lah, Glorificado y Exaltado sea, el corazón es como un pájaro; su cabeza es el amor, y el temor y la esperanza son sus dos alas. Si la cabeza y las alas están sanas, el pájaro volará bien. Si la cabeza es cortada, el pájaro morirá; y si las alas faltan, será vulnerable a todo depredador y animal salvaje. Pero las primeras generaciones (salaf) preferían que el ala del temor fuera más fuerte que el ala de la esperanza cuando la persona estaba con buena salud, y preferían que el ala de la esperanza fuera más fuerte que el ala del temor cuando la persona estaba por dejar este mundo” (Madariy As-Salikin, 2/1313).

Segundo:

Sin duda, hoy en día las distracciones que pueden impedir a una persona hacer buenas obras son muchas y variadas, y esto conduce al endurecimiento del corazón y hace que uno olvide la vida real, que es la otra vida con su dicha y su castigo.

Por lo tanto, el musulmán debe esforzarse por sacar su corazón de la oscuridad de la negligencia. Entre los medios que lo ayudarán a lograrlo están los siguientes:

1.Tener amigos virtuosos. El musulmán debe esforzarse por buscar la compañía de personas piadosas y rectas que le recuerden la otra vida con sus acciones y su conducta.

Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {Reúnete con quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. No te apartes de ellos buscando el encanto de la vida mundanal. No obedezcas a aquel cuyo corazón se ha olvidado de recordarme, sigue sus pasiones y actúa con negligencia} [Corán 18:28].

Dijo el Sheij ‘Abdur-Rahman As-Sa‘di: “Aquí Al-lah instruye a Su Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) –y a otros que también están sujetos a los mandamientos y prohibiciones divinas– a mantenerse con los creyentes obedientes que recuerdan constantemente a Al-lah.

{… invocan a su Señor por la mañana y por la tarde…}, es decir al comienzo y al final del día, buscando con ello el rostro de Al-lah. Él los describe como adorándolo con sinceridad, lo cual implica que uno debe acompañar a las personas buenas y esforzarse por contentarse con su compañía y mezclarse con ellas, incluso si son pobres, porque hay innumerables beneficios en acompañarlas.

{… No te apartes de ellos…}, es decir no los ignores ni apartes tu mirada de ellos.

{… buscando el encanto de la vida mundanal…}, porque eso es perjudicial y no tiene beneficio, y puede perjudicar los intereses religiosos, porque conduce al apego a este mundo y a concentrar los pensamientos en él, lo cual lleva al corazón a perder interés en la otra vida. Esto se debe a que el adorno de este mundo agrada a quien lo observa y hechiza la mente, lo que distrae el corazón del recuerdo de Al-lah y lo lleva a centrarse en placeres y deseos. Esto hará que la persona desperdicie su tiempo y hará que sus asuntos se desordenen, y lo conducirá a una pérdida eterna y a un arrepentimiento permanente. Por eso Al-lah dice: {… No obedezcas a aquel cuyo corazón se ha olvidado de recordarme, sigue sus pasiones y actúa con negligencia}; se vuelve negligente de Al-lah, y Él lo castiga haciéndolo negligente de Su recuerdo (Tafsir As-Sa‘di, p. 475).

El musulmán debe acompañar a personas virtuosas que sean conscientes de la otra vida y debe evitar a quienes desperdician el tiempo y a quienes se distraen con asuntos inútiles que los apartan de las buenas obras, porque estas personas hacen que el individuo olvide la otra vida y le impiden esforzarse por aquello que lo beneficiará en este mundo y en la otra vida. Por eso, quien se relaciona con estas personas corre el riesgo de sentir un gran arrepentimiento el Día de la Resurrección, como Al-lah, Exaltado sea, ha descrito (lo que se interpreta así en español): {El injusto morderá sus propias manos [lamentándose] y dirá: "¡Ojalá hubiera seguido el camino del Mensajero! ¡Ay de mí! ¡Ojalá no hubiera tomado a aquel por amigo!,  pues me alejó del Mensaje, a pesar de que me había llegado". El demonio lleva al ser humano a la decepción} [Corán 25:27-29].

2.Asistir constantemente a círculos de conocimiento y exhortación y a círculos de reflexión sobre el Corán. El conocimiento es el camino para recordar constantemente la otra vida con su dicha y su castigo. Esto incrementará el temor a Al-lah, Exaltado sea, y alejará la negligencia, con el permiso de Al-lah. Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {… Los siervos que tienen más temor devocional de Al-lah son los sabios. Al-lah es Poderoso, Absolvedor} [Corán 35:28].

Dijo el Sheij ‘Abdur-Rahman As-Sa‘di (que Al-lah lo tenga en Su misericordia):

{… Los siervos que tienen más temor devocional de Al-lah son los sabios…}. Cuanto más conoce una persona a Al-lah, más Le temerá, y este temor hará que se abstenga del pecado y se prepare para encontrarse con Aquel a quien teme. Esto indica la virtud del conocimiento, porque conduce al temor de Al-lah, y quienes Le temen son los que serán honrados por Él, como Él dice en otro lugar (lo que se interpreta así en español): {… Al-lah estará complacido con ellos y ellos lo estarán con Él. Esto es lo que aguarda a quienes hayan tenido temor de Al-lah} [Corán 98:8] (Tafsir As-Sa‘di, p. 688).

3.Asistir a funerales y visitar los cementerios, porque esto despertará el corazón de su negligencia.

Se narró de Ibn Buraidah que su padre (que Al-lah esté complacido con él) dijo: “El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: ‘Les había prohibido visitar las tumbas, pero ahora visítenlas’”. Según otro reporte: “… porque les recordarán la otra vida” (narrado por At-Tirmidhi, 1054; dijo: “El hadiz de Buraidah es auténtico (hasan sahih)”.

4.Persistir en la súplica y en quejarse ante Al-lah, Exaltado sea, pidiéndole que dé vida al corazón en sentido espiritual y que lo proteja de la negligencia. Esforzarse por hacer súplicas en los momentos en que son respondidas, como durante la postración y en el último tercio de la noche, invocando a Al-lah y suplicándole con humildad.

Tercero:

Debes saber que, por mucho que te esfuerces por mantenerte consciente de la otra vida, inevitablemente te cansarás a veces, y debe haber momentos de descanso y momentos en los que participes en algunas actividades mundanas permisibles.

Se narró de Abu ‘Uzman An-Nahdi que Handhala Al Usaidi (que Al-lah esté complacido con él) –quien era uno de los escribas del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él)– dijo: “Abu Bakr (que Al-lah esté complacido con él) me encontró y dijo: ‘¿Cómo estás, oh, Handhala?’. Yo dije: ‘Handhala se ha vuelto hipócrita’. Él dijo: ‘¡Subhan Al-lah! ¿Qué estás diciendo?’. Yo dije: ‘Cuando estamos con el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), nos recuerda el Infierno y el Paraíso, hasta que es como si los viéramos con nuestros propios ojos. Pero cuando nos alejamos del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) nos ocupamos de nuestras esposas, nuestros hijos y nuestras tierras y jardines, y olvidamos mucho’. Abu Bakr dijo: ‘Por Al-lah, nosotros experimentamos algo similar’. Abu Bakr y yo fuimos al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), y dije: ‘Handhala se ha vuelto hipócrita, oh, Mensajero de Al-lah’. El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: ‘¿Por qué?’. Yo dije: ‘Oh, Mensajero de Al-lah, cuando estamos contigo nos recuerdas el Infierno y el Paraíso hasta que es como si los viéramos con nuestros propios ojos, pero cuando nos alejamos de ti nos ocupamos de nuestras esposas, nuestros hijos, nuestras tierras y jardines, y olvidamos mucho’. El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: ‘Por Aquel en cuya mano está mi alma, si permanecieran como están cuando están conmigo y continuaran recordando (el Paraíso y el Infierno), los ángeles les darían la mano en sus casas y en los caminos. Pero, oh, Handhala, hay un tiempo para esto y un tiempo para aquello’ –lo repitió tres veces–” (Muslim, 2750).

Para más información, por favor, consulta la respuesta a la pregunta número 70314 .

Pedimos a Al-lah, el más Generoso, que dé vida a nuestros corazones con la fe y que nos proteja de las enfermedades de la negligencia y del endurecimiento del corazón.

Y Al-lah sabe más.

Referencia

EL paraíso y el infierno

Fuente

Islam Q&A

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